viernes, 4 de septiembre de 2009

La técnica de la pulpotomía al hidróxido de calcio

RESUMEN
La pulpotomía al hidróxido de calcio, técnica básica en el tratamiento conservador de la pulpa dentaria en dientes permanentes jóvenes, consiste en la remoción parcial de la pulpa viva, generalmente la totalidad de la pulpa cameral, complementada con la aplicación de un material, el hidróxido de calcio, que, protegiendo y estimulando la pulpa radicular residual, favorezca su cicatrización y la formación de una barrera calcificada de neodentina, permitiendo así la conservación de la vitalidad del tejido pulpar remanente y la progresión del desarrollo radicular.  La pulpotomía al hidróxido de calcio está indicada en dientes permanentes con ápice abierto que 1) han sufrido un traumatismo que involucra la pulpa coronaria (fractura coronaria con herida o exposición pulpar) o alcanza la dentina profunda prepulpar, como en las fracturas coronarias del ángulo de los incisivos que, aunque no producen herida pulpar visible, si alcanzan la dentina prepulpar, o 2) han sufrido una exposición pulpar al eliminar la caries, cuando existe la seguridad de que la pulpa radicular remanente no está afectada (ausencia de signos clínicos y radiológicos).

TÉCNICA SECUENCIAL
  1. Anestesia del diente a tratar.
  2. Aislamiento absoluto y esterilización del campo operatorio.
  3. Eliminación completa del tejido cariado.
  4. Apertura de la cámara pulpar a través de la exposición, entrando en cámara con fresa redonda (nº 6 al nº 11) con contraángulo a baja velocidad.
  5. Eliminación del techo cameral, en su caso, aplicando la fresa desde dentro de la cámara contra el techo y haciéndola girar impulsándola hacia fuera. No debe quedar dentina sobresaliente en el techo de la cámara pulpar o en los cuernos pulpares.
  6. Eliminación del tejido pulpar cameral con una cucharilla discoide afilada o un excavador, hasta la entrada de los conductos radiculares. Los muñones de la pulpa a nivel de los orificios de entrada de los conductos radiculares serán muy bien cortados de forma que no queden restos de tejido pulpar en el suelo de la cámara.
  7. Lavado de la cámara pulpar con jeringa y bolitas de algodón impregnadas en agua de cal, suero fisiológico o agua oxigenada diluida, hasta eliminar los restos pulpares y conseguir cohibir la hemorragia. Debe comprobarse que se han formado coágulos a la entrada de los conductos radiculares.
  8. Aplicación de la pasta de hidróxido de calcio puro sobre el tejido pulpar remanente de los conductos, colocando con un portaamalgamas una porción de la pasta sobre la entrada de cada uno de los conductos, presionando ligeramente con una bolita de algodón y procurando que dicha entrada quede bien sellada.
  9. Aplicación de una capa de óxido de zinc - eugenol (IRM) de al menos 1 mm de espesor.
  10. Restauración final del diente según la conveniencia o la planificación previamente realizada.

OBSERVACIÓN Y PRONÓSTICO
 Se harán revisiones a los 3 y a los 6 meses para comprobar la ausencia de signos clínicos y radiológicos, y que el desarrollo radicular prosigue con normalidad, pudiéndose afirmar que se ha obtenido el éxito cuando se observa en la radiografía la formación de un "puente dentinario" que separa la cámara pulpar de cada conducto radicular. Es muy util comparar la imagen radiológica del diente tratado con la del diente contralateral para valorar adecuadamente el desarrollo radicular.
 El fracaso de la técnica se produce cuando aparece dolor espontáneo y/o inflamación,
observándose radiolucidez periapical con o sin fístula, o presencia de reabsorción dentinaria interna (complicación grave que exige tratamiento de conductos inmediato). En ocasiones puede producirse la obliteración de la cámara pulpar por una exagerada formación dentinoblástica (reparación atípica).

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