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lunes, 21 de junio de 2010


1 - Los Linfocitos T


Apuntes creado por Patatabrava.com: www.patatabrava.com, el portal de los universitarios. . Extraido de: http://www.patatabrava.com/apunts/documents/20/imunologia.zip
18 Abril 2006
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Maduración de linfocitos T


Los LT no maduran en la médula ósea, su precursor migra al timo por vía sanguínea.

La maduración del LT es compleja. (los LB no funcionan sin la presencia de LT). Si tenemos LT no muy bien seleccionados serán capaces de reaccionar y provocarán un desastre.

Necesitamos una buena selección de LT. Los precursores van a ir al timo.

El timo con la edad cambia de tamaño, en niños es grande, y está encima del corazón. Formado por lóbulos.

El córtex está formado por cels epiteliales, y la médula está formada por un estroma de fibroblastos y cels dendríticas.



En medio hay la zona corticomedular. Esta estructura se repite en todos los lóbulos.

En los lóbulos migran los precursores de cels T, y al llegar al timo se llaman timocitos. Los timocitos al interaccionar con el timo sufrirán un proceso de desarrollo, selección y diferenciación. Hay proliferación celular enorme en el timo, y tb hay muerte celular.

Al final muy pocas cels salen a periferia. Son las que van a formar el repertorio de los LT.

Hay una cantidad de muerte celular enorme.



2-


Primero hay el precursor linfático que entra en el timo: timocitos que se llaman pro-T (altamente reactivos) y no expresan ni CD4 ni CD8 (coreceptores) por lo que se los llama dobles negativos.

Los dobles negativos empezarán a expresar los enzimas para el reordenamiento (recombinasas= RAG y la TdT que son esenciales para la recombinación). Los dobles negativos no tienen receptores.

Ahora como expresan Tdt y RAG se produce un reordenamiento del gen β (los LT tienen un receptor αβ). Hay el reordenamiento del gen β y en principio se expresa en citoplasma. Pero la β se puede asociar a una cadena preα (viene de otros genes) formando un pre-receptor. Quando expresan en prerreceptor se les llama pre-T.

El pre-T está en superficie e interacciona con un ligando del estroma tímico (del timo) que es desconocido e inicia el reordenamiento de la cadena α.

Después del reordenamiento α se produce la expresión del receptor. A la vez se expresan los dos correceptores (CD4 y CD8) y las llamamos cels dobles positivas. Son teóricamente capaces de reconocer antígeno, pero son cels immaduras pq expresan el receptor a bajos niveles.

Hay cantidad de cels dobles positivas que son autoreactivas y sufrirán el proceso de selección tímica, la selección tímica va ha hacer que aumente el nivel de receptores y que se exprese CD4 o CD8, y dejan de ser proliferativas. Pasan a periferia ya como cels T maduras. (las T maduras no son proliferativas)



3-


Precursor-ProT-PreT-doble positiva-celT immadura-celT madura

                                                               Selección

              Doble negativa

Hace años que se han conocido estas fases a través de las leucémias.

Las leucemias que afectan a los LT es pq existe una transformación tumoral en cualquier estadio de maduración. Crece de manera descontrolada y se queda en este estadio (el que sea).



4-


El pre-TCR tiene una cadena β no funcional, necesita una cadena α, pero primero se dimeriza con una pre-α, así forman un dímero estable que se expresa en superficie y se asocia al complejo CD3.

El complejo cd3 permite transmitir señales dentro de la cel, pq el pre-receptor no tiene cola citoplasmática.

Las señales inhiben la recombinación de cadenas β, aumenta la proliferación de cels preT, y estimula la recombinación de las cadenas α, además induce la expresión de los correceptores (CD4 y CD8).



5-


Éste solo se generará cuano se produzca la cadena α. El ensamblaje de todo esto requiere distintas moléculas. Todos los componentes del CD3 y TCR son necesarias para que se expresen en superficie. La ausencia de una provoca no expresión.

La cadena ξ (z) del TCR puede formar un homodímero (z-z) pero tb puede asociarse con una cadena η (eta), si la eta no se expresa no pasa nada pq hay la cadena z.


La maduración de LT hará que distintos linfocitos irán a periferia. Las cels T constituyen un 75% de la población linfoide (en sangre periférica).

De los LT la mayoría expresa el receptor αβ, pero existe una población del 2% (pequeña) que expresan el receptor γδ.


Las cels γδ en rumiantes es más representativa (puede llegar a ser un 80%).

De los αβ un 70% expresan el coreceptor CD4, y un 30-40% expresan el receptor CD8. Y una población de un 1-2% corresponden a unas cels dobles negativas, sin coreceptor pero sí expresan receptores, las llaman NKT que son reguladores (tienen receptor).

CD4 y CD8 son definidoras de las poblaciones linfocitarias de periferia.

La relación entre CD4 y CD8 si el individuo no está enfermo es de 2 (70/30). Si el cociente CD4/CD8 está modificado quiere decir que existe patología. Ej: VIH no hay CD4.

Todas las cels T tienen CD3.




Selección tímica


El timo está formado por lóbulos dónde hay vasos sanguíneos de entrada por donde entran los linfocitos.

En los lóbulos hay los corpúsculos de Hassall que son específicos del timo.


La selección tímica va a ocurrir a partir de cels diferenciadas, que ya tienen receptor, pero el receptor puede se autoreactivo con las cels del estroma tímico. Destacamos las cels epiteliales (del córtex y médula), cels dendríticas y macrófagos.

La entrada al lóbulo es por un vaso sanguíneo.

Las cels que expresan el receptor son las dobles positivas (expresan CD4, CD8 y receptor) y son potencialmente autorreactivas y sufren la selección tímica (maduración tímicaÞ producir el receptor).

El receptor ha de ser capaz de reconocer un péptido presentado por cels de MHC.

Las cels T reconocen Ag cuando se los presentan los MHC.

El receptor de la cel T ha de reconocer un péptido antigenico, el MHC y han de ser no reactivas.

Partimos de cels dobles positivas y que han reordenado los genes del TCR (si no lo hacen van a morir).

Cuando las cels tienen receptores van a asociarse con cels epiteliales del timo (expresan MHC de clase I y MHC de clase II). El TCR reacciona con el epitelio cortical. Si el timocito con el receptor interacciona con los MHC de las cels corticales sobreviviran, si los timocitos no son capaces de reconocer ninguna MHC moriran por apoptosis (primera fase de selección positivaÞhay muerte celular y seleccionamos fundamentalmente cels autoreactivas).

Después hay una segunda fase de selección negativa.


Tenemos distintos timocitos que hay en el timo que han reconocido el MHC propio (no son autoreactivos).

La segunda fase ocurre generalmente hacia la médula (más internamente).

Las cels que son reconocidas por MHC ahora serán conocidas por cels dendríticas y cels epiteliales. Necesitamos tener cels que no sean autoreactivas. Todo lo que hay en el timo se considera como propio.


Si reconocen MHC+péptido con alta afinidad las cels epiteliales, morirán por apoptosis. Solo sobreviven si no se reconocen por cels dendríticas y cels medulares.

La segunda fase es la interacción con péptidos propios y si los reconocen es pq son autoreactivas y se tienen que eliminar.




Selección positiva

Hay una cel T con CD4, CD8 y receptor, después hay una celula epitelial del timo (TEC) con moléculas de MHC I y MHC II.

Si MHC II reconoce el LT, el CD4 se irá consolidando (el ligando de CD4 en la molécula de MHC II en su parte no polimórfica) ya que tb reconoce el MHC II. Si esto ocurre se manda una señal negativa al CD8 para que deje de expresarse.

Si la cel T interacciona con MHC I, entonces CD4 no interacciona, pero CD8 interacciona con MHC I y se manda una señal negativa a CD4 para que no se exprese.

La interacción será entre:

      MHC II- CD4

      MHC I-  CD8



Selección negativa

Ya encontramos moléculas CD4/ CD8. Hay una interacción con cels dendríticas o con cels de la médula, esta interacción de alta intensidad induce muerte.

Solo sobreviven cels que reconocen MHC propio- péptido propio con baja intensidad.



Educación tímica: selección negativa

En el timo cualquier TCR que reconoce con alta afinidad recibe una señal negativa de muerte.

Si lo reconoce con baja afinidad pasan a la periferia como repertorio de LT que sobreviven en periferia si van interaccionando con el péptido propio alguna vez.

Una de estas cels se va a encontrar un péptido bacteriano que haga que la interacción sea de alta afinidad y generará una respuesta immune. (esto es igual para MHC I y MHC II)



Interacción de alta intensidad en el timo: muerte

Interacción de baja intensidad en el timo: supervivencia

Interacción de alta intensidad en periferia: resp inmune

Interacción de baja intensidad en periferia: supervivencia
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sábado, 5 de septiembre de 2009

Tema 3.- Técnicas de eliminación y de conservación de microorganismos

1.- CONCEPTOS DE ESTERILIDAD Y ASEPSIA
En todos los ambientes abiertos se puede encontrar una gran cantidad de microorganismos
(principalmente bacterias y virus). Estos microorganismos, si tienen a su disposición
nutrientes y condiciones ambientales adecuadas pueden crecer y multiplicarse
como veremos en el próximo capítulo.
En los ambientes naturales hay mezclas complejas de muchos tipos de microorganismos
que forman poblaciones que conviven. Con objeto de poder utilizar los microorganismos
con fines aplicados y para evitar sus efectos nocivos, es necesario disponer de
métodos que permitan eliminarlos de manera que podamos conseguir ambientes limpios
sin contaminación microbiana.
Se dice que un ambiente es estéril cuando se han eliminado todos los microorganismos
del mismo. La esterilidad se puede alcanzar usando procedimientos físicos (calor,
radiaciones), químicos o mecánicos (filtración). Sin embargo, los procedimientos de
esterilización son costosos y, en ciertas ocasiones, desaconsejables. Por ejemplo, la esterilización
completa de ciertos alimentos no es posible sin destruir sus características
nutritivas.
Se dice que un ambiente es aséptico cuando se han eliminado todos los microorganismos
patógenos. Un ambiente aséptico no tiene porqué ser estéril. La asepsia también
se puede conseguir por procedimientos físicos y químicos.
2.- INHIBICIÓN DEL CRECIMIENTO: ANTIBIÓTICOS Y ANTISÉPTICOS.
Es necesario controlar el crecimiento de los microorganismos para poder potenciar
sus efectos beneficiosos o productivos y limitar los indeseables, contaminantes o patógenos.
Para ello se cuenta con una serie herramientas químicas y físicas.
Se denominan antibióticos aquellas substancias que interfieren el crecimiento y la
supervivencia de los microorganismos mediante una interacción específica con alguno
de sus componentes celulares. Debido a esta especificidad, los antibióticos tienen un
espectro de acción limitado; esto es, en general son activos frente a ciertos microorganismos
e inactivos frente a otros, lo que permite usarlos como agentes selectivos.
Se denominan antisépticos aquellos compuestos químicos que desarrollan su acción
letal inteaccionando de forma inespecífica con los componentes celulares de forma
que no existe una acción selectiva frente a grupos de microorganismos sino que su acción
es más general. Los antisépticos no suelen ser demasiado tóxicos y pueden aplicarse
sobre tejidos vivos.
Los diferentes tipos de microorganismos o de sus formas de desarrollo (esporas vs.
células vegetativas) tienen diferentes grados de sensibilidad a los tratamientos físicos o
químicos. Además, el uso de antibióticos supone una presión selectiva sobre las poblaciones
bacterianas que puede llevar a la substitución de las poblaciones del microorganismo
sensibles al antibiótico por otras que han desarrollado mecanismos de resistencia
frente al mismo.
ANTIBIÓTICOS
Las substancias antibióticas pueden clasificarse atendiendo a varios criterios:
1) Según su espectro de acción (tipo de microorganismos a los que afectan), los antibióticos
pueden ser activos frente a
a) Procariontes en general presentan baja toxicidad frente a los eucariontes (células
humanas) aunque hay que considerar que existen en estas ciertos orgánulos
celulares de origen procariótico que pueden verse afectados y, por consiguiente,
afectada la actividad celular general.
b) Eucariontes suelen presentar más problemas de toxicidad frente a células humanas
ya que estas son eucarióticas.
c) Ambos grupos. A ellos se aplica también el comentario del grupo anterior.
d) Antivirales son compuestos que boquean el proceso de replicación y multiplicación
vírica. Puesto que los virus son parásitos intracelulares que utilizan los
componentes celulares del huésped para su multiplicación, los antivirales son en
general tóxicos para las células eucarióticas (o procarióticas).
Los antibióticos pueden usarse de forma preventiva para evitar que en un determinado
ambiente puedan desarrollarse bacterias o microorganismos eucarióticos (hongos).
Sin embargo, el uso preventivo de antivirales no tiene sentido puesto que los virus sólo
pueden desarrollarse en el interior de una célula viva y en un ambiente sin células sólo
pueden permanecer inactivos.
2) Según su modo de acción los antibióticos pueden ser
a) Bacteriostáticos cuando causan una parada del crecimiento microbiano. Los
microorganismos no crecen en presencia del antibiótico; pero tampoco mueren
de forma inmediata. Si se elimina el antibiótico, los microorganismos pueden recuperarse
y volver a crecer. Los microorganismos cuyo crecimiento está detenido
por acción de un antibiótico bacteriostático van muriendo con el paso del
tiempo en presencia del antibiótico; sin embargo, este proceso de muerte es lento.
b) Bactericidas cuando la presencia del antibiótico produce la muerte del microorganismo
afectado rápidamente. Esta muerte puede ir acompañada de la lisis de
las células (y se habla entonces de antibiótico bacteriolítico) o no.
3) Según su sitio de acción a nivel celular, los antibióticos pueden ser:

a) Antibióticos que actúan sobre la pared celular. En general bloquean la síntesis
del peptidoglicano de manera que las bacterias pierden su protección osmótica y
lisan. Por consiguiente, son antibióticos, en general, bacteriolíticos.
i) El mecanismo de acción más común es el de impedir la incorporación de
nuevos componentes en el peptidoglicano mediante la inhibición de las enzimas
de transporte de los componentes o de síntesis de la pared celular.
ii) Estos antibióticos son activos únicamente frente a bacterias en crecimiento e
inactivos frente a esporas y a eucariontes.
iii) A este grupo pertenecen los β-lactámicos (penicilinas y cefalosporinas), la
vancomicina, etc.
b) Antibióticos que actúan sobre la membrana celular. En general su actividad se
debe a que forman poros en la membrana plasmática de forma que se rompe su
integridad, se destruyen los gradientes de iones que son necesarios para la obtención
de energía y se produce la pérdida de solutos celulares.
i) A este grupo pertenece la Nisina, antibiótico cuyo uso como aditivo alimentario
está autorizado.
ii) Hay antibióticos de este grupo que actúan sobre procariontes y otros que lo
hacen sobre eucariontes. Debido a que las membranas de los dos tipo de células
son ligeramente diferentes, los antibióticos de este grupo no suelen ser
activos simultáneamente sobre los dos tipos de células.
c) Antibióticos que actúan bloqueando la síntesis de proteínas. Son conocidos como
antibióticos ribosomales ya que actúan sobre estos orgánulos.
i) Puesto que los ribosomas procarióticos y eucarióticos son diferentes en
ciertos aspectos, existen antibióticos antibacterianos (tipo I), antieucarióticos
(tipo II) y antibióticos que actúan sobre los elementos comunes
a ambos tipos de ribosoma y, por tanto, son activos frente a procariontes y a
eucariontes (tipo III).
ii) Muchos de estos antibióticos son bacteriostáticos y su efecto es reversible si
se eliminan del medio. Otros, sin embargo, son bactericidas porque inducen
la formación de proteínas incorrectas o porque inactivan irreversioblemente
los ribosomas.
iii) A este grupo pertenecen antibióticos tales como el cloranfenicol, los aminoglicósidos,
los macrólidos
DESINFECTANTES Y ANTISÉPTICOS
Los desinfectantes son productos químicos que matan los microorganismos y se
aplican sobre objetos inanimados, mientras que los antisépticos, por su menor toxicidad,
se emplean sobre tejidos vivos. Puesto que dependiendo de la forma como se realice
el tratamiento un mismo agente puede utilizarse como antiséptico o como desinfectante,
se suele usar el término germicida para englobar ambos conceptos.
Los desinfectantes tienen aplicación en aquellos casos en los que no se puede usar
la esterilización por calor (por ejemplo en hospitales con materiales sensibles al calor,
en instalaciones en la industria agroalimentaria, en el tratamiento de agua, etc).
En muchos casos, el tratamiento con agentes desinfectantes no elimina completamente
los microorganismos presentes, sino que simplemente se reduce mucho su número
de forma que la acción indeseable de los microorganismos se retrasa.

Las esporas bacterianas son las formas más resistentes a los antisépticos y desinfectantes
y sólo mueren al ser tratadas con agentes con alta actividad germicida. En general
las formas vegetativas de las bacterias son sensibles a todos los agentes desinfectantes,
aunque algunos grupos de microorganismos tales como las micobacterias
pueden presentar especial resistencia a los de baja actividad. Los hongos presentan, en
general, mayor resistencia que las bacterias y resisten los desinfectantes de baja actividad.
Por último, los virus presentan una sensibilidad similar a la de las bacterias, aunque
es un poco más elevada en el caso de los virus desnudos que no presentan envueltas
lipídicas.
La determinación del efecto antiséptico o desinfectante de los diferentes productos
es complicada porque este efecto depende de gran número de factores externos (temperatura,
humedad, pH, etc.) así como de los diferentes tipos de microorganismos que se
desea eliminar o controlar. Existen protocolos que regulan cómo se debe evaluar la eficacia
de un compuesto germicida y entre ellas destaca la prueba del coeficiente del
fenol (CF) en la que se toma como referencia de desinfectante el fenol y como referencia
de microorganismos Staphylococcus aureus y Salmonella typhi.
CF = dil fenol / dil desinf (Ecuación 17)
donde dil fenol es el inverso de la mayor dilución del fenol que elimina completamente
la bacteria de referencia en 10 min de tratamiento, y dil desinf es la mayor dilución del
desinfectante que elimina el microorganismo de referencia en 10 min de tratamiento
realizado el estudio de los supervivientes tras un cultivo de 48h1. el valor de CF es simplemente
indicativo ya que se trata de una medida realizada sobre cultivos puros y en la
realidad, los germicidas se usan sobre poblaciones mixtas.
Para evaluar la acción de un germicida frente a un microorganismo en particular se
realizan test de dilución similares a los realizados para los antibiogramas cualitativos o
cuantitativos.
En función de su CF, los germicidas se clasifican en de actividad alta, media o baja.
Si se desea realizar una esterilización se deberán escoger germicidas de actividad
más alta o a mayores concentraciones. Igual ocurre si en la muestra existen substancias
que protegen a los microorganismos de la acción de los germicidas (como ocurre en el
caso de la sangre o en las heces).
Principales agentes antisépticos
• Detergentes catiónicos, interaccionan con las membranas y se usan como alguicidas
en piscinas.
• Peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) en disolución del 6 al 30% para esterilización
en este caso), es una agente oxidante que se usa sobre la piel.

Principales agentes desinfectantes
• Sulfato de cobre, precipita las proteínas y se usa como alguicida y como antifúngico.
• Gas cloro, agente oxidante que se usa para desinfectar el agua.
• Compuestos de cloro (500-5000 mg/l), agentes oxidantes que se usan en la industria
lechera, en equipos de la industria agroalimentaria y en el tratamiento de aguas.
• Compuestos fenólicos (0.5-3%), agentes oxidantes que se usan para desinfectar
superficies.
• Detergentes catiónicos, agentes que alteran las membranas y se usan en la limpieza
del material médico y de la industria agroalimentaria
• Óxido de etileno (OE), agente alquilante que se usa en la esterilización del material
de laboratorio, material de plástico y para la desinfección de frutas.
• La esterilización se lleva a cabo en un esterilizador similar a un autoclave que
controla la concentración de óxido de etileno, la temperatura y la humedad. Se usa
una mezcla de OE al 10 - 20% con CO2 u otro gas reductor porque el OE es explosivo.
El tratamiento dura varias horas.
• Se usa también en disoluciones de 450-500 mg/l.
• El OE es muy tóxico; pero se diluye rápidamente en el aire, lo que permite su
eliminación fácil después del tratamiento.
• Ozono, agente oxidante que se usa en el tratamiento del agua de bebida.


3.- ESTERILIZACIÓN POR CALOR.
Los microorganismos mueren rápidamente cuando son sometidos a temperaturas
superiores a su óptima de crecimiento. Esto permite utilizar altas temperaturas para eliminar
microorganismos por termodestrucción. Los métodos basados en el calor son quizá
los más utilizados para controlar el crecimiento microbiano.
La sensibilidad de los diferentes tipos de microorganismos a los tratamientos
térmicos es distinta. Las esporas son la formas más termorresistentes y las células vegetativas
las más sensibles. Por otro lado, los microorganismos Gram-positivos tienden
a ser más resistentes que los Gram-negativos. Por consiguiente, desde un punto de vista
práctico, la esterilización por calor está destinada a matar las esporas bacterianas.
El medio en el que se encuentra un microorganismo influye en su sensibilidad al
calor. Por lo general, los microorganismos son más sensibles a las altas temperaturas
cuando se encuentran a pHs ácidos, mientras que las concentraciones altas de proteínas
o azúcares en el medio disminuyen la efectividad del calor y protegen a las bacterias.
Las altas concentraciones de sal tienen efectos variables según el tipo de microorganismo
La esterilización por calor se puede hacer en medio húmedo usando un autoclave o
en medios secos mediante el horno Pasteur.
El autoclave esteriliza usando el calor húmero transmitido por vapor de agua sobrecalentado
debido al uso de altas presiones. el efecto del vapor de agua es facilitar la
transmisión del calor al objeto en esterilización. El procedimiento usual es usar 121ºC
para lo que es necesaria una presión de 1.1 kg/cm2. En estas condiciones un tratamiento
de 15 min es suficiente para eliminar las esporas de Gram-positivos.
En un horno Pasteur se usa calor seco transmitido por el aire al objeto en esterilización.
En este caso, la temperatura más usual suele ser de 180-250ºC y el tiempo de esterilización
entre 30 min y varias horas. El uso del horno Pasteur está limitado por las
características del material a esterilizar.
Puesto que el tratamiento térmico puede alterar las características del producto tratado,
en el caso de alimentos o de productos termosensibles, se han desarrollado diferentes
tipos de tratamiento industriales entre los que destacan:
1. La Pasteurización destinada a reducir las poblaciones bacterianas. Se emplea principalmente
en el tratamiento de la leche que se hace pasar por un tubo en contacto
con la fuente de calor de forma que se incrementa la temperatura hasta 71ºC durante
15 s (tratamiento HTST) y a continuación se enfría rápidamente.
• Un procedimiento alternativo consiste en calentar a 63-66ºC durante 30 min
(tratamiento LTLT) sin embargo, este tratamiento produce mayores alteraciones
organolépticas en el producto.
2. Por último, el tratamiento UHT consiste en un proceso en flujo en el que el producto
alcanza 140-150ºC durante unos pocos segundos. Este tratamiento permite un
tiempo de conservación del producto mucho más largo (hasta 8 semanas).

4.- CINÉTICA DE MUERTE: VALORES D Y Z.
La muerte de microorganismos como consecuencia de un tratamiento a altas temperaturas
sigue una cinética exponencial. Si representamos la variación del logaritmo del
número de células supervivientes a un tratamiento térmico realizado a una temperatura
dada en función del tiempo de tratamiento, se obtiene una gráfica del descenso del logaritmo
de supervivientes es lineal con el tiempo.
La recta tiene una pendiente que permite calcular la velocidad de termodestrucción.
Se define el valor D como el tiempo necesario para que el número de supervivientes
caiga al 10% del valor inicial (o, lo que es lo mismo, para que el logaritmo del
número de supervivientes se reduzca en una unidad). Si consideramos N0 como el número
de células al inicio del tratamiento y Nx el número de células supervivientes después
de un tratamiento de t minutos a una temperatura T, el tiempo de termodestrucción
se calcula de la siguiente manera:
(Ecuación 18)
La magnitud de D es tiempo (en muchos casos se usan los min; pero ciertos tratamientos
son tan efectivos que resulta más práctico usar los s, que, por otra parte, son
unidades del SI).

El tiempo de termodestrucción (D) varía para cada temperatura (de ahí el subíndice
t) de forma que a mayores temperaturas el valor de D es menor, es diferente para distintos
microorganismos, distintos entornos y diferentes condiciones fisiológicas.
Si aumentamos la temperatura de tratamiento, el valor de D disminuye de forma logarítmica.
De manera análoga a como el valor D indicaba el tiempo necesario para lograr
que el número de supervivientes se redujera al 10% de la población inicial, el valor
z indica el incremento en la temperatura (medida en número de grados) necesario para
que el valor D se reduzca a la décima parte del inicial.
z = ΔT / [log (Dt1 / Dt2)] (Ecuación 19)
donde ΔT es el incremento de temperatura, y DT1 y DT2 los valores de D a las dos temperaturas
estudiadas.-
Los valores D y z varían para cada microorganismo y para cada condición. Las esporas,
por ejemplo, tienen valores D mucho más altos que las células vegetativas de los
mismos microorganismos. Los microorganismos presentes en los alimentos, por otra
parte, suelen tener valores D más altos que cuando se cultivan en condiciones de laboratorio.
Para poder determinar las condiciones en las que hacer un tratamiento térmico
para destruir microorganismos es necesario dominar los conceptos de los valores D y z.

de alimentos tales como actividades enzimáticas (por ejemplo, para la actividad
peroxidasa D120 = 0.83 x 10-3 seg y z = 27.8 ºC), actividad biológica de vitaminas (para
vitamina A D122= 2.4 x 10-3 seg , z = 23 ºC), textura de alimentos (alubias D100 = 84.9 x
10-3 seg, z = 21.3 ºC) o color (guisantes D121.1 = 1.5 x 10-3 seg, z = 39.4 ºC).3
Cuando el valor tratamiento se realiza a 121.1ºC (250ºF) al valor D se le denomina
Dr y, por tanto, representa el tiempo necesario para lograr la destrucción del 90% de las
células del microorganismo tratado a esa temperatura. Para conseguir un nivel de reducción
de la viabilidad determinado, es necesario realizar un tratamiento térmico cuya
duración depende del valor D según la siguiente ecuación
F = D x (logNi - logNf) (ecuación 20)
donde Ni y Nf representan los números de viables al inicio y al final del tratamiento,
respectivamente.
Desde el punto de vista de la salud alimentaria, se suele requerir un tratamiento
12D de los productos susceptibles de ser portadores de gérmenes patógenos (o que puedan
dar lugar a intoxicaciones). Este tratamiento reduce en 12 órdenes de magnitud el
número de supervivientes o bien, visto de otra forma, reduce en un factor de 10-12 la
probabilidad de supervivencia de un microorganismo dado. Si consideramos que un
solo microorganismo contaminaba una unidad (una lata, por ejemplo) del alimento inicial,
después de un tratamiento 12D la probabilidad de encontrar una lata contaminada
se reduce hasta 10-12.
El parámetro F permite comparar el tratamiento realizado a una temperatura y durante
un tiempo determinado con un tratamiento de referencia que usemos para poder
efectuar comparaciones. Para poder comparar la eficiencia de diferentes tipos de tratamiento
térmico, se elige un sistema de referencia de eficiencia conocida. En el caso de
microbiología de alimentos, el sistema de referencia suele ser Clostridium botulinum
por ser este un microorganismo productor de intoxicaciones alimentarias graves y de
gran termorresistencia por su capacidad para formar esporas. En este caso la temperatura de tratamiento es 121.1 ºC (correspondiente a 250 ºF) y el valor z para C. botulinum
es 10.
Cuando el tratamiento de referencia es el indicado, el parámetro F se denomina F0
(= F10
121.1).
Otros tratamientos tecnológicos para destruir microorganismos (radiación, por
ejemplo) son susceptibles de tratamientos matemáticos similares a los descritos en esta
sección.
5.- LESIÓN EN LOS MICROORGANISMOS
En cualquier tratamiento antimicrobiano puede ocurrir que algunas células sean dañadas
pero no mueran. La presencia de microorganismos dañados (lesionados) plantea
un problema debido a que los métodos de detección se basan en cultivos selectivos que
en muchas ocasiones son letales para dichos microorganismos lesionados. En consecuencia,
los microorganismos dañados no son detectados y la muestra se da por no
contaminada; sin embargo, una vez que los microorganismos lesionados han reparado
sus heridas pueden volver a crecer y a producir las toxinas o causar el deterioro indeseable
en los alimentos.
Cuando puedan producirse daños en los microorganismos como consecuencia de
tratamientos es necesario considerar esta posibilidad a la hora de hacer el control de
calidad del producto haciendo un cultivo inicial en condiciones suaves en un medio no
selectivo (agua de peptona u otro medio de cultivo rico) que permita la recuperación de
las células dañadas y su posterior detección con medios selectivos.
6.- ESTERILIZACIÓN POR OTROS TRATAMIENTOS FÍSICOS
RADIACION ULTRAVIOLETA.
La radiación ultravioleta produce una disminución exponencial en el número de
células vegetativas o de esporas vivas con el tiempo de irradiación. Por tanto se pueden
calcular los valores D para la irradiación.
Existe una falta de información precisa sobre la susceptibilidad de las diferentes especies
microbianas a la radiación U.V.: diferentes cepas de una misma especie pueden
tener una resistencia distinta.
El mayor valor del tratamiento con radiaciones U.V. se encuentra en el saneamiento
del aire, aunque también pueden aplicarse para esterilizar superficies de alimentos o
para el equipo de los manipuladores de alimentos.

RADIACION IONIZANTE.
La radiación ionizante es altamente letal, puede ajustarse su dosis para producir
efectos pasteurizantes o esterilizantes y su poder de penetración es uniforme.
Es letal por destrucción de moléculas vitales de los microorganismos, esto los consigue
sin producción de calor, por lo que los alimentos se conservan frescos. La mayoría
de los daños son a nivel ADN.
La sensibilidad a la radiación de los microorganismos difiere según las especies e
incluso según las cepas, aunque las diferencias de resistencia entre cepas de una mismas
especie son generalmente lo suficientemente pequeñas para no tenerlas en cuenta a
efectos prácticos.
Las bacterias Gram-negativas son generalmente más sensibles a la irradiación que
las Gram-positivas y las esporas aún más resistentes.
En general, la resistencia a la radiación de los hongos es del mismo orden que la de
las formas vegetativas bacterianas.
Los virus son aún más resistente que las bacterias a la radiación.
7.- ESTERILIZACIÓN POR FILTRACIÓN
La ersterilización por filtración se utiliza para eliminar bacterias de los medios líquidos
que sean susceptibles al calor. Por ejemplo, las disoluciones enzimáticas o de
vitaminas.
La esterilización se efectúa pasando la muestra líquida a través de un filtro con un
tamaño de poro de 0.42 μm (o menor). Las bacterias normales quedan retenidas en el
filtro y el líquido se esteriliza.
Hay que tener presente que este sistema no elimina los virus ya que estos son de
menor tamaño que el poro (virus filtrables).
8.- MÉTODOS DE CONSERVACIÓN DE CULTIVOS.
Existen varios métodos para la conservación de cepas interesantes de microorganismos.
Entre los más frecuentes figuran la congelación de muestras de cultivos creciendo
exponencialmente a los que se ha añadido un agente estabilizante (glicerol al
30%) y se mantienen a -80ºC; la liofilización y la conservación en medios sólidos herméticos.
La liofilización y la congelación son los métodos de conservación más efectivos a
largo plazo; pero ambos causan una gran mortandad entre las bacterias (es decir, probablemente
en torno al 80-90% de las cfu que se congelan o liofilizan mueren en el proceso).
Estos métodos son muy aplicados para conservar bacterias; sin embargo, presentan
Microbiología General
Tema 3.- Técnicas de eliminación y de conservación de microorganismos
13
más problemas en el caso de eucariontes ya que muchos de ellos no se recuperan después
del tratamiento.
Los cultivos herméticos se realizan en tubos conteniendo medio sólido que se siembran
por picadura y se cierran de forma hermética para evitar su desecación. Los cultivos
se mantienen a temperatura ambiente o en refrigeración (4ºC) y en esas condiciones
las muestras pueden sobrevivir más de un año sin que sea necesario repicar el cultivo.
Este sistema de almacenamiento sirve tanto para procariontes como para eucariontes.
Por último, el método más usado a corto plazo es el mantenimiento de cultivos sólidos
realizados en medios generales que se conservan sellados en condiciones de refrigeración
(4ºC). En este caso,. suele ser necesario realizar un repicado del material cada
cierto tiempo (entre 2 y 6 meses dependiendo del tipo de material).

Tema 2.- Cultivo de microorganismos.

CRECIMIENTO MICROBIANO
Entendemos por crecimiento microbiano el aumento del número de microorganismos
a lo largo del tiempo. Por tanto, no nos referimos al crecimiento de un único microorganismo
que denominaremos ciclo celular, sino al demográfico de una población.
En este tema nos centraremos en el crecimiento de bacterias, el estudio que se hace
puede servir también para entender el crecimiento de levaduras y de otros hongos. El
crecimiento de los virus se produce de otra forma diferente y será tratada al final de este
capítulo.
Denominamos ciclo celular al proceso de desarrollo de una bacteria aislada. A lo
largo del ciclo celular tiene lugar la replicación del material genético, la síntesis de
componentes celulares, la elongación de la bacteria para alcanzar un tamaño doble del
inicial y su división por bipartición para dar lugar a dos células hijas. La duración del
ciclo celular coincide con el tiempo de generación y depende, en general, de los mismos
factores de los que depende este.
El crecimiento de una población resulta de la suma de los ciclos celulares de todos
los individuos de dicha población.
Los cultivos de microorganismos de los que hemos hablado son asincrónicos puesto
que en ellos cada microorganismo se encuentra en un punto diferente del ciclo celular.
Por consiguiente, en un momento determinado en un cultivo se encuentran células que
acaban de dividirse, otras que están replicando su ADN, otras que están credciendo,
otras que están iniciando la división celular, etc.
En un cultivo sincrónico todas las células se encuentran simultáneamente en la
misma fase del crecimiento celular.
Los cultivos sincrónicos son muy difíciles de mantener por lo que su importancia
está principalmente ligada a los estudios básicos de biología microbiana. Sin embargo,
en la naturaleza, las bacterias del suelo se encuentran en condiciones de crecimiento
próximas a la fase estacionaria (en la que se produce una cierta sincronización del cultivo)
y, por consiguiente, durante cierto tiempo las poblaciones naturales probablemente
se comporten como relativamente sincrónicas.

Las poblaciones de bacterias crecen de forma explosiva acumulando grandes números
en un periodo de tiempo muy reducido. Puesto que el efecto de los microorganismos
es en la mayoría de los casos depende de su número, entender cómo se produce el crecimiento
microbiano es importante para poder evitar o reducir sus efectos nocivos y
potenciar los beneficiosos o aplicados.
CULTIVO DE MICROORGANISMOS
El cultivo de microorganismos consiste en proporcionarles las condiciones físicas,
químicas y nutritivas adecuadas para que puedan multiplicarse de forma controlada. En
general, podemos distinguir cultivos líquidos y sólidos en función de las características
del medio y cultivos discontinuos y continuos en función de la disponibilidad de nutrientes
en el medio.
MEDIOS DE CULTIVO
Un microorganismo necesita para crecer nutrientes que le aporten energía y elementos
químicos para la síntesis de sus constituyentes celulares. Dependiendo de la fuente
de carbono que utilizan, los microorganismos se pueden clasificar en autotrofos si es el
CO2 atmosférico (microorganismos que fotosintetizan) y heterotrofos si utilizan carbono
orgánico.
La fórmula elemental de un microorganismo es, aproximadamente,
C4H7O2N
lo que supone que los componentes de las células son: carbono que representa alrededor
del 50% del peso seco, oxígeno (32%), nitrógeno (14%), fósforo (3%), azufre (en
torno al 1%) y otros elementos traza entre los que se encuentran Fe, K, Mg, Mn, Co,
Mb, Cu y Zn.
La elaboración de medios de cultivo requiere proporcionar los elementos antes citados
en una forma asimilable. Así, por ejemplo, el C debe estar en forma de carbono orgánico
para los heterotrofos y como CO2 para los autotrofos, el N en forma de NH4, de
NO3
- o de NO2
- o en forma de aminoácidos a los que se pueda tomar su grupo amino; el
P debe estar en forma de PO4
3-, el S procede de aminoácidos sulfurados o de SO4
2-, etc.
Además, en ciertos casos, es necesario añadir a los medios de cultivo algunos aminoácidos
o vitaminas que determinados tipos de microorganismos no pueden sintetizar.
En el caso de la levadura del pan (Saccharomyces cerevisiae) la fórmula elemental
más concreta es:

C3.72H6.11O1.95N0.61S0.017P0.035K0.056

esta composición puede variar ligeramente en función de las condiciones de cultivo o de
fase de crecimiento. El conocimiento de la fórmula elemental del microorganismo que
se cultiva facilita la formulación del medio de cultivo más adecuado para el mismo.

Los medios de cultivo se pueden clasificar en definidos cuando su composición
química se conoce totalmente y complejos cuando no es el caso porque están compuestos
por mezclas de extractos de materiales complejos (extracto de levadura, extracto
de carne, etc.).
Por otra parte, los medios de cultivo pueden ser líquidos o sólidos si se añade algún
agente solidificante que no sea consumible por los microorganismos (normalmente
agar).
En función de los microorganismos que pueden crecer en ellos, los medios pueden
ser generales, selectivos cuando favorecen el crecimiento de ciertos microorganismos
mientras suprimen el de otros (por ejemplo, el medio SPS para clostridios), diferenciales
cuando alguno de sus componentes permite identificar las colonias de un tipo de
microorganismos (por ejemplo medios con hematíes para identificar colonias de microorganismos
hemolíticos), selectivo-diferenciales cuando combinan las dos características
anteriores (por ejemplo, el agar de MacConkey para identificar Escherichia coli), y
medios de enriquecimiento que permiten aislar un tipo determinado de microorganismo
a partir de una mezcla una población mixta de gran tamaño.
MÉTODOS DE AISLAMIENTO
El aislamiento de bacterias a partir de muestras naturales se realiza, en la mayoría de
los casos, mediante la producción de colonias aisladas en cultivos sólidos. El crecimiento
explosivo de las bacterias permite producir un gran número de ellas a partir de
una única célula inicial de forma que, tras un periodo de incubación en las condiciones
ambientales adecuadas, se produce una colonia observable a simple vista y formada por
individuos iguales (un clon bacteriano).
Sin embargo, no todos los microorganismos presentes en las muestras ambientales
son cultivables (microorganismos no cultivables). Esto es debido a dificultades intrínsecas
en el cultivo (microorganismos parásitos de otros), al desconocimiento de los requerimientos
específicos de cultivo, y a la existencia de grupos de microorganismos que
deben mantenerse en equilibrio para poder sobrevivir (casos de sintrofía por ejemplo).

Se estima que en sólo en torno al 1% de las bacterias del suelo al 0,1 - 0,01 % de las
bacterias marinas son cultivables.
Existen procedimientos de enriquecimiento del número de bacterias de ambientes
naturales para facilitar su aislamiento. Uno de ellos es la Columna de Winogradski
que crea un microcosmos para enriquecer el número de ciertos tipos de microorganismos
presentes en ambientes naturales con objeto de facilitar su aislamiento.
CONCEPTO DE CULTIVO PURO
Se denomina cultivo puro (axénico) al que contiene sólo un tipo de microorganismos.
Los cultivos puros se inician a partir de colonias aisladas, de manera que todos los
individuos del mismo tengan la misma composición genética. Los cultivos puros son esenciales para poder estudiar las características de los microorganismos y para poder
identificarlos con seguridad.
Sin embargo, cada vez se va conoce más sobre el funcionamiento de las comunidades
bacterianas lo que debe hacernos reflexionar sobre el hecho de que un cultivo puro
supone unas condiciones no naturales y que, por consiguiente, la fisiología de los microorganismos
en ambientes naturales puede ser diferente de la que presentan en condiciones
de cultivos puros.
CRECIMIENTO MICROBIANO EN MEDIO LÍQUIDO
Si la bacteria crece en un medio líquido, en la mayoría de los casos las células que se
producen en cada división continúan su vida independientemente formándose una suspensión
de células libres.
En un cultivo discontinuo de bacterias en medio líquido, se pueden diferenciar cuatro
fases en la evolución de los parámetros que miden el crecimiento microbiano:
1.- Fase lag o de adaptación durante la que los microorganismos adaptan su metabolismo
a las nuevas condiciones ambientales (abundancia de nutrientes y condiciones
de cultivo) para iniciar la fase de crecimiento exponencial.
2.- Fase exponencial o logarítmica: en ella la velocidad de crecimiento es máxima y
el tiempo de generación es mínimo. Durante esta fase las bacterias consumen a velocidad
máxima los nutrientes del medio. La evolución del número de células durante esta
fase se explica con los modelos matemáticos que describiremos a continuación.

 Los microorganismos entran en fase estacionaria porque se agota algún nutriente
esencial del medio o porque los productos de desecho que han liberado durante la fase
exponencial hacen que el medio sea inhóspito para el crecimiento microbiano.
La fase estacionaria tiene gran importancia porque probablemente represente con
mayor fidelidad el estado metabólico real de los microorganismos en los ambientes naturales.
3.- Fase estacionaria: en ella no se incrementa el número de bacterias (ni la masa u
otros parámetros del cultivo). Las células en fase estacionaria desarrollan un metabolismo
diferente al de la fase exponencial y durante ella se produce una acumulación y liberación
de metabolitos secundarios que pueden tener importancia industrial
4.- Fase de muerte: se produce una reducción del número de bacterias viables del
cultivo.
CRECIMIENTO MICROBIANO EN MEDIO SÓLIDO
Las fases, parámetros y cinética de crecimiento discutidas para el caso de los cultivos
líquidos se presentan también en cultivos sólidos. La cinética de crecimiento, en este
caso, se puede estudiar siguiendo la evolución del número de células viables por unidad
de superficie o por unidad de masa.
Cuando una célula aislada e inmóvil comienza a crecer sobre un substrato sólido, el
resultado del crecimiento al cabo del tiempo es una colonia. Por consiguiente, se denomina
unidad formadora de colonia (UFC) a una célula bacteriana viva y aislada que si
se encuentra en condiciones de substrato y ambientales adecuadas da lugar a la producción
de una colonia en un breve lapso de tiempo. Si el número inicial de bacterias por
unidad de superficie es muy alto, la confluencia de las colonias da lugar a lo que se llama
un césped cuando se realizan los cultivos en placas de laboratorio.
En el caso de microorganismos móviles (deslizantes) o en el de los hongos filamentosos
que tienen un crecimiento trófico no se producen colonias aisladas sino formaciones
más difusas o miceliares.

CONCEPTO DE MUERTE DE UN MICROORGANISMO
Desde el punto de vista microbiológico, un microorganismo muere cuando pierde de
forma irreversible la capacidad de dividirse. Como consecuencia de esta pérdida, no se
produce aumento en el número de microorganismos y, por tanto, no hay crecimiento.
Sin embargo, un microorganismo puede estar muerto desde el punto de vista microbiológico
y continuar desarrollando una actividad metabólica que se traduzca, por ejemplo,
en liberación de toxinas.
Por otra parte, hay que considerar que la capacidad de multiplicación (crecimiento)
de un microorganismo puede verse transitoriamente afectada por lesiones o por las condiciones
físicas o químicas del entorno. En estos casos, podríamos considerar como
muertos microorganismos que pueden reanudar su crecimiento si las condiciones son de
nuevo favorables.

 MEDIDA DEL CRECIMIENTO Y ENUMERACIÓN DE MICROORGANISMOS
Existen diferentes sistemas para detectar y medir el crecimiento de microorganismos.
Los principales, se enumeran a continuación:
1.- Recuento directo: consiste en la observación al microscopio de volúmenes muy
pequeños de suspensiones de bacterias. Se usan unos portaobjetos especiales denominados
cámaras de Petroff-Hausser. Para que la medida sea correcta es necesario que la
densidad de células sea del orden de 105 por ml.
2.- Medida de la masa de células: el sistema se basa en que las células en suspensión
dispersan la luz causando la turbidez del cultivo. La turbidez depende de la masa en
suspensión y, por tanto, midiendo esta se puede estimar aquella. Este es el parámetro de
medida más fácil de usar en los cultivos de laboratorio. La densidad de células debe ser
del orden de 105 por ml.
3.- Recuento de viables: consiste en sembrar un volumen determinado de cultivo o
muestra sobre el medio de cultivo sólido adecuado para estimar el número de viables
contando el número de colonias que se forman puesto que cada una de estas deriva de
una célula aislada. Para que la medida sea correcta desde el punto de vista estadístico, es
necesario contar más de 300 UFC.
En ciertas ocasiones en las que la densidad de microorganismos es demasiado baja,
éstos se pueden recolectar por filtración a través de una membrana (de 0.2 μm de tamaño
de poro) y posterior colocación de la membrana en un medio de cultivo adecuado
para que se formen las colonias.
4.- Medida del número de partículas usando contadores electrónicos de partículas.
Estos sistemas no nos indican si las partículas corresponden a células vivas o muertas;
pero nos pueden dar una idea del tamaño de las partículas.
5.- Medida de parámetros bioquímicos tales como la cantidad de ADN, ARN,
proteínas, peptidoglicano, etc. por unidad de volumen de cultivo.
6.- Medida de actividad metabólica de las bacterias como que respiran producen
una disminución del potencial redox del medio en que se encuentran como consecuencia
del consumo de oxígeno (utilización de colorantes sensibles a oxidación-reducción tales
como el azul de metileno).
CRECIMIENTO MICROBIANO EQUILIBRADO
Se denomina crecimiento equilibrado a aquél en el que todos los parámetros del
cultivo (biomasa, número de células, cantidad de proteínas, de ADN, etc.) evolucionan
en paralelo. El crecimiento equilibrado probablemente ocurra en muy contadas ocasiones
en condiciones naturales. Por tanto, es principalmente un concepto de aplicación en
el laboratorio (o en microbiología industrial). Sin embargo, es útil porque permite estudiar
el crecimiento microorganismos.

CINÉTICA DE CRECIMIENTO DE UN CULTIVO DISCONTINUO
En este apartado vamos a revisar el estudio de la cinética del crecimiento de microorganismos
que crecen aislados que no forman ningún tipo de estructura. Esta es la
forma de crecimiento de la levadura (hongo unicelular) y de las bacterias.
Es importante conocer la cinética de crecimiento de los cultivos microbianos para
predecir cómo va a evolucionar un cultivo, cómo va a ir consumiéndose el substrato y
cómo se van a ir acumulando los productos del cultivo. Sin conocer estos factores es
muy imprudente iniciar el cultivo en un fermentador de 10.000 litros, por ejemplo, con
el coste que ello supone, puesto que no podemos predecir qué va a pasar, cuándo va a
completarse el crecimiento, cómo se va a acumular el producto, etc.
Las células aisladas cultivadas en un volumen finito de medio de cultivo apropiado
van utilizando los nutrientes que tienen disponibles con la mayor eficiencia y rapidez
que pueden, sintetizando sus propios componentes celulares y dividiéndose en cuanto
han podido duplicar su masa y su material genético. El tiempo que tarda una célula en
hacer todo lo anterior es lo que conocemos como tiempo de generación (τ) y puede
variar desde unos 20 minutos en condiciones óptimas hasta varios meses en condiciones
del suelo. Cada vez que transcurre un tiempo de generación, el número de células se
duplica, siguiendo, por tanto, un incremento exponencial.
TRATAMIENTO DEL CRECIMIENTO COMO PROGRESIÓN GEOMÉTRICA
Las bacterias crecen siguiendo una progresión geométrica en la que el número de
individuos se duplica al cabo de un tiempo determinado denominado tiempo de generación
(τ). De esta forma, podemos calcular el número de bacterias (N) al cabo de un número
de generaciones (n) usando la ecuación siguiente:

N = N0 2n (ecuación 1)

siendo N0 el número de células en el momento actual. El número de generaciones se
puede calcular de la siguiente forma:

n = t / τ (ecuación 2)

donde t es el tiempo transcurrido.
Por consiguiente, combinando las ecuaciones 1 y 2:

N = N0 2t/τ (ecuación 3)

Los tiempos de generación de bacterias creciendo en ambientes favorables pueden
ser muy cortos (valores de τ de 20 min). Esto lleva a que una única célula (N0=1) creciendo
con un τ = 20 min, llegue a poder producir 4.7 x 1021 células en 24 horas.
Las ecuaciones exponenciales son muy difíciles de manejar gráficamente, por ello es
mejor transformarlas en otras más simples. Para transformar una ecuación exponencial
en una recta, tomamos logaritmos en los dos términos y resulta:
lnN = lnN0 + (t/τ) ln2 (ecuación 4)
Esto es: el logaritmo del número de células crece linealmente con el tiempo a razón
de una constante igual a ln2/τ. Si el tiempo de generación τ es muy grande, el crecimiento
tendrá poca pendiente (será lento) y si τ es pequeño el crecimiento será rápido.
En un crecimiento equilibrado, todos los parámetros de crecimiento (número de células,
biomasa de cultivo, acumulación de metabolitos primarios, proteínas, ácidos nucleicos
etc.) evolucionan en paralelo. Por tanto, en la ecuación anterior N puede representar
cualquiera de estos factores.
TRATAMIENTO DEL CRECIMIENTO EN FUNCIÓN DE LA TASA DE CRECIMIENTO
μ
Otra forma de representar la cinética es considerando el incremento en el número de
células (dN) en un intervalo corto de tiempo (dt). En este caso, la ecuación que describe
la cinética es la siguiente:

dN/dt = μN (ecuación 5)

esto es: el incremento del número de células (dN) por unidad de tiempo (dt) es proporcional
al número de células presentes en el cultivo (N). A la constante de proporcionalidad
(μ) se le denomina tasa de crecimiento.
Integrando la ecuación anterior durante el tiempo de cultivo, se transforma en la siguiente
función exponencial:

N = N0 eμt (ecuación 6)

la transformación de esta ecuación en una recta (tomando logaritmos) rinde lo siguiente:

lnN = lnN0 + μt (ecuación 7)

esto es: el incremento del logaritmo del número de células aumenta linealmente con el
tiempo siendo la constante de proporcionalidad μ.
Comparando esta ecuación (7) con la similar presentada más arriba (4), podemos
concluir que μ = ln2/τ y, por consiguiente, que τ = ln2/μ. Es decir, que hay una correlación
inversa entre el valor de la tasa de crecimiento (μ) y el tiempo de generación (τ).
Estas ecuaciones nos permiten predecir cuál será el número de células, masa celular,
etc. después de un cierto tiempo de cultivo (t) si conocemos μ; o bien, poder calcular la
tasa de crecimiento μ a partir de medidas experimentales del incremento en el número
de células, biomasa, etc.

12.- FACTORES FÍSICOS Y QUÍMICOS QUE INFLUYEN EN EL CRECIMIENTO.
1.- Temperatura: Cada microorganismo tiene una temperatura de crecimiento adecuada.
Si estudiamos la variación de la velocidad de crecimiento en función de la temperatura
de cultivo, podemos observar una temperatura mínima por debajo de la que
no hay crecimiento; a temperaturas mayores se produce un incremento lineal de la velocidad
de crecimiento con la temperatura de cultivo hasta que se alcanza la temperatura
óptima a la que la velocidad es máxima. Por encima de esta temperatura óptima, la velocidad
de crecimiento decae bruscamente y se produce la muerte celular.
El incremento de la velocidad de crecimiento con la temperatura se debe al incremento
generalizado de la velocidad de las reacciones enzimáticas con la temperatura. Se
denomina coeficiente de temperatura a la relación entre el incremento de la velocidad
de reacción y el de temperatura. En términos generales, la velocidad de las reacciones
bioquímicas suele aumentar entre 1.5 y 2.5 veces al aumentar 10ºC la temperatura a la
que tienen lugar.
La falta de crecimiento a temperaturas muy bajas se debe a la reducción de la velocidad
de crecimiento por la reducción de la velocidad de reacción y al cambio de estado
de los lípidos de la membrana celular que pasan de ser fluidos a cristalinos impidiendo
el funcionamiento de la membrana celular.
La muerte a altas temperaturas se debe a la desnaturalización de las proteínas y a las
alteraciones producidas en las membranas lipídicas a esas temperaturas.
Es importante tener en cuenta que a temperaturas bajas, el metabolismo celular se
enlentece y las células paran de crecer; aunque no tienen porqué morir. Sin embargo,
cuando la temperatura es superior a la óptima, se produce la muerte celular rápidamente
y las células no pueden recuperar su capacidad de división si baja posteriormente la
temperatura. Esto permite esterilizar por calor y no por frío.

Los microorganismos psicrótrofos son mesófilos que pueden crecer a temperaturas
bajas. Por tanto, se les puede considerar como psicrófilos facultativos. Esto es importante
desde el punto de vista aplicado porque cuando se encuentran contaminando alimentos,
son capaces de crecer en condiciones de refrigeración (4 - 8ºC) y de producir
infecciones en los consumidores del alimento (30 - 35 ºC).

Los microorganismos capaces de producir infecciones son los mesófilos y algunos
psicrótrofos ya que sus temperaturas óptimas de crecimiento coinciden con las corporales.
sin embargo, tanto mesófilos como psicrófilos, psicrótrofos y termófilos pueden
producir toxinas causantes de intoxicaciones alimentarias.
2.- Actividad de agua: Se denomina actividad de agua a la relación entre la presión
de vapor de agua del substrato de cultivo (P) y la presión de vapor de agua del agua pura
(P0). El valor de la actividad de agua está relacionado con el de la humedad relativa
(HR).
El valor de la actividad de agua nos da una idea de la cantidad de agua disponible
metabólicamente. Por ejemplo: comparemos el agua pura donde todas las moléculas de
agua están libremente disponibles para reacciones químicas con el agua presente en una
disolución saturada de sal común (NaCl) donde una parte importante de las moléculas
de agua participa en la solvatación de los iones de la sal disuelta. En este último caso, la
actividad de agua es mucho menor que en el primero. Conforme aumenta la cantidad de
solutos en el medio, disminuye su actividad de agua.
Cuando un microorganismo se encuentra en un substrato con una actividad de agua
demasiado baja, su crecimiento se detiene. Esta detención del crecimiento no suele llevar
asociada la muerte del microorganismo, sino que éste se mantiene en condiciones de
resistencia durante un tiempo más o menos largo. En el caso de las esporas, la fase de
resistencia puede ser considerada prácticamente ilimitada.
La gran mayoría de los microorganismos requiere unos valores de actividad de agua
muy altos para poder crecer. De hecho, los valores mínimos de actividad para diferentes
tipos de microorganismos son, a título orientativo, los siguientes: bacterias aw >0.90,
levaduras aw>0.85, hongos filamentosos aw >0.80. Como puede verse, los hongos filamentosos
son capaces de crecer en substratos con una actividad de agua mucho menor
(mucho más secos) de la que permite el crecimiento de bacterias o de levaduras. Por
esta razón se puede producir deterioro de alimentos de baja actividad de agua (por
ejemplo, el queso o almíbares) por mohos (hongos filamentosos) y no por bacterias.
En función de su tolerancia a ambientes con baja aw, los microorganismos que pueden
crecer en estas condiciones se clasifican en halotolerantes, halófilos y xerófilos
según toleren o requieran condiciones salinas o hipersalinas, respectivamente.
La reducción de la actividad de agua para limitar el crecimiento bacteriano tiene importancia
aplicada en industria alimentaria. La utilización de almíbares, salmueras y
salazones reduce la actividad de agua del alimento para evitar su deterioro bacteriano.
3.- pH: Es un parámetro crítico en el crecimiento de microorganismos ya que cada
tipo de microorganismo sólo puede crecer en un rango estrecho de pH fuera del cual
mueren rápidamente.
El pH intracelular es ligeramente superior al del medio que rodea las células ya que,
en muchos casos, la obtención de energía metabólica depende de la existencia de una
diferencia en la concentración de protones a ambos lados de la membrana citoplásmica.
El pH interno en la mayoría de los microorganismo está en el rango de 6.0 a 7.0.

Los rangos de pH tolerables por diferentes tipos de microorganismos son, también,
distintos. Hay microorganismos acidófilos que pueden vivir a pH=1.0 y otros alcalófilos
que toleran pH=10.0
Hay que considerar que, como consecuencia del metabolismo, el pH del medio de
crecimiento suele tender a bajar durante el cultivo. Por otra parte, la bajada del pH del
medio que producen ciertos microorganismos les confiere una ventaja selectiva frente a
otros microorganismos competidores. Así, por ejemplo, las bacterias lácticas que producen
grandes cantidades de ácido láctico como consecuencia de su metabolismo primario
reducen el pH del medio de cultivo a valores inferiores a los soportables por otras bacterias
competidoras (llegan a bajar el pH del medio hasta 4.5). De esta forma, las bacterias
competidoras mueren y las lácticas se convierten en la población dominante.
La bajada del pH se puede deber a varios factores, uno de los cuales es la liberación
de ácidos orgánicos de cadena corta (fórmico, acético, láctico) por ciertas bacterias. En
este sentido, hay que tener en cuenta que la acción bactericida de estos ácidos orgánicos
de cadena corta es más potente que la debida únicamente a la bajada del pH que producen.
Esto es, los ácidos orgánicos de cadena corta son tóxicos para algunas bacterias por
sí mismos.
El efecto letal del pH ácido sobre los microorganismos tiene aplicación en la conservación
de alimentos acidificándolos. De esta forma, la adición de ácido acético en forma
de vinagre permite la conservación de alimentos perecederos (escabeches, por ejemplo)
y la producción de ácidos en el curso de fermentaciones naturales permite alargar la
vida de los alimentos (coles fermentadas, por ejemplo).
4.- Potencial redox: nos indica la capacidad del substrato para aceptar o donar electrones,
esto es: sus características oxidantes o reductoras. Uno de los factores que intervienen
en el potencial redox, aunque no el único, es la concentración de oxígeno
[O2].
Hay microorganismos que requieren ambientes oxidantes para crecer, mientras que
otros necesitan ambientes reductores. El metabolismo de ambos tipos de microorganismos
presenta diferencias notables. El requerimiento de condiciones oxidantes o reductoras
no debe confundirse con la necesidad de presencia o ausencia de oxígeno para que
se produzca el crecimiento.
En general, cuando un microorganismo requiere un ambiente oxidante se dice que
desarrolla un metabolismo oxidativo (o respirativo) mientras que los microorganismos
que requieren ambientes reductores (o menos oxidantes) realizan un metabolismo fermentativo.
Un microorganismo es aerobio cuando necesita oxígeno para vivir y es anaerobio
cuando o bien no lo necesita (anaerobios facultativos como las bacterias entéricas, o
como Saccharomyces cerevisiae; o anaerobios aerotolerantes como las bacterias lácticas)
o cuando muere en presencia de oxígeno (anaerobios estrictos como los clostridios).
Hay microorganismos que viven en ambientes carentes de oxígeno (anaerobios) que,
sin embargo, llevan a cabo un metabolismo oxidativo porque usan otro aceptor final de electrones que actúa como oxidante ambiental. Por ejemplo, las bacterias que "respiran"
nitratos (NO3
-), sulfatos (SO4
2-) u otros compuestos orgánicos oxidados (respiración
anaerobia).
Hay microorganismos que, aunque viven en presencia de oxígeno, no son capaces de
utilizarlo como aceptor final de electrones y deben desarrollar un metabolismo fermentativo
(las bacterias lácticas que son anaerobias aerotolerantes, por ejemplo).
Por otra parte, hay microorganismos que pueden desarrollar ambos tipos de metabolismo.
Esto es: en presencia de oxígeno desarrollan un metabolismo oxidativo y en su
ausencia, fermentativo. El rendimiento de los procesos fermentativos es menor que el
de los respirativos: las bacterias y las levaduras producen menos biomasa cuando crecen
fermentando que cuando lo hacen respirando.
En el curso de ciertas reacciones metabólicas redox se forman compuestos altamente
reactivos (radicales libres, formas superóxido) que pueden dañar las proteínas, membranas
y ácidos nucleicos produciendo la muerte de las células. Las células se defienden
de estos compuestos reactivos mediante las enzimas siguientes: Superóxido dismutasa
(SOD) y catalasa. Los anaerobios estrictos carecen de SOD y de catalasa o tienen niveles
muy bajos de estas enzimas de forma que no pueden sobrevivir en presencia de
oxígeno. La detección de estas enzimas tiene valor taxonómico.
13.- RENDIMIENTO DE LOS CULTIVOS.
El gráfico siguiente representa la variación de la biomasa (o número de células, etc.)
de un cultivo a lo largo del tiempo. En este cultivo, se va consumiendo un substrato cuya
concentración decrece de forma proporcional al crecimiento de la biomasa.
Definiremos el rendimiento de utilización del substrato (Ys) al valor que representa
la cantidad de biomasa producida por unidad de substrato consumido:

Ys = dN/dS (ecuación 8)

El rendimiento de utilización de diferentes substratos puede ser diferente (hay substratos,
o alimentos, que "engordan"1 más que otros), varía entre diferentes microorganismos
(hay microorganismos que "engordan" más que otras comiendo lo mismo) y
varía también en función de otras condiciones ambientales o fisiológicas (no engorda lo
mismo uno al comer algo si está sano o enfermo o si está en verano o en invierno).
También varía el rendimiento en función de que el metabolismo sea oxidativo o fermentativo
(estos conceptos serán revisados más adelante).
Podemos calcular el rendimiento de la utilización del substrato en función de la cantidad
de substrato añadido al cultivo, o en función de la cantidad de carbono presente en
ese substrato (por ejemplo). Asimismo, podemos calcular la cantidad de biomasa total
(gramos de células, por ejemplo) o de carbono presente en las células (aproximadamente
el 50% de la masa celular corresponde a carbono).
Haciendo las transformaciones que se indican a continuación sobre la fórmula que
relaciona la variación de biomasa con la de substrato (8), llegamos a la definición de un
nuevo concepto qs denominado tasa específica de consumo de substrato por el organismo.

Ys = dN/dS (ecuación 8)
dN/dt = Ys (dS/dt) (ecuación 9)
(dN/dt)/N = Ys (dS/dt)/N (ecuación 10)
como, de acuerdo con la ecuación (5), μ = (dN/dt)/N,
μ = Ys qs (ecuación 11)

Esto es, la tasa específica de consumo de substrato (qs) la podemos considerar la
"velocidad" con la que el organismo consume el substrato. Evidentemente, cuanto mayor
sea la tasa de consumo mayor será la tasa de crecimiento (μ).

qs = Ys/μ (ecuación 12)

Asimismo, cuanto mayor sea el rendimiento del substrato consumido, también mayor
será la tasa de crecimiento.
Sin embargo, hay una cierta compensación entre la tasa de consumo del substrato y
el rendimiento de forma que los microorganismos que tienen altas tasas de consumo de
substrato tienen rendimiento más bajos (o cuando se dan las condiciones para una alta
tasa, el rendimiento disminuye). A esta relación inversa se le conoce con el nombre de
efecto Pasteur.

Por último, nos falta relacionar la tasa de crecimiento (μ) con la concentración de
substrato (S). En condiciones de substrato abundante, la concentración de este no afecta
al valor de μ; pero cuando el substrato se hace limitante, sí existe ese efecto. La expresión
matemática que relaciona ambos parámetros se conoce con el nombre de ecuación
de Monod y es la siguiente:
μ = μmax [S/(Ks+S)] (ecuación 13)
En esta ecuación la tasa de crecimiento (μ) depende de la máxima que puede alcanzar
el microorganismo (μmax), de la concentración de substrato (S) y de un valor constante,
Ks, que representa la concentración de substrato a la que se alcanza una tasa de
crecimiento igual a la mitad de la máxima. La ecuación de Monod tendrá mucha importancia
al tratar de cultivos continuos. Para que se cumpla esta ecuación el rendimiento
debe ser independiente de la concentración de substrato.
En la práctica, los valores de Ks suelen ser muy bajos, lo que indica que los microorganismos
crecen con tasas (μ) muy próximas a las máximas (μmax) a concentraciones de
substrato bajas y sólo cuando estas son extremadamente bajas, la velocidad de crecimiento
se reduce. Esto es debido a que los sistemas de transporte de nutrientes suelen
tener valores de Km considerablemente reducidos (La Km indica la concentración de
substrato a la que la velocidad de transporte es la mitad de la máxima)
14.- CINÉTICA DE CRECIMIENTO EN UN CULTIVO CONTINUO.
En un cultivo continuo se mantienen los microorganismos en crecimiento constante
porque se añade de forma constante medio de cultivo fresco (que aporta nuevos nutrientes)
y se elimina cultivo (medio usado con sus microorganismos correspondientes)
a la misma velocidad con objeto de mantener el volumen total del cultivo constante.
Los cultivos continuos son importantes para trabajar con microorganismos que estén
creciendo constantemente de manera que sean capaces de producir constantemente productos
de interés (biomasa, metabolitos secundarios, etc.). Este tipo de cultivo es también
importante en los estudios de fisiología y de ecología microbiana. En la naturaleza
un ejemplo de cultivo continuo lo constituye el rumen de ciertos animales y el conjunto
de procesos microbianos intestinales de todos los animales.
En un cultivo continuo se pretende mantener un ambiente constante durante todo el
tiempo de cultivo. Esto es imposible en un cultivo estanco en el que los nutrientes se
van consumiendo progresivamente y el medio se va cargando de productos de desecho.
QUIMIOSTATO
El tipo más frecuente de cultivo continuo es el quimiostato en el que se introduce
medio fresco a un flujo constante denominado velocidad de dilución (D) a la vez que
se elimina cultivo viejo al mismo flujo. El medio de cultivo de un quimiostato contiene
un nutriente esencial en una cantidad limitante (nutriente limitante). Estos parámetros
se relacionan de acuerdo a la siguiente ecuación:

D = f/V (ecuación 14)

donde f es la velocidad de flujo (ml h-1) y V el volumen del recipiente en ml. Por consiguiente,
las dimensiones de D son [h-1]. El valor D indica el número de volúmenes de
reactor (volúmenes de fermentador) que pasan a través el reactor por unidad de tiempo.
Este valor es el recíproco del tiempo de residencia o tiempo que una unidad de substrato
está dentro del reactor.
Tanto la tasa de crecimiento μ como el nivel de población microbiana están relacionados
con el valor de D.
A velocidades de D muy bajas, pequeños incrementos de la velocidad de dilución
producen un cierto incremento de la densidad del cultivo debido a que se aportan más
nutrientes al medio y el microorganismo no ve limitada su tasa de crecimiento (μ) según
lo indicado en la ecuación de Monod (ecuación 13).
La velocidad de crecimiento aumenta (μ aumenta y τ disminuye) cuando la energía
aportada por los nutrientes entrantes supera la energía de mantenimiento de los microorganismos
del cultivo.
A valores bajos de D la concentración de nutriente limitante (S) en el efluente es baja
porque es consumido casi completamente por los microorganismos del cultivo que alcanzan
unas poblaciones de gran tamaño creciendo a una tasa (μ) baja porque se encuentran
en condiciones de limitación de nutrientes (S
todo el nutriente es consumido por los microorganismos del cultivo por lo que S en el
efluente aumenta.
En una situación de equilibrio (steady state), velocidad de dilución D se iguala a la
tasa de crecimiento μ, de forma que el control de la tasa de dilución (control del flujo f)
permite regular la tasa de crecimiento y, de esa forma, la situación fisiológica del organismo. A valores de D> μmax, el microorganismo no es capaz de crecer lo suficiente
como para evitar ser eliminado del cultivo por el rebosadero y, por consiguiente S alcanza
un valor máximo (el nutriente limitante no es consumido en el cultivo y la concentración
del substrato en el efluente es igual a la del substrato en el medio inicial) y la
tasa de crecimiento de microorganismos (μ) dentro del cultivo se hace nula (el cultivo
desaparece).
La evolución de la biomasa de un quimiostato se ajusta a la ecuación siguiente:
dX/dt = crecimiento - salida = μX - DX (ecuación 15)
Por consiguiente, si μ > D hay un incremento positivo de la población en el quimiostato,
cuando μ = D el tamaño de la población se mantendrá estable (equilibrio) y si
μ < D la población disminuirá como consecuencia de la dilución de las bacterias. En el
steady-state, como (dN/dt) = 0, μ = D como se había explicado anteriormente.2
Habida cuenta de que en el estado estacionario D = μ, la ecuación de Monod ((13)
puede reformularse en los siguientes términos
D = μmax [Sr/(Ks+Sr)] (ecuación 16)
donde Sr es la concentración de nutriente limitante en el efluente del cultivo continuo.
Despejando de la ecuación 16 el valor de Sr en función de los demás, se obtiene la
ecuación siguiente:
Sr = DKs/(μmax-D) (ecuación 17)
que permite calcular cómo varía la concentración del nutriente limitante en el efluente
en función de la tasa de dilución D.
Si llamamos SR a la concentración de nutriente limitante que entra en el fermentador
y Sr la concentración de este nutriente en el efluente; considerando que el substrato
consumido en el fermentador (SR-Sr) es transformado en biomasa durante el estado estacionario
(Ñ) con un rendimiento Ys, podemos calcular la producción de biomasa en el
fermentador con las siguiente ecuaciones
Ñ = Ys(SR-Sr) (ecuación 18)
Ñ = Ys{SR-[DKs/(μmax-D)]} (ecuación 19)
Estas ecuaciones nos permiten modular la cantidad de biomasa producida o la cantidad
de substrato consumido regulando la tasa de dilución del fermentador.
TURBIDOSTATOS
2 En realidad, esto no es una demostración de que en el steady state las tasas de dilución y crecimiento se
igualan, ya que en los cáculos se partía de esta condición para poder reformular la ecuación de Monod.


El segundo tipo de cultivo continuo es el turbidostato en el que se ajusta la velocidad
de dilución de tal forma que la densidad óptica del cultivo se mantiene constante.
El valor D en un turbidostato, por tanto, es variable. Por otra parte, en un turbidostato el
medio de cultivo no contiene nutrientes limitantes.
Los turbidostatos funcionan mejor valores de D altos, mientras que el quimiostato a
valores de D bajos.
CULTIVO SEMI-CONTINUO
Un cultivo semi-continuo (feed-batch) es un cultivo estanco al que se añaden en diferentes
momentos nutrientes concentrados para permitir un mayor crecimiento o una
producción más efectiva de metabolitos secundarios. En un cultivo de estas características
el nutriente añadido suele ser una fuente que aporte el carbono necesario para obtener
energía y elementos para la síntesis de los metabolitos secundarios de interés. Por
ejemplo, la producción de penicilina se realiza mediante un cultivo de estas características.
15.- TIPOS DE FERMENTADORES
Podemos distinguir dos grandes tipos de fermentadores según el estado del medio de
cultivo: fementadores líquidos y sólidos.
FERMENTADORES LÍQUIDOS
En ellos los nutrientes se encuentran en esta forma y los microorganismos se desarrollan
flotando libremente en el volumen de medio de cultivo o formando agregados
más o menos esféricos (pellets) en el caso de los cultivos de hongos. Este tipo de cultivos
se denomina en ocasiones cultivo sumergido.
El diseño de un fermentador líquido requiere tener en cuenta una serie de factores
que influyen en el crecimiento, y en el rendimiento del proceso: temperatura, pH, aireación,
etc. Por consiguiente, el diseño físico de los fermentadores líquidos tienen que
incluir la presencia de sondas que permitan medir estos parámetros durante el cultivo y
de sistemas que permitan corregir las desviaciones que se puedan producir (sistemas de
refrigeración para control de temperatura, sistemas de ajuste de pH mediante la adición
de ácidos o bases, etc.).
Un aspecto adicional que considerar en el diseño de un fermentador es la presión hidrostática
que se alcanza en su base y que puede limitar el crecimiento de microorganismos.
En general, la altura máxima de un tanque de fermentación se sitúa en los 15 m
ya que por encima de esa altura se alcanzan valores de presión inhibidores.
Tienen especial importancia dos problemas: la agitación destinada a asegurar una
mezcla correcta de los ingredientes del medio y de los microorganismos que crecen en
él, y la aireación.

Fermentadores en tanque
Son los fermentadores más sencillos. La agitación se consigue por un sistema de
palas unidas a un eje y un motor y por las turbulencias creadas por un sistema de bafles
adosados a las paredes de la cuba de fermentación.
La aireación se consigue por un difusor de aire que emite desde la parte inferior de la
cuba de fermentación. La transferencia de oxígeno al cultivo se hace por las burbujas
que van ascendiendo por el volumen de cultivo.
El principal problema de estos fermentadores es el elevado coste del sistema mecánico
de agitación, principalmente cuando se realizan cultivos de hongos filamentosos en
los que la viscosidad debida al micelio aumenta mucho.
Fermentadores Air-lift
En estos fermentadores la agitación y a aireación se logran mediante la inyección de
aire por la parte inferior de la cuba de fermentación,
la entrada de aire produce un convección que se canaliza por un tubo vertical interior en
la cuba. La aireación también permite reducir la cantidad de calor producida durante la
fermentación.
En este fermentador, las burbujas de aire van aumentando de tamaño conforme ascienden
por el tubo interior por lo que su relación superficie/volumen disminuye y la
transferencia de oxígeno al cultivo es menor.
Fermentadores Deep-Jet
En ellos el aire se inyecta a presión desde la parte superior de la cuba de fermentación
de forma que las burbujas de aire se van haciendo más pequeñas (mejor transferencia
de oxígeno) hasta llegar al final del cilindro interior, y a partir de ahí las burbujas
vuelven a crecer al ascender por la parte exterior de la cuba de fermentación. En la
práctica, es un fermentador similar al anterior; pero operado al revés.

FERMENTADORES SÓLIDOS
En ellos los nutrientes se encuentran en esta forma y los microorganismos se desarrollan
en la superficie del substrato o penetrando en él. Es un tipo de fermentación muy
aplicada en la producción de algunos alimentos (setas cultivadas, koji, etc.) y también la
que tiene lugar en los procesos de compostaje de residuos orgánicos.
Hay varios modelos de fermentadores sólidos:
1. Tambor
2. Bandejas
3. Sistema de lecho (bed system)
Por otra parte, existen sistemas semisólidos en los que los microorganismos están
adheridos a superficies estáticas y los nutrientes pasan por filtración o goteo a través de
ellos (sistema de la producción de vinagre por goteo), o los microorganismos se encuentran
formando agregados que se mantienen en suspensión por medio de una corriente
de medio de cultivo líquido (reactores de lecho fluidificado).