Dr. Jose Alberto García Odontólogo egresado de la Universidad Nacional de Buenos Aires en el año 1974. Dedicado a la práctica privada hasta la fecha en la Ciudad de Buenos Aires. Práctico en CEREC, Láser, Diagnóstico por Fluorescencia Láser (Diagnodent), Radiología Digital, Fotografía Digital, Micro Odontología (Odontología Minimamente Invasiva), Microscopía Odontológica, Miembro de diversos grupos y entidades Internacionales dedicadas al estudio y la práctica de las especializaciones antes mencionadas. El nombre CEREC significaba originalmente CEramic REConstrution. Esta tecnología CAD-CAM fue desarrollada por el Profesor W. Mörmann y el Dr. M. Brandestini en la Universidad de Zurich en el año 1980. El primer equipo se comenzó a utilizar en pacientes a partir de 1985 en la misma Universidad de Zurich. Desde entonces, con la primera versión, el CEREC 1, la evolución ha sido cada vez mas vertiginosa, pasando por distintas actualizaciones, nuevo equipamiento y software. El C1 solo era aplicable para la construcción de incrustaciones de cerámica. Hoy CEREC significa: Chairside Economical Restorations of Esthetic Ceramics, y en verdad esta acepción de un método estético y económico de restauración cerámica es absolutamente cierto aunque requiera de una gran inversión en un primer momento.
Con el CEREC 3D se hacen desde simples Incrustaciones Oclusales preservando todas las paredes intactas hasta Carillas (o Veneres), Coronas enteras, Coronas parciales, todas éstas de porcelana pura SIN METAL y en UNA SESIÓN. Un nuevo software, el InLab sirve para la construcción de estructuras cerámicas InCeram, de Zirconia, Spinelli o Alumina para todo tipo de restaración cerámica incluyendo puentes hasta de un tramo y medio (en cuanto al largo del tramo) que luego se cargan con cerámica tradicional, en nuestra práctica usamos la Vitadur Alpha. Existen en el mercado otros materiales de construcción como los cerómeros y las resinas. Nunca hemos usado los mismos en nuestra práctica. Desde el año 2000 poseemos un C3 con las últimas actualizaciones, en el cual trabajamos solo los bloques Vita MKII, que son los universalmente mas aceptados para ésta técnica. Este equipo de la marca Sirona de Alemania, no es el único en su tipo, es para mi modo de ver el mas avanzado desde el punto de vista tecnológico, sin embargo hay que destacar el desarrollo de otras tecnologías de avanzada tales como, CERCOM de la Dentsply, el CELAY de Mikrona Technologie, El EVEREST de la KAVO, LAVA de 3M, PROCERA, de la Nobel Biocare y seguramente otros, muchos en etapa beta de desarrollo. Procedimiento El primer paso luego del tallado de la preparación, consiste en la toma de la impresión. Ëste es el primer hecho sorprendente. Una cámara digital reemplaza las cubetas, siliconas, alginatos, etc. Solo una o varias fotos digitales con una cámara especial y ya está listo el modelo, digital claro.
El diseño se hace en la computadora con el auxilio del programa CEREC. Varios son los pasos a seguir, dependiendo del tipo de restauración a construir y del procedimiento elegido, que incluye o no la copia de la pieza antes del tallado tomada como modelo para la reconstrucción, la toma digital de la oclusión simulando con altísima precisión un articulador casi perfecto, la propia boca del paciente. Una vez construida digitalmente la restauración, se coloca un bloque cerámico del color y tamaño adecuado en la unidad de tallado, un verdadero robot que talla con precisión la pieza diseñada. Lo cierto es que hoy no existe otro procedimiento tan exacto para construir cualquier tipo de restauración cerámica, con todas las ventajas que representa este tipo de restauración: 1. Adaptación. 2. Eliminación de pasos de impresión reemplazados por la impresión digital. 3. Rapidez de construcción. 4. Técnica de adhesión. Podríamos definir a esta técnica de cementado como de pegado por sus características de fijación.
Muy alta preparación es necesaria para el manejo de estas técnicas de alta especificación, estos desarrollos junto con Láser de Tratamiento, Microscopía, Implantes, Aire Abrasivo, Diagnóstico Láser y otros, son parte de una diferente forma de encarar un tratamiento desde su primer etapa diagnóstica hasta la terminación del mismo. Una concepción diferente en muchos procesos normales de nuestra profesión, algo que defino como la Nueva Odontología. Un concepto no excluyente ni limitado a ningún equipamiento pero si surgente de esta nueva tecnología. |
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sábado, 28 de agosto de 2010
lunes, 14 de junio de 2010
Introducción
Las restauraciones ceramometálicas son la base del modelo actual de prótesis fija. Pero, a pesar de su contrastado éxito, no han cesado los esfuerzos por lograr sistemas totalmente cerámicos debido a la necesidad de encontrar prótesis más estéticas y más biocompatibles. La estética es un concepto subjetivo, sometido a grandes cambios según el medio socio-cultural que se trate. Pero no cabe duda de que en el entorno en que nos movemos hablar de restauraciones estéticas en el momento actual, implica hablar de cerámica sin metal. Además, las porcelanas son más inertes que los metales. Sabemos que las aleaciones pueden verter iones nocivos al medio oral al sufrir corrosión, hecho que no ocurre en las cerámicas debido a su baja reactividad química.
A pesar de que a principios del siglo XX, ya se realizaban coronas «jackets » de porcelana, el gran desarrollo de las restauraciones completamente cerámicas se ha producido en las últimas dos décadas debido a la gran profusión de innovaciones tecnológicas y materiales. Han sido tan importantes y revolucionarios los cambios y aportaciones en este campo en los últimos años que en la actualidad existen multitud de sistemas cerámicos.
Todos ellos buscan el equilibrio entre los factores estéticos, biológicos, mecánicos y funcionales. De manera que la cerámica sin metal hoy en día no sólo se usa para confeccionar restauraciones unitarias del sector anterior, como clásicamente se indicaba, sino que también se aplica a los sectores posteriores y a la elaboración de puentes. El objetivo de esta publicación es ofrecer una revisión ordenada de un tema en el que todavía existe una gran confusión debido a la enorme heterogeneidad de estos materiales.
Clasificación de los sistemas totalmente cerámicos
A pesar de que las clasificaciones son totalmente artificiales, siempre nos ayudan porque permiten organizar mejor los conocimientos sobre una determinada materia. Por ello, vamos a agrupar los sistemas totalmente cerámicos en función de dos criterios: composición química y técnica de confección1-3.
Clasificación por la composición química
Antes de entrar en materia conviene recordar algunos conceptos básicos sobre la composición química de las cerámicas. Se consideran materiales cerámicos aquellos productos de naturaleza inorgánica, formados mayoritariamente por elementos no metálicos, que se obtienen por la acción del calor y cuya estructura final es parcial o totalmente cristalina. La gran mayoría de las cerámicas dentales, salvo excepciones que comentaremos, tienen una estructura mixta, es decir, son materiales compuestos formados por una matriz vítrea (cuyos átomos están desordenados) en la que se encuentran inmersas partículas más o menos grandes de minerales cristalizados (cuyos átomos si que están dispuestos uniformemente) (fig. 1). Es importante señalar que la fase vítrea es la responsable de la estética de la porcelana mientras que la fase cristalina es la responsable de la resistencia. Por lo tanto, la microestructura de la cerámica tiene una gran importancia clínica ya que el comportamiento estético y mecánico de un sistema depende directamente de su composición. Por ello, conviene recordar los cambios estructurales que se han producido en las porcelanas a lo largo de la historia hasta llegar a las actuales cerámicas. Químicamente, las porcelanas dentales se pueden agrupar en tres grandes familias: feldespáticas, aluminosas y circoniosas.[+/-] Ver / Ocultar
Cerámicas feldespáticas
Cerámicas aluminosas
Cerámicas circoniosas
Esta propiedad le confiere a estas cerámicas una resistencia a la flexión entre 1000 y 1500 MPa, superando con una amplio margen al resto de porcelanas. Por ello, a la circonia se le considera el «acero cerámico». Estas excelentes características físicas han convertido a estos sistemas en los candidatos idóneos para elaborar prótesis cerámicas en zonas de alto compromiso mecánico. A este grupo pertenecen las cerámicas dentales de última generación: DC-Zircon® (DCS), Cercon® (Dentsply), In-Ceram® YZ (Vita), Procera® Zirconia (Nobel Biocare), Lava® (3M Espe), IPS e.max® Zir-CAD (Ivoclar), etc. Al igual que las aluminosas de alta resistencia, estas cerámicas son muy opacas (no tienen fase vítrea) y por ello se emplean únicamente para fabricar el núcleo de la restauración, es decir, deben recubrirse con porcelanas convencionales para lograr una buena estética.
Condensación sobre muñón refractario
Sustitución a la cera pérdida
Tecnología asistida por ordenador
Esta clasificación tiene una gran importancia clínica, ya que nos permite delimitar las indicaciones de los distintos materiales cerámicos. Como ya señalamos, los sistemas circoniosos debido a sus elevados valores se han convertido en los candidatos idóneos para elaborar prótesis cerámica en zonas de alto compromiso mecánico. Sin embargo, no podemos olvidar que estos datos se refieren exclusivamente a las estructuras de circonia. En la práctica clínica, estas prótesis incorporan porcelana de recubrimiento, que presenta unas propiedades mecánicas distintas. En este sentido, varios autores han observado que las restauraciones circoniosas in vivo no son tan resistentes como predicen los trabajos in vitro6. Así, Sundh & cols. demostraron que el recubrimiento cerámico disminuía notablemente la tenacidad de la circonia, justo al contrario de lo que ocurre en los cerámicas feldespáticas y aluminosas7. Cuanto más frágil es el núcleo, mayor es el refuerzo que ejerce la porcelana de recubrimiento. A medida que se aumenta la tenacidad de la estructura, se pierde el efecto de blindaje de la porcelana de recubrimiento. Por lo tanto, debemos de ser cautos a la hora de indicar estas restauraciones porque aunque su resistencia supere a la del resto de cerámicas, todavía queda mucho camino por recorrer antes de que estos sistemas estén en condiciones de sustituir a la técnica metal-cerámica en su empleo cotidiano.
En este punto es importante recordar que la matriz vítrea es la responsable de la translucidez de la porcelana. Por lo tanto, en el primer grupo se encuentran aquellas cerámicas que tienen una mayor fase vítrea, es decir, las feldespáticas. También incluimos en este apartado a In-Ceram Spinell porque, a pesar de que se trata de una porcelana aluminosa, su núcleo es bastante translúcido debido a que la espinela es un cristal con unas buenas propiedades ópticas. Dentro de este grupo destaca IPS e.max Press, ya esta cerámica dispone de dos grados de opacidad, uno bajo para dientes vitales y otro alto para enmascarar sustratos oscuros. En el segundo grupo, situamos a las cerámicas aluminosas y circoniosas ya que apenas tienen fase vítrea y por lo tanto, son menos transparentes. Dentro de este grupo destacan los sistemas circoniosos Lava e In-Ceram YZ porque su translucidez es variable. Su grado de translucidez se puede controlar mediante dos factores: el grosor de la estructura porque lógicamente a mayor espesor, más opacidad y otro, es el color de la estructura, ya que estos núcleos se pueden colorear en siete tonos. Este aspecto es importante tenerlo en cuenta a la hora de seleccionar el sistema cerámico, ya que en función del color de sustrato elegiremos una cerámica translúcida u opaca.
Los estudios clínicos sobre puentes cerámicos son muy escasos y de corta duración23,25-27. A pesar de ello, los resultados más esperanzadores se han obtenido con los sistemas de alto contenido en circonia. Estas cifras confirman que el oxido de circonio debido a sus excelentes propiedades mecánicas es el material ideal para realizar puentes cerámicos (tabla 5). Sin embargo, con estos datos no se puede todavía recomendar su uso clínico a gran escala sin hacer reservas. Estos resultados deben ser respaldados por nuevos estudios longitudinales. Lo mismo sucede con los pilares implantosoportados (tabla 6), la circonia presenta una tasa de supervivencia superior a la alúmina y equiparable al titanio29,30. No obstante, la escasa evidencia científica disponible sobre este tema obliga a ser prudente.
Las primeras porcelanas de uso dental tenían la misma composición que las porcelanas utilizadas en la elaboración de piezas artísticas. Contenían exclusivamente los tres elementos básicos de la cerámica: feldespato, cuarzo y caolín. Con el paso del tiempo, la composición de estas porcelanas se fue modificando hasta llegar a las actuales cerámicas feldespáticas, que constan de un magma de feldespato en el que están dispersas partículas de cuarzo y, en mucha menor medida, caolín. El feldespato, al descomponerse en vidrio, es el responsable de la translucidez de la porcelana. El cuarzo constituye la fase cristalina. El caolín confiere plasticidad y facilita el manejo de la cerámica cuando todavía no esta cocida. Además, para disminuir la temperatura de sinterización de la mezcla siempre se incorporan «fundentes». Conjuntamente, se añaden pigmentos para obtener distintas tonalidades. Al tratarse básicamente de vidrios poseen unas excelentes propiedades ópticas que nos permiten conseguir unos buenos resultados estéticos; pero al mismo tiempo son frágiles y, por lo tanto, no se pueden usar en prótesis fija si no se «apoyan» sobre una estructura. Por este motivo, estas porcelanas se utilizan principalmente para el recubrimiento de estructuras metálicas o cerámicas.
Como ya señalamos, debido a la demanda de una mayor estética en las restauraciones, se fue modificando la composición de las cerámicas hasta encontrar nuevos materiales que tuvieran una tenacidad adecuada para confeccionar restauraciones totalmente cerámicas. En este contexto surgieron las porcelanas feldespáticas de alta resistencia. Éstas tienen una composición muy similar a la anteriormente descrita. Poseen un alto contenido de feldespatos pero se caracterizan porque incorporan a la masa cerámica determinados elementos que aumentan su resistencia mecánica (100-300 MPa). Entre ellas encontramos:
- Optec-HSP® (Jeneric), Fortress® (Myron Int), Finesse® AllCeramic (Dentsply) e IPS Empress® I (Ivoclar): Deben su resistencia a una dispersión de microcristales de leucita, repartidos de forma uniforme en la matriz vítrea. La leucita refuerza la cerámica porque sus partículas al enfriarse sufren una reducción volumétrica porcentual mayor que el vidrio circundante. Esta diferencia de volumen entre los cristales y la masa amorfa genera unas tensiones residuales que son las responsables de contrarrestar la propagación de grietas.
- IPS Empress® II (Ivoclar): Este sistema consta de una cerámica feldespática reforzada con disilicato de litio y ortofosfato de litio. La presencia de estos cristales mejora la resistencia pero también aumenta la opacidad de la masa cerámica. Por ello, con este material solamente podemos realizar la estructura interna de la restauración. Para conseguir un buen resultado estético, es necesario recubrir este núcleo con una porcelana feldespática convencional.
- IPS e.max® Press/CAD (Ivoclar): Estas nuevas cerámicas feldespáticas están reforzadas solamente con cristales de disilicato de litio. No obstante, ofrecen una resistencia a la fractura mayor que Empress® II debido a una mayor homogeneidad de la fase cristalina. Al igual que en el sistema anterior, sobre estas cerámicas se aplica una porcelana feldespática convencional para realizar el recubrimiento estético mediante la técnica de capas.
Cerámicas aluminosas
En 1965, McLean y Hughes abrieron una nueva vía de investigación en el mundo de las cerámicas sin metal. Estos autores incorporaron a la porcelana feldespática cantidades importantes de óxido de aluminio reduciendo la proporción de cuarzo. El resultado fue un material con una microestructura mixta en la que la alúmina, al tener una temperatura de fusión elevada, permanecía en suspensión en la matriz. Estos cristales mejoraban extraordinariamente las propiedades mecánicas de la cerámica. Esta mejora en la tenacidad de la porcelana animó a realizar coronas totalmente cerámicas.
Sin embargo, pronto observaron que este incremento de óxido de aluminio provocaba en la porcelana una reducción importante de la translucidez, que obligaba a realizar tallados agresivos para alcanzar una buena estética. Cuando la proporción de alúmina supera el 50% se produce un aumento significativo de la opacidad. Por este motivo, en la actualidad las cerámicas de alto contenido en óxido de aluminio se reservan únicamente para la confección de estructuras internas, siendo necesario recubrirlas con porcelanas de menor cantidad de alúmina para lograr un buen mimetismo con el diente natural. Los sistemas más representativos son:
- In-Ceram® Alumina (Vita): Para fabricar las estructuras de coronas y puentes cortos utiliza una cerámica compuesta en un 99% por óxido de aluminio, lógicamente sin fase vítrea. Sin embargo, como en la sinterización no se alcanza la máxima densidad, el material resultante se infiltra con un vidrio que difunde a través de los cristales de alúmina por acción capilar para eliminar la porosidad residual. Esto permite obtener un núcleo cerámico más resistente a la flexión.
- In-Ceram® Spinell (Vita): Incorpora magnesio a la fórmula anterior. El óxido de magnesio (28%) junto con el óxido de aluminio (72%) forma un compuesto denominado espinela (MgAl2O4). La principal ventaja de este sistema es su excelente estética debido a que estos cristales por sus características ópticas isotrópicas son más translúcidos que los de alúmina. No obstante, estas cofias presentan un 25% menos de resistencia a la fractura que las anteriores, a pesar de que también se les infiltra con vidrio tras su sinterización. Por ello, esta indicado solamente para elaborar núcleos de coronas en dientes vitales anteriores.
- In-Ceram® Zirconia (Vita): Estas restauraciones se caracterizan por una elevada resistencia, ya que sus estructuras están confeccionadas con un material compuesto de alúmina (67%) reforzada con circonia (33%) e infiltrado posteriormente con vidrio. El oxido de circonio aumenta significativamente la tenacidad y la tensión umbral de la cerámica aluminosa hasta el punto de permitir su uso en puentes posteriores.
- Procera® AllCeram (Nobel Biocare): Este sistema emplea una alúmina de elevada densidad y pureza (>99,5%). Sus cofias se fabrican mediante un proceso industrial de prensado isostático en frío y sinterización final a 1550º C. Con esta técnica, el material se compacta hasta su densidad teórica, adquiriendo una microestructura completamente cristalina. El resultado es una cerámica con una alta resistencia mecánica porque al desaparecer el espacio residual entre los cristales se reduce la aparición de fisuras.
Cerámicas circoniosas
Este grupo es el más novedoso. Estas cerámicas de última generación están compuestas por óxido de circonio altamente sinterizado (95%), estabilizado parcialmente con óxido de itrio (5%). El óxido de circonio (ZrO2) también se conoce químicamente con el nombre de circonia o circona. La principal característica de este material es su elevada tenacidad debido a que su microestructura es totalmente cristalina y además posee un mecanismo de refuerzo denominado «transformación resistente». Este fenómeno descubierto por Garvie & cols. en 1975 consiste en que la circonia parcialmente estabilizada ante una zona de alto estrés mecánico como es la punta de una grieta sufre una transformación de fase cristalina, pasa de forma tetragonal a monoclínica, adquiriendo un volumen mayor (fig. 2). De este modo, se aumenta localmente la resistencia y se evita la propagación de la fractura.
Esta propiedad le confiere a estas cerámicas una resistencia a la flexión entre 1000 y 1500 MPa, superando con una amplio margen al resto de porcelanas. Por ello, a la circonia se le considera el «acero cerámico». Estas excelentes características físicas han convertido a estos sistemas en los candidatos idóneos para elaborar prótesis cerámicas en zonas de alto compromiso mecánico. A este grupo pertenecen las cerámicas dentales de última generación: DC-Zircon® (DCS), Cercon® (Dentsply), In-Ceram® YZ (Vita), Procera® Zirconia (Nobel Biocare), Lava® (3M Espe), IPS e.max® Zir-CAD (Ivoclar), etc. Al igual que las aluminosas de alta resistencia, estas cerámicas son muy opacas (no tienen fase vítrea) y por ello se emplean únicamente para fabricar el núcleo de la restauración, es decir, deben recubrirse con porcelanas convencionales para lograr una buena estética.
El nuevo reto de la investigación es aumentar la fiabilidad de las actuales cerámicas monofásicas aluminosas y circoniosas. Recientemente, se ha demostrado que la circonia tetragonal metaestable en pequeñas proporciones (10-15%) refuerza la alúmina de forma significativa4. Estos «composites» altamente sinterizados alcanzan unos valores de tenacidad y de tensión umbral mayores que los conseguidos por la alúmina y la circonia de forma individual. Además, tienen una adecuada dureza y una gran estabilidad química. Así pues, estos biomateriales de alúmina-circonia se presentan como una alternativa a tener en cuenta en el futuro para la confección de restauraciones cerámicas.
Clasificación por la técnica de confección
La clasificación de las cerámicas analizando exclusivamente la forma de confección en el laboratorio es bastante útil y representativa. Siguiendo este criterio, los sistemas cerámicos se pueden clasificar en tres grupos: condensación sobre muñón refractario, sustitución a la cera perdida y tecnología asistida por ordenador.
Condensación sobre muñón refractario
Esta técnica se basa en la obtención de un segundo modelo de trabajo, duplicado del modelo primario de escayola, mediante un material refractario que no sufre variaciones dimensionales al someterlo a las temperaturas que requiere la cocción de la cerámica. La porcelana se aplica directamente sobre estos troqueles termoresistentes. Una vez sinterizada, se procede a la eliminación del muñón y a la colocación de la prótesis en el modelo primario para las correcciones finales. Son varios los sistemas que utilizan este procedimiento: Optec-HSP® (Jeneric), Fortress® (Myron Int), In-Ceram® Spinell (Vita), etc.
Sustitución a la cera pérdida
Este método está basado en el tradicional modelado de un patrón de cera que posteriormente se transforma mediante inyección en una estructura cerámica, tal y como clásicamente se efectúa con el metal. Inicialmente se encera el patrón que puede representar la cofia interna o la restauración completa. Una vez realizado el patrón, se reviste en un cilindro y se procede a calcinar la cera. A continuación, se calienta la cerámica (que se presenta en forma de pastillas) hasta su punto de fusión. El paso del material hacia el interior del cilindro se realiza por inyección, en donde un pistón va empujando la cerámica fluida hasta el molde. Los sistemas más representativos son IPS Empress® y e.max® Press (Ivoclar). Diversos estudios han demostrado que este procedimiento aumenta la resistencia de la cerámica porque disminuye la porosidad y proporciona una distribución más uniforme de los cristales en el seno de la matriz.
Tecnología asistida por ordenador
Hoy en día, la tecnología CAD-CAM (Computer Aid Design - Computer Aid Machining) nos permite confeccionar restauraciones cerámicas precisas de una forma rápida y cómoda. Todos estos sistemas controlados por ordenador constan de tres fases: digitalización, diseño y mecanizado. Gracias a la digitalización se registra tridimensionalmente la preparación dentaria. Esta exploración puede ser extraoral (a través de una sonda mecánica o un láser se escanea la superficie del troquel o del patrón) o intraoral (en la que una cámara capta directamente la imagen del tallado, sin necesidad de tomar impresiones). Estos datos se transfieren a un ordenador donde se realiza el diseño con un software especial. Concluido el diseño, el ordenador da las instrucciones a la unidad de fresado, que inicia de forma automática el mecanizado de la estructura cerámica. Los sistemas más representativos son Cerec® (Sirona), Procera® (Nobel Biocare), Lava® (3M Espe), DCS® (DCS), Cercon® (Dentsply), Everest® (Kavo), Hint-Els® (Hint-Els), etc. Actualmente, no existe suficiente evidencia científica para determinar cual es el mejor procedimiento. Sin embargo, en lo que si están de acuerdo la mayoría de los autores es que en el futuro, la tecnología CAD/CAM se impondrá a la técnica de confección manual.
Con las técnicas descritas se puede realizar el volumen completo de la restauración y luego proceder a su caracterización mediante maquillaje superficial; o se puede confeccionar la estructura interna y luego terminarla mediante la aplicación de capas de porcelana feldespática convencional. El maquillaje superficial se utiliza más en incrustaciones y carillas. Mientras que la estratificación de capas es el método ideal para coronas y puentes, ya que nos permite obtener mejores resultados estéticos porque el color se consigue desde las capas profundas.
Criterios de selección
Como hemos comprobado, en la actualidad disponemos de un amplio espectro de cerámicas con propiedades y aplicaciones muy diferentes en función de su composición química y proceso de síntesis. Por ello, a la hora de seleccionar el sistema cerámico más adecuado, resulta vital conocer el comportamiento de estos materiales analizando los requisitos básicos que se le pide a cualquier prótesis fija: resistencia a la fractura, precisión de ajuste marginal, estética y supervivencia clínica.
Resistencia a la fractura
Uno de los principales problemas que afecta la vida de las restauraciones es la fractura de la cerámica. En teoría, todos los sistemas actuales poseen una adecuada resistencia a la fractura porque todos superan el valor límite de 100 MPa, establecido por la norma ISO 6872. Pero la realidad es que existen diferencias considerables entre unos y otros (fig. 3).
Por este motivo, creemos que es más correcto utilizar como punto de referencia la resistencia de las restauraciones metal-cerámica, que está comprendida entre los 400 y 600 MPa5. De manera que podemos clasificar a las cerámicas sin metal en tres grupos:
- Baja resistencia (100-300 MPa): En el que se sitúan las porcelanas feldespáticas.
- Resistencia moderada (300-700 MPa): Representado fundamentalmente por las aluminosas, aunque también incluimos a IPS Empress II e IPS e.max Press/CAD (Ivoclar).
- Alta resistencia (por encima de 700 MPa): En el que quedarían encuadradas todas las cerámicas circoniosas.
Esta clasificación tiene una gran importancia clínica, ya que nos permite delimitar las indicaciones de los distintos materiales cerámicos. Como ya señalamos, los sistemas circoniosos debido a sus elevados valores se han convertido en los candidatos idóneos para elaborar prótesis cerámica en zonas de alto compromiso mecánico. Sin embargo, no podemos olvidar que estos datos se refieren exclusivamente a las estructuras de circonia. En la práctica clínica, estas prótesis incorporan porcelana de recubrimiento, que presenta unas propiedades mecánicas distintas. En este sentido, varios autores han observado que las restauraciones circoniosas in vivo no son tan resistentes como predicen los trabajos in vitro6. Así, Sundh & cols. demostraron que el recubrimiento cerámico disminuía notablemente la tenacidad de la circonia, justo al contrario de lo que ocurre en los cerámicas feldespáticas y aluminosas7. Cuanto más frágil es el núcleo, mayor es el refuerzo que ejerce la porcelana de recubrimiento. A medida que se aumenta la tenacidad de la estructura, se pierde el efecto de blindaje de la porcelana de recubrimiento. Por lo tanto, debemos de ser cautos a la hora de indicar estas restauraciones porque aunque su resistencia supere a la del resto de cerámicas, todavía queda mucho camino por recorrer antes de que estos sistemas estén en condiciones de sustituir a la técnica metal-cerámica en su empleo cotidiano.
No obstante, sabemos que la resistencia de una restauración también depende de una serie de factores clínicos como son: la preparación dentaria, el diseño de la estructura y el cementado. Si se manejan de forma adecuada, la probabilidad de fractura se reduce significativamente. Pero, no vamos a entrar en detalles porque se salen de los objetivos de este artículo.
Precisión de ajuste marginal
Para poder hablar de éxito en prótesis fija es imprescindible conseguir un buen sellado marginal. Las restauraciones indirectas, al confeccionarse fuera de boca y posteriormente fijarse a la preparación, generan una interfase, es decir, siempre existe un espacio real o virtual entre el diente y la prótesis. La misión del agente cementante es rellenar esta interfase para aumentar la retención entre ambos elementos y mantener su integridad. La adaptación marginal tiene una gran importancia clínica, ya que los desajustes a este nivel son los responsables de una serie de alteraciones que van a desembocar con el paso del tiempo en el fracaso del tratamiento. Por lo tanto, para garantizar la longevidad de una restauración es fundamental que la interfase preparación-prótesis sea mínima. Indudablemente, el ajuste perfecto es aquel en el que el margen de la restauración coincide con el ángulo cavosuperficial del diente. Pero como esta situación es difícil de alcanzar, siempre se acepta cierto grado de discrepancia.
Actualmente, no disponemos de un consenso sobre el tamaño de interfase aceptable desde el punto de vista clínico, ya que en la adaptación final de una prótesis fija influyen múltiples variables entre las que cabe señalar: la preparación dentaria, la técnica de confección de la restauración, la selección del agente cementante y la técnica de cementado. Al revisar la bibliografía observamos que hay un amplio intervalo de valores empíricos comprendido entre 5 y 200 µm, hecho que pone de manifiesto la ausencia de un límite objetivo basado en la evidencia científica. Sin embargo, la mayoría de los autores admiten 120 µm como el desajuste máximo tolerable. Teniendo en cuenta este dato podemos afirmar que los actuales sistemas cerámicos ofrecen unos ajustes marginales adecuados, siendo en muchos casos inferiores a los obtenidos con la metal-cerámica (40-70 µm)8.
Estética
La estética es otro factor determinante en la elección de estos sistemas. En la clínica diaria, la mayoría de las situaciones las resolvemos con las técnicas ceramometálicas, y no cabe duda de que con estas restauraciones se consiguen unos resultados estéticos más que aceptables, pero nunca alcanzan la naturalidad de la prótesis cerámica. Esto se debe a que la cofia metálica impide el paso de la luz, reduciendo la profundidad del color. En cambio, la cerámica sin metal, al permitir la transmisión de la luz a través del cuerpo del diente, consigue mayor mimetismo. Sin embargo, a pesar de que las restauraciones totalmente cerámicas son siempre más estéticas que las ceramometálicas, existen diferencias entre ellas. Estas diferencias radican fundamentalmente en el grado de translucidez de estos materiales. Así, podemos clasificar a los sistemas cerámicos en dos grupos en función de su comportamiento estético: translúcidos y opacos (tabla 1).
En este punto es importante recordar que la matriz vítrea es la responsable de la translucidez de la porcelana. Por lo tanto, en el primer grupo se encuentran aquellas cerámicas que tienen una mayor fase vítrea, es decir, las feldespáticas. También incluimos en este apartado a In-Ceram Spinell porque, a pesar de que se trata de una porcelana aluminosa, su núcleo es bastante translúcido debido a que la espinela es un cristal con unas buenas propiedades ópticas. Dentro de este grupo destaca IPS e.max Press, ya esta cerámica dispone de dos grados de opacidad, uno bajo para dientes vitales y otro alto para enmascarar sustratos oscuros. En el segundo grupo, situamos a las cerámicas aluminosas y circoniosas ya que apenas tienen fase vítrea y por lo tanto, son menos transparentes. Dentro de este grupo destacan los sistemas circoniosos Lava e In-Ceram YZ porque su translucidez es variable. Su grado de translucidez se puede controlar mediante dos factores: el grosor de la estructura porque lógicamente a mayor espesor, más opacidad y otro, es el color de la estructura, ya que estos núcleos se pueden colorear en siete tonos. Este aspecto es importante tenerlo en cuenta a la hora de seleccionar el sistema cerámico, ya que en función del color de sustrato elegiremos una cerámica translúcida u opaca.
Pero al hablar de estética no solo es importante contar con un material que cumpla los requisitos adecuados de color y translucidez sino que hay que considerar otras variables que a nuestro juicio tienen más trascendencia en el resultado final. Así, para conseguir un aspecto estético aceptable es fundamental la obtención de formas anatómicas naturales (fig. 4). La labor del ceramista en este aspecto es vital, puesto que debe ser un perfecto copista de la anatomía dentaria. La simetría y proporcionalidad son también factores condicionantes de la estética, ya que dientes asimétricos o de proporciones exageradas respecto a los dientes remanentes van a alterar la armonía y el equilibrio global de la sonrisa9.
Supervivencia clínica
La valoración clínica es fundamental en la evaluación de un sistema cerámico. Sabemos que en la práctica real interactúan una serie de variables (como son las características oclusales, presencia de hábitos parafuncionales, grado de higiene, etc.) prácticamente impredecibles en las investigaciones in vitro, y que sin embargo son absolutamente primordiales en la vida de las restauraciones. Por ello, es fundamental revisar siempre los estudios clínicos. Solamente, de esta manera podremos tomar una decisión objetiva basada en la evidencia científica.
Al analizar las investigaciones sobre incrustaciones cerámicas10-13, observamos que los resultados obtenidos con los sistemas feldespáticos Empress y Cerec-Vitablocs son los mejores, ya que tienen una supervivencia clínica a medio plazo superior al 90%. Sin embargo, no alcanzan el éxito de las incrustaciones de oro14 (tabla 2). Las carillas confeccionadas con cerámicas feldespáticas como Optec o IPS Empress presentan unas tasas de supervivencia en torno al 90-95%, demostrando un comportamiento clínico superior al de las carillas directas de resina15-19 (tabla 3). Respecto a las coronas, In-Ceram, Procera AllCeram e IPS Empress II son los únicos sistemas contrastados en la actualidad20-23. Sus resultados a medio plazo son excelentes e incluso comparables a los obtenidos con coronas metal-cerámica24. No obstante, deben de realizarse más estudios para evaluar el rendimiento clínico de estos sistemas a largo plazo y aclarar si la tasa de supervivencia es menor en los sectores posteriores en comparación con la región anterior (tabla 4).
Los estudios clínicos sobre puentes cerámicos son muy escasos y de corta duración23,25-
Conclusiones
Una vez que hemos analizado los distintos criterios de selección, vamos a establecer las indicaciones de estos materiales. En principio, para plantearnos el uso de los sistemas totalmente cerámicos es necesario que se cumplan dos premisas:
- Que los requerimientos estéticos del caso sean máximos.
- Que haya un adecuado apoyo y experiencia del laboratorio con la cerámica seleccionada. Desde el punto de vista técnico, se requiere un ceramista que domine perfectamente el proceso de elaboración para lograr los resultados deseados. En algunos sistemas, la técnica es muy compleja porque se maneja aparatología específica, que requiere una gran inversión de tiempo y de dinero por parte del laboratorio.
Como contraindicaciones formales, solamente tenemos dos: presencia de hábitos parafuncionales y que el espacio protésico sea crítico como ocurre en mordidas cruzadas y sobremordidas profundas. Si se tienen en cuenta estas consideraciones que acabamos de exponer, podremos trabajar con estos sistemas de una forma segura. Pero cuando estas condiciones no se cumplen o el paciente exige garantías en la duración de la restauración, el material de elección es la metal-cerámica. Sólo se deben usar estas técnicas cuando el clínico este seguro de que el paciente está dispuesto a aceptar cierto riesgo en beneficio de una mayor estética.
Por último, a modo de resumen, vamos a exponer unas pautas clínicas que nos orienten en la elección de la cerámica en función del caso:
- Para realizar incrustaciones cerámicas, elegiremos las porcelanas feldespáticas ya que son las únicas que nos permiten realizar restauraciones conservadoras manteniendo el binomio estética-resistencia.
- Por los mismos motivos, emplearemos las cerámicas feldespáticas para hacer carillas. La única consideración es que cuando estemos ante un sustrato oscuro deberemos usar sistemas que nos permitan controlar el grado de translucidez.
- A la hora de elegir el sistema cerámico para confeccionar coronas en el sector anterior habrá que evaluar el color del sustrato:
- En sustratos claros, preferimos cerámicas feldespáticas porque al ser más translúcidas nos permiten un mayor mimetismo con los dientes naturales.
- En sustratos oscuros, es más adecuado emplear cerámicas aluminosas o circoniosas con cofias opacas que impidan que se transparente el color subyacente.
- En las coronas posteriores, el criterio que prima en la elección del material es la resistencia a la fractura. Por eso, elegiremos entre las cerámicas aluminosas o circoniosas, ya que sus propiedades mecánicas cumplen sobradamente con los requerimientos de estas restauraciones.
- Para puentes cerámicos, tanto del sector anterior como posterior, optaremos siempre por un sistema circonioso teniendo en cuenta las consideraciones que hemos comentado anteriormente, ya que sus resultados todavía no son equiparables a los de las restauraciones ceramometálicas.
- Lo mismo ocurre con los pilares implantosoportados cerámicos. En principio como primera opción usaremos los pilares circoniosos por su mayor tenacidad. Pero tampoco podemos olvidar que su resistencia es inferior a la de los pilares de titanio y que no disponemos de estudios clínicos a largo plazo.
Como hemos visto, todavía no existe el material cerámico ideal que cumpla a la perfección todos los requisitos. Lo ideal sería lograr la regeneración tisular empleando cerámicas biodegradables, que solamente permaneciesen en el organismo mientras fuese necesaria su función y desapareciesen a medida que los tejidos se fuesen regenerando. A pesar de que ya se ha conseguido experimentalmente crear dentina, los resultados de estos trabajos todavía están muy lejos de la clínica diaria.
Sistemas libres de metal
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Introducción
a profesión está enfrentada a un ejercicio entre una población cuya esperanza de vida en los últimos 20 años se ha incrementado considerablemente. También es una población que mantiene por más tiempo sus dientes en boca y en tal sentido el número de piezas extraídas es muy inferior comparado con el pasado. En los dientes y en la sonrisa se hace evidente el proceso de envejecimiento y las tinciones propias de la edad y el uso, son una causa de consulta al profesional el cual puede ofrecer procedimientos restauradores conservadores que pueden disimular los signos y hacer que los pacientes aparenten más juventud.
Las porcelanas han sido materiales que se han usado desde hace más de 10.000 años y han mantenido su importancia dentro de todas las sociedades humanas desde entonces. La mayoría de las cerámicas se caracterizan por su naturaleza refractaria, su dureza, susceptibilidad a la fractura, posibilidad de darle color y poca reactividad química. Estas, que van desde las más simples vajillas hasta los adornos más sofisticados están compuestas básicamente por los mismos elementos: feldesapatos (potasa de aluminosilicato), sílica (cuarzo) y caolín (greda pura).
Las cerámicas dentales tienen todas las particularidades expuestas anteriormente, siendo algunas de ellas ventajas y otras desventajas para sus usos en la cavidad oral. Las porcelanas feldespáticas se han venido usando exitosamente en asocio a estructuras metálicas por mas de 40 años y mantienen un estándar alto contra otros materiales estéticos existentes. El reto actualmente consiste en hacer que la apariencia sea lo más natural posible cuando se hace una visión de conjunto con dientes adyacentes y los avances dados en los últimos años como transparencia, fluorescencia, opalescencia, resistencia a perder el color, la hacen supremamente estética y vital para sus usos dentales. Desdichadamente estas porcelanas feldespáticas han sido muy débiles para su uso sin apoyo metálico. Desde allí se han desarrollado varios materiales y técnicas especiales para la fabricación de coronas todo cerámicas.
Actualmente son muchas las alternativas cerámicas con las que se cuenta y debido a que algunas poseen poca evidencia científica, se debe analizar cada sistema y las indicaciones y contraindicaciones para su uso al igual que una documentación que le asegure que la tasa de supervivencia de la restauración esté por encima del 95% a los 5 años. Además, cada sistema debe ser evaluado para determinar los alcances estéticos del tratamiento. Una revisión sistemática que adelantaron Hayashi y cols. en 2003 con la finalidad de determinar la efectividad clínica del uso de incrustaciones cerámicas comparada con otras formas de restauraciones en posteriores mostró que no existían diferencias en la longevidad o sensibilidad postoperatoria entre las incrustaciones y otro tipo de materiales restauradores al cabo de 1 año. No hubo una evidencia fuerte que demuestre la efectividad de un tratamiento u otro para dientes posteriores. Revisaron información entre 1990 y 2001 con un instrumento estructurado. La efectividad clínica de las restauraciones se evaluó en términos de la tasa de falla, dolor postoperatorio y estética. 46 artículos cumplían con requisitos de calidad, el 10,6% reportaron estudios controlados aleatorizados y 32,6% estudios clínicos controlados. 56,5% fueron estudios longitudinales de grupos control.
¿Cuáles son los factores que influyen para el éxito del tratamiento?
Morig en 2003, después de una observación durante 8 años de experiencia clínica con restauraciones todas en porcelana, concluye que se pueden lograr restauraciones iguales a la dentición natural y que el análisis crítico científico de la adhesión a dentina debe continuar. Recomienda, al igual que Stumpel en 2001, precaución y estudios de largo plazo para su uso en múltiples unidades, ya que las indicaciones son limitadas. De igual forma Gemalmaz en 2002 establece que la adhesión elimina la necesidad de retención por medios convencionales y permite sujetar la restauración con mínima preparación dental.
Sevuk y cols. en 2002 establecen que la biocompatibilidad, el entendimiento de las demandas estéticas del paciente y la confianza sobre la resistencia del material seleccionado, son partes integrales para el éxito.
Segal en 2000 demuestra que no existe mayor diferencia entre las restauraciones cerámicas y las de metal porcelana en cuanto a fracturas, sin embargo esta condición debe estar acompañada por una instrucción y educación al paciente, un apropiado examen y un adecuado plan de tratamiento basado en el conocimiento de la biología y la biomecánica del sistema estomatognático.
Uno de los factores críticos para el éxito de este tipo de tratamientos es el proceso de cementación. Al respecto, Wassell y cols. en 2002 refieren que no es una etapa difícil pero el éxito requiere de mucho cuidado en etapas previas, ya que una vez cementada la restauración no hay posibilidad de modificaciones o repetición. Recomiendan un trabajo conjunto entre odontólogo y auxiliar en el cual, ambos estén muy bien enterados del tipo de materiales que manejan y de su apropiada manipulación. Shimada y cols. en 2002 arenaron, pulieron y grabaron con ácido fosfórico o fluorhídrico y utilizaron un adhesivo dentinal (Clearfil SE Bond) junto con un cemento de curado dual (Panavia Fluoro Cement) ambos con y sin silano. Hallaron que el uso del silano aumentó la fuerza de adhesión de la resina. El uso de ácido fluorhídrico por 30 segundos mostró sobre grabado de la superficie de vidrio con efectos adversos sobre la adhesión. Burke en 2002 demuestra que el uso de resinas cementantes está indicado para aumentar la resistencia a las fracturas, y en el 2001 con otros colaboradores demostraron mediante su estudio que la adhesión a dentina influía para evitar decementaciones, desadaptaciones marginales y caries. Touati y Quintas en 2001 muestran que los cementos a base de resina han sido formulados para las alternativas cerámicas estéticas por su retención micromecánica y Morig en 1996 establecía que el punto crítico de las restauraciones libres de metal estaba en la adhesión a dentina (tabla 1).[+/-] Ver / Ocultar

¿Qué alternativas se consiguen en sistemas libres de metal?
Son muchas las alternativas de tratamiento que existen con respecto a sistemas libres de metal. Fasbinder en 2002 muestra que existen sistemas de diseño y manufactura por computador (CAD/CAM) que proveen restauraciones estéticas alternativas a los procesos de laboratorio convencionales (tabla 2).

Estafan y cols. en 1999 mostraban que las restauraciones con resinas compuestas en posteriores pueden ser usadas con alto valor estético pero con la desventaja con relación al uso, la expansión por polimerización, decoloración y filtración marginal. En este sentido el uso del CEREC CAD/CAM permite al odontólogo el uso de porcelana de feldespato y vidrio cerámico en una sola visita, que poseen unas características más similares a las del esmalte en cuanto a compresión, resistencia a la tensión y resistencia al uso.
El In Ceram es otro de los materiales estéticos restaurativos libre de metal. Es un material cristalino en naturaleza mientras que otras formas de cerámicas usadas consisten en una matriz de vidrio con una fase cristalina como relleno. Puede ser usada para hacer coronas en cerámica y prótesis parciales fijas. Existen tres formas de In Ceram basadas en alúmina, espinal (mezcla de alúmina y magnesia), o circonia que hacen posible fabricar rehabilitaciones de gran translucidez usando diferentes técnicas de procesamiento (McLaren, 1998, 1999).
El sistema IPS Empress (Ivoclar Williams, Amherst, NY) es una alternativa restauradora toda cerámica que utiliza vidrio cerámico reforzado a presión para muchas indicaciones como coronas, inlays/onlays, carillas. Los sistemas libres de metal con tintes artificiales combinan la dureza con la estética de manera muy cercana a los dientes naturales (Ahmad, 1997).
La demanda creciente por sistemas libres de metal ha resultado en la proliferación de sistemas solo cerámicos. Mientras estos materiales pueden predecir un tratamiento estético en dientes anteriores, tradicionalmente han sido contraindicados para dientes posteriores, debido a la gran presión que tienen que soportar por la región. Los sistems cerámicos basados en circonia y alúmina se han desarrollado para expandir las alternativas de tratamientos estéticos.
¿Qué esperar con el tiempo?
Fradeani y cols. en 2002 reportan una experiencia a 5 años con In Ceram Spinell en la cual 40 coronas anteriores fueron colocadas en 13 pacientes desde octubre de 1995 hasta diciembre de 1998. La tasa de éxito fue del 97,5%.
El-Mowafy y Brochu en 2002 mediante una revisión sistemática encuentran una tasa de supervivencia de inlays/onlays del 96% a los 4,5 años y del 91% a los 7 años. Las mayores fallas se debieron a fracturas. Las coronas tuvieron una sobrevivencia del 92% al 99% de 3 a 3,5 años. De igual forma la principal falla fue la fractura. No recomendaban el uso de IPS-Empress en coronas para dientes posteriores hasta que hubiera más evidencia disponible.
Mo y cols. en 2001 examinaron 194 restauraciones hechas con Vita In-Ceram en 45 pacientes a los 3, 6, 12 y 24 meses. La adaptación marginal, estabilidad de color y resistencia fueron consideradas como satisfactorias. Solamente el 0,01% de las coronas no fue aceptable. La conclusión fue que existe la posibilidad de construir excelentes rehabilitaciones con el sistema Vita In Ceram
Segal en 2001 mostró que seguir un protocolo cuidadoso de preparación y cementación de coronas, conduce a un alto grado de éxito en dientes anteriores (98,9%) y posteriores (99,1%).
Segal en 2001 mostró que seguir un protocolo cuidadoso de preparación y cementación de coronas, conduce a un alto grado de éxito en dientes anteriores (98,9%) y posteriores (99,1%).
Un estudio de Brodbeck en 1997 a 6 años encontró que las fracturas han sido la principal razón para las fallas de sistemas cerámicos, debido principalmente a la fragilidad de la cerámica,
Strub y Beschnidt en 1998 evaluaron la resistencia a la fractura de 5 materiales todos cerámicos (In-Ceram, Empress staining technique, Empress veneering technique, Celay feldspathic system, Celay In-Ceram) antes y después de una carga cíclica en boca artificial. La mitad de las muestras fue sometida a termociclado y presión de masticación y a todos se les evaluó la resistencia a la fractura. Los resultados se compararon con sistemas fusionados a metal. Se observó que el termociclado y la presión disminuyeron la resistencia a la fractura y no se encontraron diferencias entre los sistemas libres de metal y los fusionados con metal.
Strub y Beschnidt en 1998 evaluaron la resistencia a la fractura de 5 materiales todos cerámicos (In-Ceram, Empress staining technique, Empress veneering technique, Celay feldspathic system, Celay In-Ceram) antes y después de una carga cíclica en boca artificial. La mitad de las muestras fue sometida a termociclado y presión de masticación y a todos se les evaluó la resistencia a la fractura. Los resultados se compararon con sistemas fusionados a metal. Se observó que el termociclado y la presión disminuyeron la resistencia a la fractura y no se encontraron diferencias entre los sistemas libres de metal y los fusionados con metal.
De todas formas los modernos sistemas cerámicos ofrecen una alta calidad estética, biocompatible y funcional. Permiten un amplio rango de indicaciones y su uso en regiones posteriores a lo que se debe sumar que con los recientes avances en tecnologías adhesivas, los materiales restauradores logran más estética mientras permiten cavidades más conservadoras y fortalecen más la estructura remanente
viernes, 11 de junio de 2010
HOMBRO DE PORCELANA
T.P.D. Pere Baldomà, España
¡DISFRUTA DE LA MAGNA CONFERENCIA DE PERE BALDOMÁ EN EL 8º CONGRESO DE TÉCNICOS PARA TÉCNICOS, EL DÍA SÁBADO 8 DE AGOSTO POR LA MAÑANA!
Hombro de porcelana: También conocido como hombro libre. Mejora notablemente la estética en tratamientos que implique cualquier prótesis fija de porcelana sobre metal.
Sin embargo, no todas las preparaciones son aptas para recibir este recurso, el hombro de porcelana es un proceso elaborado y complejo.
Sin embargo, no todas las preparaciones son aptas para recibir este recurso, el hombro de porcelana es un proceso elaborado y complejo.
Para que el acabado en porcelana sea realmente efectivo, el margen de la preparación debe tener como mínimo 1mm. de espesor fotos 1 y 2, es decir, que una fresa de ese diámetro se apoye totalmente sobre el tallado, no se puede confeccionar un hombro de porcelana con un espacio inferior, porque al no tener la suficiente masa de porcelana, no se disimula bien el metal, impulsando la transparencia de la estructura metálica que hay debajo, emitiendo un tono gris oscuro hacia el exterior imposible de disimular, si la base es menor a 1 mm. es preferible acabar el caso en metal, eludiendo ese efecto grisáceo desagradable.
La porcelana es rígida, es decir que no tiene el módulo de elasticidad que tiene el metal, por lo que en el lugar donde se va a elaborar un hombro de porcelana, no pueden existir huecos, ni depresiones, ni retenciones, lo más interesante sería pulir esa zona después del tallado, la preparación en forma de chanfer o chaflán profundo resulta ser la más recomendada para obtener un ajuste y una estética excelente; el tallado del diente ha de ser paralelo, o con una angulación de 2 a 4 grados, foto 3.
Cualquier espacio, oquedad o concavidad entre el muñón natural y el metal de la estructura, aunque se rellene de cemento, también tiene una influencia indeseable, emite un tono opaco, por lo que el metal necesita ajustar perfectamente en la zona donde se inicia el margen de porcelana, para que no haya filtración de ningún material.
Existen dos tipos de hombro de porcelana, el hombro vestibular, que es el que toma una parte de interproximal mesial corre a través del vestíbulo de la pieza y acaba en la mitad distal, foto 4 es el tipo más usado; de otro lado se encuentra el hombro circular, foto 5, que rodea toda la corona en los 360 º asentándola en una base de porcelana, la gran dificultad de esta técnica no es hacer una corona o varias coronas independientes, el gran problema se encuentra en dotar a un puente de un tramo largo de hombros de cerámica, tanto vestibulares como circulares, las dos versiones son de extrema dificultad cuando el protésico se encuentra frente a un caso con más de dos pilares, foto 6.
A continuación se detala la aplicación paso a paso de las masas.
En primer lugar es necesario acondicionar el muñón de yeso, se le aplica una laca que funciona como tapa poros por toda la superficie, lo cual se hace para que el yeso no absorba el líquido de modelar durante el proceso de elaboración, es importante que el acondicionador no se deje muy grueso, ni haga película, foto 7.
Una vez que se han evaporado los restos de laca y el troquel está seco se le aplica el separador. El separador es especial, debe quemarse en el horno sin dejar residuos, ni contaminar la porcelana, toda contaminación en el proceso se convierte en micro porosidad o en una apariencia grisácea.
En la primera fase se toma el tono del hombro predeterminado y se le añade el polvo fluorescente (si se dispone de él, no todas las empresas lo tienen) en una proporción máxima de un 50%, todo dependerá del color del muñón subyacente, cuanta más luminosidad se necesite mayor cantidad de fluorescente. La combinación se mezcla con un líquido especial, este detalle es importante, no sirve cualquier líquido de modelar, el líquido para hombros tarda poco tiempo en secar. Es decir seca más rápido.
Cuando se ha evaporado endurece la masa de hombro para que sea más fácil retirar del modelo, algunos llegan a endurecer tanto como yeso fraguado.
Cuando se mezcla, la consistencia es cremosa y fluida y por último, se adhiere menos al muñón de yeso, cualidades absolutamente necesarias para confeccionar un buen hombro. Una vez mezclado debe tener una consistencia cremosa algo espesa, para que se pueda tomar una buena cantidad con la punta del pincel, o con espátula si se desea.
Cuando se maneja una cantidad grande, se evita la inclusión de burbujas de aire atrapadas durante el mezclado. Se aplica al modelo remontando hasta unos 3mm. de altura del margen, después se comprime fuerte con un pañuelo de papel.
Tras esta operación se observa que el volumen de la masa aplicada se ha reducido, por lo que se repite la operación hasta que tenga el volumen de material deseado, con aspecto de prominencia. Foto 8
Después con la espátula se vibra para compactar el material.
Todo el proceso se efectúa sobre el modelo maestro, (no se puede trabajar fuera de él y menos aún cuando se trata de un puente).
Se retira el puente del modelo con sumo cuidado y se lleva al horno de cerámica, es importante que durante la remoción no se fracture la masa de hombro, foto 9.
Si se agrieta o se parte hay que repetir la operación hasta que se separe totalmente íntegro del modelo.
Acabada la cocción se espera que se enfríe a temperatura ambiente y se comprueba con precaución que asiente correctamente sobre el modelo, si durante la cocción ha sufrido alguna variación, que no permita un asentamiento preciso, se pinta el modelo con un detector de contactos prematuros.
Se repasan con una punta de diamante y a pocas revoluciones los puntos marcados. Para una segunda capa, (Foto 12) se pinta de nuevo con el separador y esta vez, sólo se aplica material de hombro puro, sin mezcla de fluorescente, la consistencia aún siendo cremosa ha de ser más líquida, a fin de facilitar la introducción por todos los resquicios y grietas que se han formado, con una espátula se vibra enérgicamente para ayudar a la inclusión de la nueva aportación.
Se espera a que el añadido esté completamente seco, y sino es así lo ayudamos con una secadora de aire caliente.
Posteriormente se retira del troquel, en este caso debe separarse del modelo de escayola de un modo claro, si hubiera un desprendimiento por pequeño que fuera se debería repetir la aplicación de la segunda capa, (Foto 13).
Tras la cocción se repite la operación de asentamiento anteriormente descrita con el fit chequer (fit chequer es el ajuste de la estructura o en este caso del cuello ceramico en el modelo) y después se elimina el sobrante con un disco flexible de diamante, apoyando el disco sobre la porcelana para evitar su contacto con el yeso.
Para finalizar se repasa ligeramente con una goma de pulir porcelana, todo ello a pocas revoluciones y teniendo cuidado de no dañar el modelo.
A partir de aquí el laminado de porcelana de la estructura no varía, se hace como se hace habitualmente; Teniendo la precaución de revisar el ajuste antes del brillo final. Cada día más se utilizan los hombros de porcelana, puesto que aumenta la exigencia estética por parte del paciente, el clínico y el protésico han de estar en posición de satisfacer la demanda de aquellos que no desean ver el tono gris que provoca la base metálica de la restauración.
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