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lunes, 31 de agosto de 2009

celomas, Mesenterios y división corporal

RESUMEN

Al final de la tercera semana de desarrollo aparecen hendiduras intracelulares en el mesodermo a cada lado de la línea media. Con la fusión de estos espacios se forma la cavidad intraembrionaria (cavidad del cuerpo), limitada por la hoja somática y la hoja esplácnica del mesodermo. Tras el plegamiento lateral cefalocaudal y lateral del embrión, la cavidad intraembrionaria se extiende desde la región torácica hasta la pelviana. El mesodermo somático formará la hoja parietal de las membranas serosas que reviste por fuera las cavidades peritoneal, pleural y pericárdica.
La hoja esplácnica da lugar a la capa visceral de las membranas serosas que cubren los pulmones, el corazón y los organos abdominales. Estas capas se continúan con la raíz de esos órganos en sus cavidades.
El diafragma divide la cavidad corporal en una cavidad torácica y una cavidad peritoneal. Se desarrolla a partir de cuatro componentes: a) el septum transversum ; b) las membranas pleuroperitoneales; c) el mesenterio dorsal del esófago; d) los componentes musculares de la pared del cuerpo. Es frecuente que reproduzcan hernias diafragmáticas congénitas como consecuencia de un defecto de la membrana pleuroperitoeal del lado izquierdo.
La cavidad torácica queda dividida por las membranas pleuropericárdicas en la cavidad pericárdica y las dos cavidades pleurales que alojan a los pulmones.
Las capas dobles de peritoneo forman los mesenterios, que mantienen suspendido el tubo intestinal y proporcionan una vía para el paso de los vasos sanguíneos, los linfáticos y los nervios que se dirigen hacia los diferentes órganos. Al principio, todo el tubo intestinal, desde el extremo caudal del intestino anterior hasta la porción terminal del intestino posterior, está suspendida de la pared dorsal del cuerpo por el mesenterio dorsal. Solo existe un mesenterio ventral derivado del septum transversum en la región terminal del esófago, el estómago y la porción superior del duodeno.

I. Introducción

En el desarrollo embrionario, el celoma se ha dividido en tres compartimentos separados, para cada uno de los sistemas que presentan mayor movimiento: la cavidad pericárdica para el corazón; la cavidad pleural para los pulmones, y la cavidad peritoneal para el tubo gastro-intestinal. Dentro de su respectiva cavidad, los órganos se hallan sostenidos por membranas que derivan del mesodermo esplácnico, que se denominan mesenterios. Estos se forman por adosamiento y reflexión de dicha hoja visceral, sirviendo a la vez de soporte a los nervios y vasos que abastecen a cada órgano.
Si bien al principio todas las cavidades se hallan interconectadas, más tarde la cavidad pericárdica se separa de las cavidades pleurales y estas de la cavidad peritoneal. Asimismo, como consecuencia de varios factores, tales como los desplazamientos que experimentan los órganos, su crecimiento, las rotaciones seguidas por el estómago y los intestinos, y el modo en que estos últimos se alargan y enrollan, los mesenterios, inicialmente muy sencillos, sufren crecimientos diferenciales, plegamientos enmarañados y fusiones entre sus partes. Así, al cabo de estos fenómenos dichas membranas presentan una morfología muy compleja, indescifrable si se desconocen las etapas evolutivas que atraviesan durante su desarrollo embriológico.

En los puntos siguientes se describirán los procesos responsables de la separación de las cavidades incluido el desarrollo del diafragma, los cambios que las mismas experimentan, y la evolución seguida por cada uno de los mesos en el interior de la cavidad abdominal
II. DESARROLLO

1. Desarrollo y División de las Cavidades Corporales

1.1. Desarrollo del Celoma Intraembrionario
El primordio del celoma (cavidad del cuerpo embrionario) aparece como espacios celómicos en el mesodermo lateral y el mesodermo cardiógeno. Estos espacios se unen enseguida para originar una única cavidad con forma de herradura, el celoma intraembrionario, que divide el mesodermo lateral en dos capas:
·              Una capa somática o parietal en continuación con el mesodermo extraembrionario que recubre el amnios 
·              Una capa esplácnica o visceral continua con el mesodermo extraembrionario que reviste el saco vitelino.
El mesodermo somático y el ectodermo embrionario suprayacente forman la pared del cuerpo embrionario o somatopleura, mientras que el mesodermo esplácnica y el endodermo situado sobre él forman el intestino embrionario o esplacnopleura. Durante el segundo mes, el celoma intraembrionario se divide en tres cavidades corporales:
·              Cavidad Pericárdica
·              Cavidades Pleurales
·              Cavidad Peritoneal
1.2. Cavidades embrionarias
Las cavidades del embrión a los 28 días presentan una conformación espacial muy diferente. El origen de tales diferencias se hallan en los dramáticos cambios producidos en el embrión plano a raíz de los plegamientos que experimenta.
El celoma pericárdico, por ejemplo, se ha convertido en una cavidad casi esférica, la cavidad pericárdica, localizada entre el estomodeo y el cordón umbilical, en la región ventral del cuerpo. Sus paredes, denominadas pericardio parietal y pericardio visceral, derivan respectivamente de las hojas somática y esplácnica de la placa cardiógena. Además, en el polo caudal del pericardio parietal se desarrolla un acúmulo de tejido mesodérmico, denominado septum transversum, que se asociará al esbozo hepático.
En cambio los canales pleurales se han convertido en un par de tubos, denominados conductos pericardioperitoneales o cavidades pleurales, que emergen de la pared dorsal o de la cavidad pericardica y se prolongan en sentido caudal hasta conectarse con el próximo y último celoma intraembrionario, esto es con la cavidad peritoneal. En su trayecto flanquean al tramo del intestino primitivo que habrá originar a los esbozos de los pulmones.
Las porciones de las hojas somáticas y esplácnicas de los mesodermos laterales que en la etapa anterior delimitaban a los canales pleurales, una vez formados los conductos pericardioperitoneales comienzan a denominarse respectivamente pleuras parietales y pleuras viscerales. Las pleuras parietales, en cambio, quedan ubicadas debajo del ectodermo superficial, con el cual forman la mayor parte de las paredes del sector torácico del tronco.
Por su parte, las porciones restantes del celoma intraembrionario se han convertido en una sola cavidad, la cavidad peritoneal, extendida alrededor del intestino primitivo. En este sector las hojas somáticas y esplácnicas de los mesodermos laterales adquieren respectivamente los nombres de peritoneo parietal y peritoneo visceral.
Las hojas del peritoneo parietal recubren las paredes externas de la cavidad peritoneal y componen, junto con el ectodermo suprayacente, la pared corporal de ese sector del tronco.
Las hojas del peritoneo visceral, por su parte, recubren al intestino transformadas en el tejido precursor de sus envolturas musculoconectivas. Ambas hojas se adosan entre sí a nivel de los bordes dorsal y ventral del tubo intestinal y juntas se extienden respectivamente desde dichos bordes hasta las paredes dorsal y ventral de la cavidad peritoneal, constituyendo sendas membranas sagitales, una dorsal y otra ventral, denominadas mesos.
El intestino, rodeado por la cavidad peritoneal, se sostiene en el interior de la misma mediante estas membranas, las cuales dividen inicialmente a la cavidad en dos hemicavidades, una a la derecha y otra a la izquierda. Estas terminan por comunicarse entre sí debido a que la mayor parte del mesoventral desaparece apenas se forma. Las hojas del peritoneo visceral recubren también partes de las paredes dorsales de la cavidad peritoneal, en donde se las verá asociadas al desarrollo de las crestas genitales derivadas de los gononefrótomos.
Las conexiones entre los celomas intra y extraembrionario, ubicadas en el embrión de 21 días a nivel de los bordes laterales del disco, a los 28 días se han reducido a una única comunicación, que se localiza en el lado ventral del cuerpo, rodeando al conducto vitelino en el interior del cordón umbilical. Esta nueva comunicación denominada celoma umbilical, vincula la cavidad peritoneal con el celoma extraembrionario.
1.3. Plegamientos del disco embrionario
El disco experimenta simultáneamente dos clases de plegamientos, uno a lo largo de su eje longitudinal y otro a lo largo de su eje transversal. Se sospecha que el primero resulta de la acción mecánica que ejerce el tubo neural, el cual se alarga mucho más que las estructuras embrionarias situadas por debajo. La plegadura transversal, en cambio, se debería a la expansión que experimentan los derivados somíticos, los cuales, al crecer aaceleredamente, doblarían en sentido dorsoventral a las partes laterales del disco. En los extremos cefálico y caudal del embrión acontecen los dos tipos de plegamientos, tanto la longitudinal como el transversal. En el sector intermedio, en cambio, el único eje que se pliega es el transversal.
En este caso vamos a tocar la importancia de los tipos de plegamiento embrionario en la formación de las cavidades corporales y su división:
A.      Plegamientos que se operan el extremo cefálico del disco
Una de las consecuencias del pliegue longitudinal es  que el septum tranveersum y el celoma pericárdico se mueven hacia la superficie ventral del embrión. Tras el plegamiento de la cabeza centralmente durante la cuarta semana, el septum tranversum forma una separación incompleta gruesa entre las cavidades pericárdicas y abdominal.
  Después del plegamiento, el septum transversum ocupa una posición caudal con respecto al corazón, donde se desarrollo posteriormente y origina el tendón central del diafragma. El plegamiento de la cabeza también afecta a la organización del celoma embrionario ( primordio de las cavidades corporales). De forma previa al plegamiento, el celoma está formado una cavidad aplanada en forma de herradura. Con posterioridad al plegamiento, el celoma pericárdico se sitúa en posición ventral respecto al corzón y craneal en relación al septum transversum. En esta fase, el celoma intraembrionario se comunica ampliamente con el celoma extraembrionario.
Una de las consecuencias del pliegue transversal es la fusión de las dos mitades del celoma pericárdico hasta componer una cavidad casi esférica , la cavidad pericardica, alrededor del corazón tubular
B. Plegamientos que se opera en el sector intermedio del disco.
Una de las consecuencias del pliegue transversal que se opera en el sector intermedio del disco es la formación de la cavidad peritoneal al fusionarse las dos mitades del celoma intraembrionario.
Debe aclararse que las porciones más cefálicas del celoma intraembrionario propiamente dicho, esto es los canales pleurales, no se fusionan. Persiste como dos conductos dependientes, las cavidades pleurales o conductos pericardioperitoneales, situados a ambos lados del esbozo laringotraqueal en formación. Dichos conductos vinculan la cavidad pericárdica con la peritoneal.
1.4. Formación de las estructuras que separan la cavidad pericárdica de las cavidades pleurales
La cavidad pericárdica se separa de las cavidades pleurales merced ala aparición en las paredes laterales del tórax de dos tabiques mesodérmicos horizontales. Las membranas pleuropericárdicas . Estas membranas crecen una hacia otra arrastradas por los conductos de Cuvier, que en su tránsito hacia el seno venoso cardiaco se hallan ubicados, precisamente, en el espesor de las mismas. La separación de las cavidades culmina una vez, que por detrás del corazón, los bordes de las membranas se fusionan entre sí y con el meso del esófago.
Entre tanto, las cavidades pleurales, inicialmente reducidas al tamaño de simples conductos, de ahí que también se denominen conductos pericardioperitoneales, se han expandido impulsadas por el desarrollo de los brotes broncopulmonares. Debido a que estos brotes crecen tanto en dirección lateral como ventral, al par que empujan a las pleuras desplazan el lugar de origen de las membranas pleuropericárdicas hacia la zona retroesternal.
Los cambios arriba descritos provocan además las siguientes:
·              Las membranas pleuropericardicas resultan ubicadas a los lados del corazón, tendidas entre el meso del esófagos, e la región del mediastino, y la pared ventral del tórax, o detrás del esternón.
·              Dichas membranas quedan revestidas en el lado cardiaco por el pericardio parietal y en el lado pulmonar por las respectivas pleuras parietales, que a este nivel reciben el nombre de pleuras mediastínicas o pericárdicas.
·              El tejido mesodérmico que integran las paredes lateroventral del tórax corresponde al principio a la hoja parietal del pericardio. Posteriormente, a medida que el lugar de origen de las membranas pleuropericárdicas se desplazan hacia el lado ventral, dicho pericardio es reemplazado por la pleura
1.5. Formación del tabique que separa las cavidades pleurales de la cavidad peritoneal
A. Desarrollo del diafragma
Las cavidades pleurales se separan de la cavidad peritoneal merced al desarrollo de un tabique musculotendinoso, el diafragma, ubicado entre el tórax y el abdomen. En la formación de este tabique  que intervienen las siguientes estructuras embrionarias:
Septum transversum: como se sabe el septum transversum se origina en el polo caudal del pericardio parietal y una parte del mismo participa en el desarrollo del hígado. La parte restante, situada por encima de la hepática, es la que interviene  en la formación del diafragma. Para ello configura un tabique horizontal que, tras fusionarse con la pared ventral del tronco, crece en dirección dorsal, hacia las otras estructuras precursoras del músculo diafragmático.
Compuesto por tejido mesodérmico representa el primordio del tendón central del diafragma. Forma una plataforma semicircular que separa el corazón del hígado. Se puede identificar por primera vez hacia finales de la tercera semana y aparece como una masa de tejido mesodérmico craneal respecto a la cavidad pericárdica. Se expande y fusiona con el mesénquima ventral al esófago y las membranas pleuroperitoneales.
Origina el así denominado centro frénico , cuya cara inferior se relaciona con un sector del hígado que se halla desprovisto de cápsula.
Mesenterio dorsal del esófago. El mesoesófago constituye un grueso tabique mesodérmico - lateral que se extiende desde la pared dorsal del tórax hasta el esófago, al que envuelve por todos sus lados.
Forma los pilares musculares que rodean a los orificicos diafragmáticos por los cuales pasan hacia el abdomen las estructuras provenientes del tórax y viceversa.
Constituye la porción media del diafragma. La crura del diafragma, un par de haces musculares divergentes a modo de piernas que se cruzan en el plano medial anterior respecto a la aorta, se desarrolla a partir de los mioblastos que crecen hacia el mesenterio dorsal del esófago.
Membranas pleuroperitoneales. Las membranas pleuroperitoneales nacen en las paredes dorsolaterales del tronco en forma de tabiques horizontales que crecen tanto hacia el septum transversum como al mesenterio esofágico, fusionándolos y completando la división entre las cavidades torácica y abdominal y constituye el diafragma primordial. Aunque las membranas pleuroperitoneales forman porciones grandes del diafragma fetal, representan una parte relativamente pequeña del diafragma del diafragma del recién nacido.
Paredes corporales laterales. Además de expandirse en dirección lateroventral, las cavidades pleurales crecen también en sentido cuadal, osea hacia el esbozo del diafragma. A medida que lo hacen, despegan de las paredes del cuerpo un anillo de mesodermo, el cual se añade a la periferia de las membranas pleuroperitoneales aportando las restantes porciones diafragmáticas.
Conforme avanza el desarrollo, las membranas pleuroperitoneales se fusionan con los bordes laterales del mesenterio esofágico y con el borde dorsal del septum tranversum, cuya parte media a su vez se une con el extremo ventral del citado mesenterio.
Durante las semanas novena a duodécima, los pulmones y las cavidades pleurales aumentan de tamaño, escarbando en las paredes corporales laterales. A lo largo de este proceso, el tejido de estas paredes se dividen en dos capas:
Una capa externa que formará parte de la pared abdominal definitiva
Una capa interna que participa en la formación de porciones periféricas del diafragma, en posición externa respecto a la partes precedentes de las membranas pleuroperitoneales.
La extensión adicional de las cavidades pleurales en desarrollo hacia las paredes corporales laterales origina los fondos de saco costodiafragmáticos derecho e izquierdo y da lugar a la configuración en forma de cúpula característica del diafragma . Después del nacimiento el tamaño de los fondos de saco costodiafragmáticos aumenta y disminuye de forma alternativa a medida que los pulmones entran y salen de ellos durante la inspiración y la espiración.
 Dado que al iniciar su desarrollo el septum transversum se localiza en el sector corporal que se convierte en el cuello, sus miotomas derivan de lo hipómeros correspondientes a los somitas cervicales III, IV, y V ( nervios frénicos); al acompañar al septum hasta su posición definitiva, estos nervios experimentan una gran elongación.
Por otro lado, desde que el diafragma se forma también con el aporte de músculos provenientes de las paredes torácicas, parte de su inervación ees porvista por los últimos nervios intercostales.

2. CAVIDAD PERITONEAL EVOLUCIÓN SEGUIDA POR LOS MESENTERIOS

Un mesenterio es una bicapa de peritoneo que comienza como una extensión del peritoneo visceral que recubre un órgano. El mesenterio conecta el órgano con la pared corporal y conduce vasos y nervios hacia él.
Momentáneamente los mesenterios dorsal y ventral dividen la cavidad peritoneal en dos mitades derecha e izquierda, pero el mesenterio dorsal desaparece en seguida, con excepción de los lugares en los que está unido a la porción caudal del intestino anterior ( primordio del estómago y de la porción proximal de duodeno) . A continuación, la cavidad peritoneal se convierte en un  espacio continuo. Las arterias que irrigan el intestino primitivo, tronco celíaco ( intestino anterior), arteria mesentérica superior ( intestino medio) y arteria mesentérica inferior ( intestino posterior), pasan a través de las capas del mesenterio dorsal.
Los segmentos del tubo intestinal y sus derivados se hallan suspendidos de las paredes dorsales y ventral del cuerpo por mesenterios, capas dobles de peritoneo que envuelven a un órgano y lo fijan a la pared del cuerpo. Se dice entonces que estos órganos son intraperitoneales, mientras que los que se encuentran contra la pared corporal posterior y están cubiertos por peritoneo únicamente en su superficie anterior, se consideran retroperitoneales. Los ligamentos peritoneales están constituido por dos capas de peritoneo ( mesenterios ) que van desde un órgano a otro, o desde un órgano a la pared corporal. A través de los mesenterios y los ligamentos transcurren los vasos sanguíneos y linfáticos y los nervios que van hacia las vísceras abdominales o salen de éstas.
En un comienzo, el intestino anterior, medio y el posterior se encuentran en amplia comunicación con el mesénquima de la pared abdominal posterior. Alrededor de la quinta semana de gestación, el puente de tejido que los conecta se estrecha y la porción caudal del intestino anterior, el intestino medio y una parte importante del intestino posterior están suspendidos de la pared abdominal por el mesenterio dorsal, que se extiende desde el extremo inferior del esófago hasta la región cloacal del intestino posterior.
En la región del estómago forma el mesogastrio dorsal o epiplón mayor; en la región del duodeno forma el mesoduodeno dorsal y en la del colon, el mesocolon dorsal. El mesenterio dorsal de las asas yeyunales e ileales constituye el mesenterio propiamente dicho.
El mesenterio ventral existe solamente en la región del segmento terminal del esófago, el estómago y la porción superior del duodeno y deriva del septum transversum. El crecimiento del hígado en el mesénquima del septum transversum divide al mesenterio ventral en a) el epiplón menor, que se extiende desde la porción inferior del esófago, el estómago y la aprte superior del duodeno hasta el hígado y b) el ligamento falciforme , que va desde el hígado hasta la pared ventral del cuerpo.
Como vemos el desarrollo embrionario del peritoneo y sus mesos se halla íntimamente ligado al del tubo digestivo y glándulas anexas. En efecto, sus componentes acompañan solidariamente a los órganos abdominales durante los cambios que éstos experimentan, tanto en forma y tamaño como en sus posiciones y relaciones con otras estructuras.
Además, antes de iniciar la descripción de la evolución que siguen los mesos resultará oportuno definir los siguientes conceptos:
Con excepción de las partes correspondientes al yeyuno y al íleon, que se denominan mésentenos, los otros sectores de los mesos se identifican con el afijo "meso" más el nombre de la porción del tubo digestivo con la cual se hallan asociados (mesoesófago, mesogastrio, mesoduodeno, meso-colon, mesorrecto).
Ø       Ligamento. A semejanza del meso, el ligamento se extiende desde una viscera hasta la pared de la cavidad peritoneal pero no lleva vasos ni nervios en su espesor, excepto los destinados a su propio tejido
Ø       Fascia de coalescencia. Es la lámina que resulta de la fusión de dos o más membranas peritoneales entre sí habitualmente una de ellas corresponde al peritoneo parietal, por lo que los epitelios de las caras que se ponen en contacto desaparecen y los tejidos conectivos se sueldan constituyendo una hoja única. Merced a este fenómeno un órgano primitivamente móvil en el interior de la cavidad peritoneal suele fusionarse a la pared de la misma, perdiendo gran parte de su movilidad. Más aún, aparecerá como situado por detrás del peritoneo parietal, convertido en un órgano retroperitoneal secundario (se denominanretroperitoneales primarios aquellos órganos que desde un principio evolucionan por detrás del peritoneo parietal, como lo hacen por ejemplo los riñones).
2.1.             Evolución del meso ventral
Como se recordará, en el embrión de cuatro semanas el meso dorsal se halla presente en todos los sectores del intestino primitivo, desde la porción precursora del esófago hasta la cloaca. En cambio, el meso ventral, que desaparece casi por completo, persiste solamente en las porciones precursoras del estómago (mesogastrio ventral) y de la parte inicial del duodeno (mesoduodeno ventral).
Aunque en su espesor crecen los esbozos endodérmicos del hígado y del páncreas ventral, el meso ventral salvo algunos sectores, como se verá de inmediato no participa en el desarrollo de estos órganos ni en el de otras estructuras. Ello se debe a que es tempranamente invadido más aún reemplazado por la parte del septum transverso que interviene en la formación del hígado. Así, mientras es penetrado por el esbozo endodérmico hepático, dicho septum crece aceleradamente, desciende por el meso ventral y, al tiempo que lo reemplaza, se coloca por delante de los esbozos del estómago y de la primera porción del duodeno.
No obstante, no todo el meso ventral es invadido por el septum transverso y por lo tanto incorporado al hígado-, ya que por delante y por detrás de este último el meso queda convertido en sendas membranas: a) el ligamento falciforme, que une la pared ventral del abdomen con el hígado  y b) el epiplón menor o gastrohepático, tendido entre el hígado por un lado y el borde ventral del estómago (curvatura menor) y del duodeno por el otro. Debe advertirse que el nombre de "ligamento" que se le da al ligamento falciforme no corresponde, ya que por su borde inferior transita la porción intraembrionaria de la vena umbilical, que se transformará en el ligamento redondo después del nacimiento (ver " Cambios circulatorios que se producen después del nacimiento" .
Por su lado, por el borde inferior del epiplón menor transitan partes del conducto colédoco, de la vena porta y de la arteria hepática.
Cabe agregar que, conforme se separan los sectores del septum transverso que dan origen al diafragma y al hígado, alrededor de este último el mesodermo genera la cápsula hepática. No obstante, en el área original de contacto -reducida más tarde a una superficie relativamente pequeña la cápsula no se desarrolla, lo cual en el adulto constituye un signo que delata el origen común de ambas estructuras.
Esta zona desprovista de cápsula se localiza, como es obvio, en la cara superior del hígado, quedando vinculada precisamente con el sector del diafragma que deriva del septum, esto es con su centro frénico. Asimismo, alrededor de dicha zona la cápsula se refleja y compone los ligamentos coronario y triangular, tendidos entre la glándula y la cara inferior del tabique diafragmático.
2.2. Evolución del meso dorsal
Es oportuno señalar aquí la existencia de dos sectores del mesogastrio dorsal que no participan en los procesos antedichos: a) Uno es el sector que queda tendido entre la tuberosidad mayor del estómago y el músculo diafragmático, denominado ligamento gastrofrénico b) El otro es el correspondiente a la mitad caudal de la curvatura mayor del estómago cuyo ulterior crecimiento, como se verá más adelante, genera una estructura transitoria con forma de saco, denominada bolsa epiploica).
A continuación se analizarán las consecuencias que sobre la evolución de los mesos tienen las dos clases de rotaciones que realiza el estómago:
1. La rotación que el estómago realiza alrededor de su eje longitudinal hace que el mesogastrio dorsal, sagital al principio, se desplace hacia el lado izquierdo del cuerpo y con él el bazo y el cuerpo y la cola del páncreas y forme una cavidad, denominada transcavidad de los epiplones . El epiplón menor queda convertido en la pared ventral de dicha transcavidad, y cómo el borde inferior del mismo forma el límite ventral de un orificio  trátase del agujero epiploico o hiato de Winslow, a través del cual la transcavidad de los epiplones se comunica con el resto de la cavidad peritoneal. Debe recordarse que por el borde inferior del epiplón menor transitan partes del colédoco, la vena porta y la arteria hepática.
El mesogastrio dorsal relacionado con el cuerpo y la cola del páncreas, y lo que resta del mismo, es decir la parte del meso tendida entre la glándula y la pared dorsal del abdomen, se aplica contra esta pared y se fija al peritoneo que la reviste formando una fascia de coalescencia: la fascia de Toldt lo retropancreática. Como resultado de tal fijación, el cuerpo y casi toda la cola del páncreas pasan a una posición retroperitoneal. Más adelante se verá cómo la cabeza del páncreas experimenta un proceso similar, por lo que toda la glándula (con excepción del extremo distal de la cola) queda convertida en un órgano retroperitoneal secundario.
2. El otro tipo de rotación que realiza el estomago orienta a su curvatura mayor hacia el lado caudal del cuerpo. A continuación el sector del mesogastrio dorsal correspondiente a la mitad caudal de la curvatura mayor del estómago comienza a expandirse, por lo que se desarrolla una formación sacular denominada bolsa epiploica, cuyo crecimiento progresivo hace que quede finalmente colocada por delante del colon transverso y de las asas intestinales a la manera de un delantal.
Se forma de esta manera una bolsa aplanada en sentido anteroposterior, delimitada por dos paredes, una ventral y otra dorsal .  Finalmente las dos paredes de la bolsa epiploica se unen entre sí -con su consiguiente obliteración- y s¡; cara dorsal a su vez se fusiona con el colon transverso y con el meso de este último (ver luego " Mesocolon" ). Se forma así el epiplón mayor, cuya porción más cefálica, tendida entre la curvatura mayor del estómago y el colon transverso, adquiere el nombre de epiplón gastrocólico. La porción restante, llamada delantal epiploico, en una etapa ulterior se convierte en uno de los principales depósitos de grasa del clierpo.
Mesoduodeno. El crecimiento diferencial de las paredes duodenales, causa del traslado del esbozo pancreático ventral hacia su lugar definitivo junto al esbozo pancreático dorsal hace que se fusionen también, el mesoduodeno ventral por lo menos la parte no invadida por el septum transverso con el mesoduodeno dorsal Mientras se producen los cambios antedichos, el duodeno, al tiempo que rota junto con el estómago sobre su eje longitudinal, adquiere la forma de una " C" y se apoya contra la pared dorsal derecha del abdomen. Ya en su nueva localización, sus mesos unidos se fusionan con el peritoneo que reviste la citada pared abdominal, motivo por el cual la mayor parte del duodeno y la cabeza de] páncreas quedan ubicadas en una posición retroperitoneal.
En un punto anterior se ha visto que el cuerpo y la mayor parte de la cola de dicha glándula luego de ingresar en el mesogastrio dorsal poseen un destino semejante. Tal como ocurriera con la fascia de Toldt I (ver " Mesogastrio" ). la unión del mesoduodeno con el peritoneo parietal se produce por un fenómeno de coalescencia, dando origen a un área de fijación que recibe el nombre de fascia de Treitz o retroduodenopancreática.
Mesenterio propiamente dicho. Al tiempo que los intestinos se alargan, se pliegan y rotan 270 grados alrededor del eje imaginario formado por la arteria mésenterica superior, los mesos correspondientes al yeyuno y al íleon adquieren una configuración muy compleja, pudiéndoselos comparar con un abanico semiplegado, tendido entre esos sectores intestinales y la pared dorsal del abdomen. En esta pared la inserción del meso se presenta bajo la forma de una línea oblicua que nace en la unión duodenoyeyunal y termina en la unión ileocolónica, esto es en la fosa ilíaca derecha.
1.     El mesocolon ascendente se fusiona por coalescencia con el peritoneo que tapiza la pared dorsal derecha del abdomen, dando origen a la fascia de Toldt II, también llamada Toldt derecha o retromesocolónica derecha. Como resultado de esta fusión el colon ascendente queda ubicado en una posición rctroperitoneal secundaria. El ciego a veces escapa a esta fijación. Debe advertirse que la porción más cefálica de la fascia de Toldt II se superpone y fija al peritoneo que recubre las caras ventrales del duodeno y de la cabeza del pancreas; este sector recibe el nombre de fascia de Fredet o preduodenopancreática. Como se ha visto, las caras dorsales de dichos órganos se relacionan con la fascia de Treitz.
2.     El mesocolon transverso acaba por convertirse en una membrana horizontal insertada transversalmente en la pared dorsal del abdomen, a la altura del duodeno y la cabeza del páncreas. Más tarde, como ya fuera descripto, el mesocolon transverso se fusiona con la pared dorsal de la bolsa epiploica. Finalmente, al ocluirse la bolsa epiploica y formarse el epiplón mayor, el sector más cefálico de este último tendido entre la curvatura mayor del estómago y el oolon transverso- adquiere el nombre de epiplón gastrocólico.
3. La evolución seguida por el mesocolon descendente es similar a la del mesocolon ascendente, se fusiona por coalescencia con el peritoneo que reviste a la pared dorsal izquierda del abdomen, originando la fascia de Toldt III, o Toldt izquierda. o retromesocolónica izquierda. Como consecuencia de esta fusión el colon descendente queda ubicado en una posición retroperitoneal secundaria.
4. El mesocolon sigmoideo queda convertido en una pequeña membrana de forma triangular.
Mesorrecto. Antes de que la cloaca se divida en los senos urogenital y anorrectal, su meso, de efímera existencia desaparece absorbido por el peritoneo correspondiente a la pared dorsal de la futura región pelviana.

3. MALFORMACIONES CONGÉNITAS

Ø       Hernia diafragmática de Bochdalek. Esta hernia se produce debido a que una de las membranas pleuroperitoneales no se desarrolla normalmente, motivo por el cual queda instalado un orificio que comunica la cavidad pleural del lado afectado con la cavidad peritoneal. El defecto se localiza más comúnmente en el lado izquierdo, en cuyo caso la salida hacia el tórax de algunos órganos abdominales la abertura permite el paso del estómago, el colon, el bazo y una parte del hígado comprime al pulmón izquierdo y desplaza al corazón hacia la derecha.
Ø       Hernia diafragmática por falta de desarrollo del tejido muscular. La ausencia de tejido muscular en un sector del diafragma hace que la separación entre el tórax y el abdomen quede reducida a una delgada membrana bilaminar, compuesta por pleura y peritoneo. Esta anomalía puede localizarse tanto en el sector formado a partir del septum transverso en cuyo caso se localiza cerca del esternón como en el derivado de las membranas pleuroperitoneales; tales localizaciones se denominan respectivamente hernia paraesternal de Morgagni y eventración diafragmática. En ambos casos las visceras abdominales herniadas salen hacia el tórax, quedando envueltas por un saco cuya pared está constituida por la membrana bilaminar antes citada.
Ø       Hernia hiatal esofágica. Este tipo de hernia se produce debido a una falla en el desarrollo de los pilares musculares del diafragma, que al quedar excesivamente separados dan lugar a la formación de un orificio esofágico muy amplio por el cual sale hacia el tórax la porción cefálica del estómago, cuyas paredes suelen ser estranguladas por los bordes del orificio. Dado que la secreción gástrica refluye, a veces se producen cuadros de esofagitis que tienen como consecuencia el acortamiento del esófago. Esta situación no debe confundirse con la hernia hiatal secundaria a un esófago corto congénito

resumen desarrollo del ojo y oido

INTRODUCCIÓN

En la presente monografía hemos  querido presentar la formación embriológico de los ojos y oídos de un embrión humano, detallando las etapas sucesivas, desde las membranas  que los originan, las diferenciaciones posteriores de los mismos en estructuras especializadas con una función enfocada al desarrollo normal de la visión y audición, hasta completar su desarrollo.
Asimismo hacemos alusión de algunas de las anomalías relacionadas con el mal desarrollo de ambas estructuras, su causa y transmisión al futuro ser humano, ya sea por factores físicos o congénitos.
            Además anexamos una serie de imágenes que facilitan el entendimiento del proceso que conlleva el desarrollo de ambas estructuras.
DESARROLLO DEL OJO Y OIDOS
A. Desarrollo del ojo:
            El desarrollo inicial del ojo resulta de una serie de señales de inducción, a partir de cuatro fuentes que son:
Ø     Neurodermo del cerebro anterior
Ø     Mesodermo
Ø     Ectodermo superficial de la cabeza
Ø     Células de la cresta neural, (Ver esquema 1)
El desarrollo del ojo se pone de manifiesto por primera vez al principio de la cuarta semana, cuando aparecen los surcos ópticos en los pliegues neurales, a nivel del extremo caudal del embrión. A medida que los pliegues neurales se van fusionando y forman el encéfalo anterior, los surcos ópticos se transforman  en un par de vesículas ópticas, que se proyectan de los costados del encéfalo anterior.  Al ir creciendo las vesículas ópticas, las cuales tienen aspecto de bulbos, los extremos distales se expanden y sus conexiones con el encéfalo anterior se constriñen y adelgazan para formar los tallos ópticos.
A medida que las vesículas ópticas crecen hacia fuera, el ectodermo superficial de las vesículas se espesa y forma la placa del cristalino; está sufre una invaginación y se convierte en la fóvea del cristalino. Los bordes de la fóvea se acercan y se fusionan para formar las vesículas del cristalino. En las vesículas ópticas ocurre una invaginación que dará origen a la cúpula óptica de doble capa. Es entonces cuando las vesículas del cristalino se separan del ectodermo superficial y en los tallos ópticos se desarrollan surcos lineales, llamados fisura ópticaDe la mesénquima de estas fisuras se desarrollan los vasos sanguíneos hialoides. Las arterias hialoideas irrigan la capa interna de la cúpula óptica, la vesícula del cristalino y el mesénquima, que se encuentra dentro de la cúpula óptica. Las venas hialoideas devuelven la sangre desde estos tejidos. A medida que se acercan y fusionan los bordes de la fisura ópticas, los vasos hialoideos quedan encerrados dentro del nervio óptico. Las porciones distales de los miembros degeneran y en la porción proximal persisten como arterias y venas centrales de la retina.
A.1. Desarrollo de la retina
La retina se desarrolla a partir de la copa óptica, y como ya habíamos mencionado es una invaginación del cerebro anterior.  La  capa externa más delgada  de la copa óptica constituye el epitelio pigmentario de la retina y  la más gruesa, se diferencian en la retina neural. Durante los periodos de desarrollo embrionario y fetal, estás capas se separan por un espacio intrarretiniano, el cual desaparece gradualmente a medida que se fusionan las dos capas de la retina.,  El epitelio pigmentario permanece fijo a la coroides, pero su fijación no es tan firme, debido a que la retina neural se separa del epitelio pigmentario, por que la copa óptica es una invaginación del cerebro anterior y sus capas se continúan con la pared del cerebro. Por la influencia del cristalino en desarrollo, prolifera la copa interna óptica y forma un neuroepitelio grueso. Después las células de esta capa se diferenciaran dentro de la retina neural, la cual es la región más sensible del ojo a la luz, porque contienen los fotorreceptores: bastones y conos, y  cuerpos celulares de neuronas.
Como la vesícula óptica se invagina a medida que forma la copa óptica, la retina neural se invierte, es decir las células fotorreceptoras son adyacentes al epitelio pigmentado, esto ara que la luz pase a través de la mayor parte de la retina antes de llegar a  los receptores. No obstante la retina es delgada y transparente, por lo que no implica una barrera para la luz. Los axones de las células ganglionares de la capa superficial de la retina neural crecen hacia el cerebro. Esto traerá como resultado que la cavidad del tallo óptico se cierre y los axones formen el nervio óptico.
Al nacer, la mielinización de las fibras del nervio óptico no es completa, esta termina después de que  los ojos sean expuestos a la  luz, alrededor de la décima semana; sin embargo, en condiciones normales el proceso se detiene  cerca de la papila óptica. Los recién normales pueden ver, pero no muy bien; porque responden a cambios de iluminación y son capaces de fijar puntos de contraste. Se estima que la agudeza visual está en 20/400.
A.2. Desarrollo del Cuerpo Ciliar:
            El cuerpo ciliar es una prolongación en forma de cuña de las coroides. Su superficie interna se proyecta hacia el cristalino y forma los procesos ciliares, semejantes a dedos. La porción pigmentada del epitelio ciliar deriva de la capa externa de la copa óptica y se continúa con el epitelio pigmentado de la retina. La porción no pigmentada del epitelio ciliar representa la prolongación  anterior de la retina neural, en la cual no se diferencian elementos neurales. El músculo ciliar, que esta a cargo del enfocamiento del cristalino, y el tejido conectivo se desarrollan a partir de la mesénquima que se encuentra en el borde la copa óptica.
            Los ojos de la mayoría de los individuos de raza caucásica son azules al nacer, esto se debe a la pequeña cantidad de pigmento melánico oscuro que existe en las capas epiteliales de la capa posterior del iris se ven azules a través del estroma anterior; en este comienza a formarse pigmento durante los primeros días después del nacimiento. El color final entonces va a depender de  la densidad del estroma y de la cantidad de pigmento depositada en él y en las dos capas de células epiteliales del iris.
A.3. Desarrollo del Iris:
            El iris deriva del borde de la copa óptica que cubre en parte el cristalino de manera parcial,. En esta área las dos capas de la copa óptica permanecen delgadas. El epitelio del iris representa ambas capas de la copa óptica; se continúa con elepitelio de doble capa del cuerpo ciliar y con las capas pigmentada y neural de la retina. La estructura del tejido conjuntivo, el estroma, del iris deriva de las células de la cresta neural que migran hacia este. Los músculos dilatador y esfínter de la pupila del iris derivan del neuroectodermo de la capa externa de la copa óptica, estos parecen provenir de las células epiteliales anteriores al iris. Estos músculos lisos resultan de la transformación de células epiteliales en células musculares lisas.
            A.4. Desarrollo del cristalino:
                        El cristalino se desarrolla a partir de la vesícula del cristalino,  este es un derivado del ectodermo superficial. La pared anterior de está vesícula se convierte en el epitelio del cristalino. Los núcleos de las células que forman la pared posterior de la vesícula del cristalino se disuelven, luego se alargan considerablemente para formar células epiteliales muy transparentes, estas son las fibras primarias del cristalino. A medida que estas fibras crecen de manera gradual se van cerrando la cavidad de las vesículas del cristalino. El borde del cristalino, conocido como zona o región ecuatorial, ya que se localiza en el medio del cristalino; Estas células se alargan, pierden su núcleo para transformarse  en las fibras secundarias del cristalino, estas se añaden al núcleo central  del mismo a partir de las células epiteliales de la zona ecuatorial del cristalino.
            El cristalino en desarrollo es irrigado por la parte distal de la arteria hialoidea; no obstante, se torna avascular en el periodo fetal Luego el cristalino dependerá de la difusión del humor acuoso y del humor vítreo. El cristalino en desarrollo se recubre de la túnica vascular del cristalino, es una capa mesenquimatosa vascular del cristalino, la parte anterior de esta capa es la membrana pupilar. La parte de la arteria hialoidea que irriga la túnica vascular desaparece  al final del periodo fetal al igual que la membrana pupilar; sin embargo persiste la cápsula del cristalino, es una membrana basal engrosada, que por su desarrollo tienen estructura laminar. Ahora donde se encontraba la arteria hialoidea  queda el conducto hialoideo en el cuerpo vítreo.
            A.5. El cuerpo vítreo:
            El cuerpo vítreo se forma dentro de la cavidad de la copa óptica. Esta conformado por el humo vítreo el cual es  una masa avascular de sustancias intercelular transparente y gelatinosa; este se divide en dos y forma:
Ø     El humor vítreo primario: es derivado de las células mesenquimatosas de la cresta neural original. Este no aumenta, pero se rodea del humor vítreo secundario gelatinoso.
Ø     El humor vítreo secundario: esta formada por los hialocitos, material colagenoso y huellas de ácido hialurónico. Se desconoce su origen, pero se cree que proviene de la capa más interna de la copa óptica.
A.6. Desarrollo de la cámara acuosas:
La cámara anterior del ojo se desarrolla de un espacio que se forma en el mesénquima localizado entre el cristalino y la córnea en desarrollo, la mesénquima superficial forma la sustancia propia de la córnea y el mesotelio de la cámara anterior. Después de que se ha establecido el cristalino, este induce al  desarrollo del ectodermo superficial hacia el epitelio de la córnea y de la conjuntiva. La cámara posterior se desarrolla a partir de un espacio que se forma en la mesénquima por detrás del iris en desarrollo y por delante del cristalino en desarrollo. Cuando la membrana pupilar desaparece y se forma la pupila. La cámara anterior y posterior del ojo se comunican entre sí a través de un seno venoso escleral circunferencial, seno de Schlemm, este es el sitio de salida del humor acuoso de la cámara anterior del ojo al sistema venoso.
                        A.7 Desarrollo de la Córnea:
            La córnea se forma de tres fuentes:
Ø     El epitelio corneal externo: derivado del ectodermo superficial
Ø     El tejido conectivo embrionario o mesénquima: derivado del mesodermo, el cual guarda continuidad con el de la esclerótica en desarrollo.
Ø     Células de la cresta neural: migran desde el borde de la copa óptica a través del tejido conectivo embrionario y se diferencia en las células del endotelio corneal.
La formación de la córnea es inducida por la vesícula del cristalino. La influencia inductiva del cristalino da por resultado la transformación del ectodermo superficial en la córnea transparente, avascular, de múltiples capas, la parte de la túnica fibrosa del ojo sobresale de la órbita.
                        A.8. Desarrollo de Coroides y Esclerótica:
                       
            El  mesénquima que rodea la copa óptica reacciona a la influencia inductiva del epitelio pigmentado de la retina diferenciándose en  una capa vascular interna,  las coroides, y otra fibrosa externa, la escleróticaLa esclerótica se desarrolla a partir de una condensación del mesénquima externo a la coroides. Hacia el borde de la copa óptica, las coroides se modifica para formar los núcleos de los procesos ciliares, que consisten sobre todo en capilares apoyados por tejido conjuntivo delicado. Durante la decimoquinta semana aparecen los primeros vasos sanguíneos coroideos y en la vigesimosegunda se distinguen arterias y venas.
                        A.9. Desarrollo de los Párpados
            Los párpados se desarrollan durante la sexta semana a partir del  de células de la
cresta neural y de dos pliegues de piel que crecen sobre la córnea.
Dichos párpados se conforman a partir de dos repliegues ectodérmicos superficiales que incluyen mesénquima; se adhieren entre sí hacia el inicio de la décima semana y permanecen adheridos hasta vigésima sexta a la  vigésima octava. Mientras los párpados están  adheridos, hay un saco conjuntival cerrado  anterior a la córnea. El componente epitelial de los párpados es el único que participa en los procesos de fusión, del que derivan además las pestañas y las glándulas anexas. El tejido conectivo y las placas tarsales se originan del mesénquima de los párpados en desarrollo. El músculo orbicular de los párpados deriva del tejido mesenquimatoso del segundo arco branquial, por ello se encuentra inervado por VII par craneal (N. Facial).
           Cuando los ojos comienzan a abrirse, la conjuntiva bulbar se refleja sobre la parte anterior de la esclerótica y el epitelio superficial de la córnea. La conjuntiva palpebral recubre la superficie interna de los párpados.
            A.10. Desarrollo de Glándulas Lagrimales
En los ángulos superoexternos de las órbitas se desarrollan las glándulas lagrimales a partir de varias invaginaciones sólidas que provienen del ectodermo superficial. Estas se ramifican  y canalizan para  formar los conductos y alvéolos de las glándulas. Al nacer, las glándulas lagrimales son pequeñas y funcionan por completo hasta alrededor de la sexta semana; en consecuencia, los recién nacidos no producen lagrimas cuando lloran. Con frecuencia no se observan lágrimas con el llanto hasta el primer o tercer mes.
A.11. Anomalías Congénitas del Ojo
            El periodo crítico para el desarrollo de los ojos humanos va alrededor de 22 a 50 día después de la fecundación. El tipo y gravedad de la anomalía dependen de la etapa embrionaria durante la cual se altera el desarrollo. La mayoría de las  anomalías congénitas del ojo parecen deberse a:
Ø     Factores genéticos
Ø     Infecciones intrauterinas
Ø     Teratógenos ambientales;
Las anomalías más comunes se relacionan con defectos en el cierre de la cisura óptica.
           Algunas de estas anomalías son:
A.11.1. Desprendimiento Congénito de la Retina:
Este ocurre cuando durante el período fetal las capas internas y externa de la copa óptica no se fusionan para formar la retina y cerrar el espacio intrarretiniano. La separación puede ser parcial o total. En condiciones normales, el epitelio pigmentado de la retina se fija con firmeza en la coroides, pero su inserción a la retina desprendida puede ser consecutiva de un golpe contuso en el globo ocular.
           
            A.11.2 Cloboma de la retina:
            Se caracteriza por una hendidura que se localiza en la retina, por lo general inferior a la papila óptica. En la mayor parte de los casos el defecto es bilateral. El Cloboma típico de la retina resulta del cierre defectuoso de la cisura óptica.
                        A.11.3. Ciclopía:
            Este trastorno es muy raro, en el los ojos se fusionan de manera parcial o total, lo que forma un ojo medial encerrado en una órbita. Suele observarse una nariz tubular arriba de l ojo anormal. Estás anomalías se acompañas de otros defectos craneocerebrales incompatibles con la vida; esta se transmite con carácter hereditario recesivo.
                        A.11.4. Cataratas Congénitas:
            En esta alteración el cristalino es opaco y frecuentemente de un color grisáceo. Causa ceguera. Muchas opacidades del cristalino son hereditarias, es más común la transmisión dominante que la recesiva o la que se liga al sexo, otras son producidas por agentes nocivos que  afectan el desarrollo temprano del órgano, y por teratógenos, en especial el virus de la rubéola, que afecta el desarrollo temprano de los cristalinos. La vulnerabilidad a este virus es mayor entre la cuarta y séptima semana, que es cuando se forman las fibras primarias.
                        A.11.5. Glaucoma Congénito:
            El aumento anormal de presión intraocular en un recién nacido por lo general se debe a desarrollo defectuoso del mecanismo drenaje del humor acuoso durante el periodo fetal. La tensión intraocular aumenta por un desequilibrio entre la producción de humor acuoso  y su flujo de salida. Este desequilibrio resulta de un desarrollo anormal del selo venoso de la esclerótica en le ángulo de la cámara anterior. El glaucoma congénito se debe a genes mutantes recesivos, pero puede resultar de una infección por rubeola durante el inicio del embarazo.
                        A.11.6. Microftalmos:
            En ella el ojo puede ser muy pequeño y acompañarse de anormalidades aculares o ser un ojo en miniatura de aspecto normal. El lado afectado de la cara es subdesarrollado y la órbita es pequeña.
            El microftalmos grave resulta de detención del desarrollo del ojo antes o poco después que se formo la vesícula óptica, en la cuarta semana. De manera esencial, es ojo sé subdesarrolla y no se forma el cristalino.
            Algunos casos de microftalmos son hereditarios, con carácter recesivo o ligado al sexo con penetrancia baja. La mayoría de los casos  esta se deben a agentes infecciosos, como el virus de la rubeola, Toxoplasma gondii; y al virus del herpes simple que cruzan la placenta durante los periodos embrionario tardío y fetal temprano.
                        A.11.7. Anoftalmía:
            Indica la ausencia congénita de todos los tejidos del ojo. Si se forman los párpados, pero no se desarrolla el globo ocular. En algunos casos, se identifica de manera histológica  tejido ocular. La ausencia del ojo se acompaña de otras anormalidades craneocerebrales graves. En el  anoftalmos primarios es desarrollo se detiene en la cuarta semana y resulta de la falta de formación de la vesícula óptica. En el anoftalmos secundario, el desarrollo del cerebro anterior se suprime en su totalidad y la ausencia de los ojos es una de varias anomalías graves.
                        A.11.8. Afaquia Congénita:
            Es la ausencia del cristalino es extremadamente rara y resulta de falta de formación de la placoda del cristalino, durante la cuarta semana y se debe a la falta de inducción del cristalino por la vesícula óptica.
B. Desarrollo del Oído:
Esta constituido por tres partes anatómicas que son: 
Ø     El oído externo, que consiste en la oreja (pabellón auricular), el meato acústico externo (auditivo) y la capa externa de la membrana timpánica (tímpano).
Ø     El oído medio, que esta constituido por una cadena de tres huecesillos auditivos (huesos pequeños del oído), que conectan la capa interna de la membrana timpánica con la ventana oval del oído interno.
Ø     El oído interno, que esta formado por el órgano vestíbulocodear, a cuyo cargo figuran tanto la audición como el equilibrio.
Las partes externa y media se encargan de trasmitir las ondas sonoras al oído interno que las convierte en impulsos y registra los cambios en el equilibrio.
B.1. Desarrollo del oído interno:
Al principio de la cuarta semana aparece a cada lado del cerebro anterior en desarrollo una placa engrosada de ectodermo superficial, llamada placoda óptica. Cada placoda pronto se invagina y cae por debajo del ectodermo superficial del mesénquima subyacente para formar una fóvea óptica. Los bordes del orificio se juntan y fusionan para formar una vesícula óptica (otoquiste), el primordio del laberinto membranoso.  La vesícula óptica en breve pierde su conexión con el ectodermo superficial. 
Pronto se vuelven reconocibles las dos regiones de cada otocisto, una dorsal o porción utricular, de la cual surge el conducto endolinfático el utriculo y los conductos semicirculares y una porción ventral, que origina el sáculo y el conducto coplear.
A partir de la porción utricular crecen tres diverticulos de forma discoide, aplanados y pronto las porciones centrales de las paredes de estos divertículos se fusionan y desaparecen a continuación.
Las porciones periféricas no fusionadas de los divertículos se convierten en conductos semicirculares los cuales más tarde se incluirán en los canales semicirculares. Desde la porción sacular ventral del otocisto crece y adopta forma espiral en diverticulo tubular, el conducto coclear, que se convierte en cócleaEl órgano de corte se diferencia a partir de las células que existen en la pared del conducto coclear.
El Mesénquima que rodea al otocisto se condensa y diferencia en cápsula óptica
cartilaginosaConforme crece el laberinto membranoso, aparecen vacuolas en la cápsula óptica cartilaginosa y pronto entran en coalescencia para formar espacio perilinfático relacionado con el conducto coclear se convierte en 2 divisiones, la escala timpánica y la escala vestibularLa cápsula óptica cartilaginosa se osifica para formar el laberinto óseo del oído interno.
B.2. Desarrollo del Oído Medio.
La porción distal del tubo timpánico óptico del primer saco faríngeo entra en expansión y se convierte en cavidad timpánica que envuelve gradualmente los huesecillos auditivos (martillo, yunque y estribo), sus tendones y ligamentos y el nervio cuerda del tímpano; la parte proximal del receso tubotimpánico forma la tuba faringeotimpánica (tuba auditiva). Todas estas estructuras reciben un recubrimiento epitelial más o menos completo.
Durante el periodo fetal tardío, las expansiones de la cavidad timpánica originan el Antro Mastoideo ubicado en la porción petromastoidea del hueso temporal.  Al nacer, el antro mastoideo tiene casi el tamaño del adulto; sin embargo, en recién nacidos no se encuentran células mastoideas.  A los 2 años de edad las células mastoideas se desarrollan bien y producen esas proyecciones cónicas de los huesos temporales llamados procesos mastoideos.  El oído medio continúa su crecimiento durante toda la pubertad.  El tensor del tímpano, el músculo que se une con el martillo, deriva del mesénquima del primer arco branquial (faríngeo) y es inervado por NCV, el nervio de este arco.  El músculo   del estriba deriva del segundo arco y, en consecuencia, recibe su inervación del NC VII, el nervio de dicho arco.
B.3. Desarrollo del Oído Externo.
El meato acústico externo se desarrolla del extremo dorsal del primer surco bronquial (faríngeo).  En el fondo de este tubo, las células ectodérmicas proliferan en forma de embudo y constituyen una placa epitelial sólida que se llama tapón meatal. De manera posterior, en el periodo fetal, las células centrales de este tapón se degeneran, lo que forma una cavidad que se constituye en la parte interna del meato acústico  externo (conducto auditivo externo)Al nacer este meato acústico es relativamente corto y por ello se debe tener cuidado de no lesionar la membrana timpánica.  El meato acústico externo alcanza su longitud de adulto hacia los 9 años de edad.
B.3.1.   La Membrana Timpánica.
Es la primera membrana bronquial (faríngea), que separa el primer surco branquial de la primera bolsa faríngea. Conforme el desarrollo prosigue, el mesénquima crece entre las dos partes de la membrana branquial y después se diferencia hacia las fibras de colageno de la membrana timpánica.  El recubrimiento externo (piel muy delgada) de la membrana timpánica se deriva del ectodermo superficial, mientras que el interno proviene del endodermo del receso tubotimpánico.  En resumen, la membrana timpánica tiene 3 orígenes:
Ø     Ectodermo, del primer surco branquial (faríngeo).
Ø     Endodermo, del receso tubotimpánico que proviene de la primera bolsa faríngea.
Ø     Mesodermico, del primero y segundo arcos branquiales.
B.3.2.   El Pabellón Auricular (Oreja)
Se desarrolla a partir de seis tumefacciones mesenquimatosas en el primer y segundo arcos faríngeo.  Estas prominencias (montículos auriculares) rodean los bordes del primer surco branquial.  A medida que la oreja crece, la contribución del primer arco se reduceEl lóbulo es la ultima parte en desarrollarse.  Las orejas inician su desarrollo en la parte craneal de la región del futuro cuelloConforme la mandíbula se desarrolla, las orejas se mueven hacia su posición normal a los lados de la cabeza. Los oídos externos continúan su crecimiento durante toda la pubertad.   Las partes de la oreja que derivan del primer arco branquial reciben inervación de una rama del nervio de este arco, la mandibular (maxilar inferior) del trigémino, las partes que derivan del segundo ardo reciben su inervación de ramas cutáneas del plexo cervical, en especial de los nervios occipitales menor y auricular mayor.  El nervio facial del segundo arco faríngeo contribuye con pocas ramas cutáneas, algunas de sus fibras participan en la inervación sensorial de la piel de la región mastoidea y probablemente en áreas pequeñas de ambas caras de la oreja.
B.4. Anomalías del Oído.

B.4.1. Sordera Congénita:

 

La alteración congénita de la audición puede ser resultado de desarrollo defectuoso del aparato conductor de los sonidos del oído medio, o de los tejidos neurosensitivos o perceptivos del oído interno.  La mayor parte de los casos de sordera congénita son causados por genes autosómicos recesivos.  La rubéola materna durante el periodo crítico del desarrollo embrionario del oído puede también producir desarrollo embrionario anormal del órgano de Corti.

La fijación congénita del estribo produce sordera conductiva congénita grave en un oído, por lo demás normal.  Los defectos del martillo y estribo se acompañan a menudo de anomalías del primer arco branquial.
B.4.2. Anomalías de la Oreja:
Hay una variación normal amplia en la forma de la oreja.  Las variaciones de tipo menor  (por ejemplo, falta de lóbulo) no se clasifica como malformaciones.  Las orejas con frecuencia son anormales en su forma y tienen una implantación  baja en los niños malformados, especialmente en los síndromes cromosómicos.
Los apéndices auriculares son relativamente comunes, y se deben a desarrollo de eminencias auriculares accesorias.  Habitualmente sólo constan de piel.
B.4.3 Atresia del meato acústico externo:
Este cierre del meato es resultado de falta de canalización del tapón meatal; la mayor parte de casos están relacionados con el síndrome del primer arco.
RESUMEN DEL DESARROLLO DEL OJO Y EL OÍDO
A. Desarrollo del Ojo:

            El desarrollo inicial del ojo resulta de una serie de señales de inducción, a partir de cuatro fuentes que son:

El desarrollo del ojo se pone de manifiesto por primera vez al principio de la cuarta semana, cuando aparecen los surcos ópticos en los pliegues neurales, a nivel del extremo caudal del embrión, A medida que los pliegues neurales se van fusionando y forman el encéfalo anterior, los surcos ópticos se transforman  en un par de vesículas ópticas, que se proyectan de los costados del encéfalo anterior, al ir creciendo las vesículas ópticas, las cuales tienen aspecto de bulbos, los extremos distales se expanden y sus conexiones con el encéfalo anterior se constriñen y adelgazan para formar los tallos ópticos,
A medida que las vesículas ópticas crecen hacia fuera, el ectodermo superficial de las vesículas se espesa y forma la placa del cristalino está sufre una invaginación y sé convierte en la fóvea del cristalino. Los bordes de la fóvea se acercan y se fusionan para formar las vesículas del cristalino, En las vesículas ópticas ocurre una invaginación que dará origen a la cúpula óptica de doble capa. Es entonces cuando las vesículas del cristalino
se separan del ectodermo superficial y en los tallos ópticos se desarrollan surcos lineales, llamados fisura óptica, De la mesénquima de estas fisuras se desarrollan los vasos sanguíneos hialoides. Las arterias hialoideas irrigan la capa interna de la cúpula óptica, la vesícula del cristalino y el mesénquima, que se encuentra dentro de la cúpula óptica. Las venas hialoideas devuelven la sangre desde estos tejidos. A medida que se acercan y fusionan los bordes de la fisura ópticas, los vasos hialoideos quedan encerrados dentro del nervio óptico, Las porciones distales de los miembros degeneran y en la porción proximal persisten como arterias y venas centrales de la retina.
La retina:
Se desarrolla a partir de la copa óptica. La  capa externa más delgada  de la copa óptica constituye el epitelio pigmentario de la retina y  la más gruesa, se diferencian en la retina neural. Durante los periodos de desarrollo, estás capas se separan por un espacio intrarretiniano, el cual desaparece a medida que se fusionan las dos capas de la retina. El epitelio pigmentario permanece fijo a la coroides, pero su fijación no es tan firme, debido a que la retina neural se separa del epitelio pigmentario. Por la influencia del cristalino en desarrollo, prolifera la copa interna óptica y forma un neuroepitelio grueso Después las células de esta capa se diferenciaran dentro de la retina neural, la cual es la región más sensible del ojo a la luz, porque contienen los fotorreceptores: bastones y conos, y  cuerpos celulares de neuronas. La retina neural se invierte, es decir las células fotorreceptoras son adyacentes al epitelio pigmentado, esto ara que la luz pase a través de la mayor parte de la retina antes de llegar a  los receptores. No obstante la retina es delgada y transparente, por lo que no implica una barrera para la luz. Que causara que la cavidad del tallo óptico se cierre y los axones formen el nervio óptico.
Al nacer, la mielinización de las fibras del nervio óptico no es completa, esta termina después de que  los ojos sean expuestos a la  luz, alrededor de la décima semana; sin embargo, en condiciones normales el proceso se detiene  cerca de la papila óptica.
El cuerpo ciliar:
Es una prolongación en forma de cuña de las coroides. Su superficie interna se proyecta hacia el cristalino y forma los procesos ciliares, semejantes a dedos. La porción pigmentada del epitelio ciliar deriva de la capa externa de la copa óptica y se continúa con el epitelio pigmentado de la retina. La porción no pigmentada del epitelio ciliar representa la prolongación  anterior de la retina neural, en la cual no se diferencian elementos neurales. El músculo ciliar, que esta a cargo del enfocamiento del cristalino, y el tejido conectivo se desarrollan a partir de la mesénquima que se encuentra en el borde la copa óptica
El iris:
Deriva del borde de la copa óptica que cubre en parte el cristalino de manera parcial. En esta área las dos capas de la copa óptica permanecen delgadas. El epitelio del iris representa ambas capas de la copa óptica; se continúa con el epitelio de doble capa del cuerpo ciliar y con las capas pigmentada y neural de la retina. La estructura del tejido conjuntivo, el estroma, del iris deriva de las células de la cresta neural que migran hacia este. El  músculo dilatador y esfínter de la pupila del iris derivan del neuroectodermo de la capa externa de la copa óptica, estos parecen provenir de las células epiteliales anteriores al iris.
El cristalino:
Se desarrolla a partir de la vesícula del cristalino, este es un derivado del ectodermo superficial. La pared anterior de está vesícula se convierte en el epitelio del cristalino. Los núcleos de las células que forman la pared posterior de la vesícula del cristalino se disuelven, luego se alargan considerablemente para formar células epiteliales muy transparentes, estas son las fibras primarias del cristalino. Al crecer estas fibras se van cerrando la cavidad de las vesículas del cristalino y el borde del cristalino(zona o región ecuatorial) Estas células se alargan, pierden su núcleo para transformarse  en las fibras secundarias del cristalino que se añaden al núcleo central  del mismo a partir de las células epiteliales de la zona ecuatorial del cristalino. El cristalino es irrigado por la parte distal de la arteria hialoidea esta se torna avascular en el periodo fetal Luego el cristalino dependerá de la difusión del humor acuoso y del humor. Luego el cristalino se recubre de la túnica vascular del cristalino (capa mesenquimatosa), la parte anterior de esta capa es la membrana pupilar.  La parte de la arteria hialoidea que irriga la túnica vascular desaparece  al final del periodo fetal al igual que la membrana pupilar; sin embargo persiste la cápsula del cristalino, es una membrana basal engrosada, que por su desarrollo tienen estructura laminar. Ahora donde se encontraba la arteria hialoidea  queda el conducto hialoideo en el cuerpo vítreo  
El cuerpo vítreo:
Se forma dentro de la cavidad de la copa óptica Esta conformado por el humo vítreo el cual es  una masa avascular de sustancias intercelular transparente y gelatinosa; este se divide en dos y forma:
El humor vítreo primario: es derivado de las células mesenquimatosas de la cresta neural original.
El humor vítreo secundario: esta formada por los hialocitos, material colagenoso y huellas de ácido hialurónico. Se desconoce su origen, pero se cree que proviene de la capa más interna de la copa óptica.
La cámara acuosa:
Su parte anterior se desarrolla de un espacio que se forma en el mesénquima localizado entre el cristalino y la córnea en desarrollo, la mesénquima superficial forma la sustancia propia de la córnea y el mesotelio de la cámara anterior. Establecido el cristalino, este induce al  desarrollo del ectodermo superficial hacia el epitelio de la córnea y de la conjuntiva. La cámara posterior se desarrolla a partir de un espacio que se forma en la mesénquima por detrás del iris en desarrollo y por delante del cristalino en desarrollo. Cuando la membrana pupilar desaparece y se forma la pupila La cámara anterior y posterior del ojo se comunican entre sí a través del seno de Schlemm, este es el sitio de salida del humor acuoso de la cámara anterior del ojo al sistema venoso.
La córnea:
Se forma de tres fuentes:
Ø       El epitelio corneal externo,
Ø       El tejido conectivo embrionario(mesénquima)
Ø       Células de la cresta neural
La formación de la córnea es inducida por la vesícula del cristalino. La influencia inductiva del cristalino da por resultado la transformación del ectodermo superficial en la córnea transparente, avascular, de múltiples capas, la parte de la túnica fibrosa del ojo sobresale de la órbita.
Coroides y Esclerótica:
El  mesénquima que rodea la copa óptica reacciona a la influencia inductiva del epitelio pigmentado de la retina diferenciándose en  una capa vascular interna,  las coroides que se modifica para formar los núcleos de los procesos ciliares que consisten en capilares apoyados por tejido conjuntivo delicado y otra fibrosa externa, la esclerótica que se desarrolla a partir de una condensación del mesénquima externo a la coroides. Durante la decimoquinta semana aparecen los primeros vasos sanguíneos coroideos y en la vigesimosegunda se distinguen arterias y venas.
Los párpados
Se desarrollan durante la sexta semana a partir del  de células de la cresta neural y de dos pliegues de piel que crecen sobre la córnea, se adhieren entre sí hacia el inicio de la 10ma semana y permanecen adheridos hasta 26 a la 28 Mientras los párpados están  adheridos, hay un saco conjuntival cerrado  anterior a la córnea. Cuando los ojos comienzan a abrirse, la conjuntiva bulbar se refleja sobre la parte anterior de la esclerótica y el epitelio superficial de la córnea. La conjuntiva palpebral recubre la superficie interna de los párpados.
Las Glándulas Lagrimales:
En los ángulos superoexternos de las órbitas se desarrollan las glándulas lagrimales a partir de varias invaginaciones sólidas que provienen del ectodermo superficial. Estas se ramifican  y canalizan para  formar los conductos y alvéolos de las glándulas. Al nacer, las glándulas lagrimales son pequeñas y funcionan por completo hasta alrededor de la sexta semana; en consecuencia, los recién nacidos no producen lagrimas cuando lloran. Con frecuencia no se observan lágrimas con el llanto hasta el primer o tercer mes.
Anomalías Congénitas del Ojo:
El periodo crítico para el desarrollo de los ojos humanos va alrededor de 22 a 50 día después de la fecundación. El tipo y gravedad de la anomalía dependen de la etapa embrionaria durante la cual se altera el desarrollo. La mayoría de las  anomalías congénitas del ojo parecen deberse a:
Ø       Factores genéticos
Ø       Infecciones intrauterinas
Ø       Teratógenos ambientales;
Las anomalías más comunes se relacionan con defectos en el cierre de la cisura óptica.
           Algunas de estas anomalías son:
Desprendimiento Congénito de la Retina:
Ocurre cuando durante el período fetal las capas internas y externa de la copa óptica no se fusionan para formar la retina y cerrar el espacio intrarretiniano. La separación puede ser parcial o total. En condiciones normales, el epitelio pigmentado de la retina se fija con firmeza en la coroides, pero su inserción a la retina desprendida puede ser consecutiva de un golpe contuso en el globo ocular.
Cloboma de la retina:
Se caracteriza por una hendidura que se localiza en la retina, por lo general inferior a la papila óptica. En la mayor parte de los casos el defecto es bilateral. El Cloboma típico de la retina resulta del cierre defectuoso de la cisura óptica.
Ciclopía:
Es muy raro, en el los ojos se fusionan de manera parcial o total, lo que forma un ojo medial encerrado en una órbita. Suele observarse una nariz tubular arriba del ojo anormal. Estás anomalías se acompañas de otros defectos craneocerebrales incompatibles con la vida; esta se transmite con carácter hereditario recesivo.
Cataratas Congénitas:
En esta alteración el cristalino es opaco y frecuentemente de un color grisáceo. Causa ceguera. Muchas opacidades del cristalino son hereditarias, es más común la transmisión dominante que la recesiva o la que se liga al sexo, otras son producidas por agentes nocivos que  afectan el desarrollo temprano del órgano, y por teratógenos, en especial el virus de la rubeola, que afecta el desarrollo temprano de los cristalinos. La vulnerabilidad a este virus es mayor entre la cuarta y séptima semana, que es cuando se forman las fibras primarias.
Glaucoma Congénito:
El aumento anormal de presión intraocular en un recién nacido por lo general se debe a desarrollo defectuoso del mecanismo drenaje del humor acuoso durante el periodo fetal. La tensión intraocular aumenta por un desequilibrio entre la producción de humor acuoso  y su flujo de salida. Este desequilibrio resulta de un desarrollo anormal del selo venoso de la esclerótica en le ángulo de la cámara anterior El glaucoma congénito se debe a genes mutantes recesivos, pero puede resultar de una infección por rubeola durante el inicio del embarazo.
Microftalmos:
En ella el ojo puede ser muy pequeño y acompañarse de anormalidades aculares o ser un ojo en miniatura de aspecto normal. El lado afectado de la cara es subdesarrolla, la órbita es pequeña y no se forma el cristalino. Algunos casos de microftalmos son hereditarios, con carácter recesivo o ligado al sexo con penetrancia baja. La mayoría de los casos  esta se deben a agentes infecciosos, como el virus de la rubeola, Toxoplasma gondii; y al virus del herpes simple que cruzan la placenta durante los periodos embrionario tardío y fetal temprano.
Anoftalmía:
Indica la ausencia congénita de todos los tejidos del ojo. Si se forman los párpados, pero no se desarrolla el globo ocular. La ausencia del ojo se acompaña de otras anormalidades craneocerebrales graves.
Afaquia Congénita:
Es la ausencia del cristalino es extremadamente rara y resulta de falta de formación de la placoda del cristalino durante la cuarta semana y se debe a la falta de inducción del cristalino por la vesícula óptica.
B. DESARROLLO DEL OÍDO
           
Esta constituido por tres partes anatómicas que son: 
Ø       El oído externo, que consiste en la oreja (pabellón auricular), el meato acústico externo (auditivo) y la capa externa de la membrana timpánica ( tímpano).
Ø       El oído medio, que esta constituido por una cadena de 3 huecesillos auditivos (huesos pequeños del oído), que conectan la capa interna de la membrana timpánica con la ventana oval del oído interno.
Ø       El oído interno, que esta formado por el órgano vestibulocodear, a cuyo cargo figuran tanto la audición como el equilibrio.
Las partes externa y media se encargan de trasmitir las ondas sonoras al oído interno que las convierte en impulsos y registra los cambios en el equilibrio.
B.1. Desarrollo del oído interno:
            Al principio de la cuarta semana aparece a cada lado del cerebro anterior en desarrollo una placa engrosada de ectodermo superficial, llamada plácoda ótica. Cada plácoda pronto se invagina y cae por debajo del ectodermo superficial del mesénquima subyacente para formar una fóvea ótica. Los bordes del orificio se juntan y fusionan para formar una vesícula ótica (otoquiste), el primordio del laberinto membranoso.  La vesícula ótica en breve pierde su conexión con el ectodermo superficial. 
            Pronto se vuelven reconocibles las dos regiones de cada otocisto, una dorsal o porción utricular, de la cual surge el conducto endolinfático el utriculo y los conductos semicirculares y una porción ventral, que origina el sáculo y el conducto coplear.
            A partir de la porción utricular crecen tres diverticulos de forma discoide, aplanados y pronto las porciones centrales de las paredes de estos divertículos se fusionan y desaparecen a continuación.
            Las porciones periféricas no fusionadas de los divertículos se convierten en conductos semicirculares los cuales más tarde se incluirán en los canales semicirculares.  Desde la porción sacular ventral del otocisto crece y adopta forma espiral en diverticulo tubular, el conducto coclear, que se convierte en cócleaEl órgano de corte se diferencia a partir de las células que existen en la pared del conducto coclear.
            El Mesénquima que rodea al otocisto se condensa y diferencia en cápsula ótica cartilaginosaConforme crece el laberinto membranoso, aparecen vacuolas en la cápsula ótica cartilaginosa y pronto entran en coalescencia para formar el espacio perilinfático relacionado con el conducto coclear se convierte en 2 divisiones, la escala timpánica y la escala vestibularLa cápsula ótica cartilaginosa se osifica para formar el laberinto óseo del oído interno.
B.2. Desarrollo del Oído Medio.
           
La porción distal del tubo timpánico ótico del primer saco faríngeo entra en expansión y se convierte en cavidad timpánica que envuelve gradualmente los huesecillos auditivos (martillo, yunque y estribo), sus tendones y ligamentos y el nervio cuerda del tímpano; la parte proximal del receso tubotimpánico forma la tuba faringeotimpánica (tuba auditiva).  Todas estas estructuras reciben un recubrimiento epitelial más o menos completo.
            Durante el periodo fetal tardío, las expansiones de la cavidad timpánica originan el Antro Mastoideo ubicado en la porción petromastoidea del hueso temporal.  Al nacer, el antro mastoideo tiene casi el tamaño del adulto; sin embargo, en recién nacidos no se encuentran células mastoideas.  A los 2 años de edad las células mastoideas se desarrollan bien y producen esas proyecciones cónicas de los huesos temporales llamados procesos mastoideos.  El oído medio continúa su crecimiento durante toda la pubertad.  El tensor del tímpano, el músculo que se une con el martillo, deriva del mesénquima del primer arco branquial (faríngeo) y es inervado por NCV, el nervio de este arco.  El músculo   del estriba deriva del segundo arco y, en consecuencia, recibe su inervación del NC VII, el nervio de dicho arco.
B.3. Desarrollo del Oído Externo.
            El meato acústico externo se desarrolla del extremo dorsal del primer surco bronquial (faringeo).  En el fondo de este tubo, las células ectodérmicas proliferan en forma de embudo y constituyen una placa epitelial sólida que se llama tapón meatal. De manera posterior, en el periodo fetal, las células centrales de este tapón se degeneran, lo que forma una cavidad que se constituye en la parte interna del meato acústico  externo (conducto auditivo externo). Al nacer este meato acústico es relativamente corto y por ello se debe tener cuidado de no lesionar la membrana timpánica.  El meato acústico externo alcanza su longitud de adulto hacia los 9 años de edad.
B.3.1.   La Membrana Timpánica.
Es la primera membrana bronquial (faríngea), que separa el primer surco branquial de la primera bolsa faríngeaConforme el desarrollo prosigue, el mesénquima crece entre las dos partes de la membrana branquial y después se diferencia hacia las fibras de cológena de la membrana timpánica.  El recubrimiento externo (piel muy delgada) de la membrana timpánica se deriva del ectodermo superficial, mientras que el interno proviene del endodermo del receso tubotimpánico.  En resumen, la membrana timpánica tiene 3 orígenes:
Ø       Ectodermo, del primer surco branquial (faríngeo).
Ø       Endodermo, del receso tubotimpánico que proviene de la primera bolsa faríngea.
Ø       Mesodermico, del primero y segundo arcos branqueales.
B.3.2.   El Pabellón Auricular (Oreja).
            Se desarrolla a partir de seis tumefacciones mesenquimatosas en el primer y segundo arcos faríngeos.  Estas prominencias (montículos auriculares) rodean los bordes del primer surco branquial.  A medida que la oreja crece, la contribución del primer arco se reduce).  El lóbulo es la ultima parte en desarrollarse.  Las orejas inician su desarrollo en la parte craneal de la región del futuro cuello.  Conforme la mandíbula se desarrolla, las orejas se mueven hacia su posición normal a los lados de la cabeza. Los oídos externos continúan su crecimiento durante toda la pubertad.   Las partes de la oreja que derivan del primer arco branquial reciben inervación de una rama del nervio de este arco, la mandibular (maxilar inferior) del trigémino, las partes que derivan del segundo ardo reciben su inervación de ramas cutaneas del plexo cervical, en especial de los nervios occipitales menor y auricular mayor.  El nervio facial del segundo arco faríngeo contribuye con pocas ramas cutáneas, algunas de su fibras participan en la inervación sensorial de la piel de la región mastoidea y probablemente en áreas pequeñas de ambas caras de la oreja.
B.4. Anomalías del Oído.
B.4.1. Sordera Congénita. 
La alteración congénita de laaudición puede ser resultado de desarrollo defectuoso del aparato conductor de los sonidos del oído medio, o de los tejidos neurosensitivos o perceptivos del oído interno.  La mayor parte de los casos de sordera congénita son causados por genes autosómicos recesivos.  La rubéola materna durante el periodo crítico del desarrollo embrionario del oído puede también producir desarrollo embrionario anormal del órgano de Corti.
            La fijación congénita del estribo produce sordera conductiva congénita grave en un oído, por lo demás normal.  Los defectos del martillo y estribo se acompañan a menudo de anomalías del primer arco branquial.
B.4.2. Anomalías de la Oreja. 
Hay una variación normal amplia en la forma de la oreja.  Las variaciones de tipo menor  (por ejemplo, falta de lóbulo) no se clasifica como malformaciones.  Las orejas con frecuencia son anormales en su forma y tienen una implantación  baja en los niños malformados, especialmente en los síndromes cromosómicos.
            Los apéndices auriculares son relativamente comunes, y se deben a desarrollo de eminencias auriculares accesorias.  Habitualmente sólo constan de piel.
B.4.3. Atresia del meato acústico externo.
Este cierre del meato es resultado de falta de canalización del tapón meatal; la mayor parte de casos están relacionados con el síndrome del primer arco.

BIBLIOGRAFÍA

&      PERSAUD Y MOORE. Embriología Clínica. McGraw- Hill  Internacional. Sexta
             Edicción. México. 1999,
 & CARLSON,B.M. Párpados, conjuntiva y glándulas relacionadas. En Embriología 
     Básica de Patten. Ed. Interamericana. Mc Graw-Hill (México). 493-494. 1990.
    http://www.oftalmored.com/